Las fruterías tienen relevo internacional en Pamplona
Tres fruterías de barrio de toda la vida han conseguido evitar su cierre con tras la jubilación de sus dueños: Hermanos Bueno en la Txantrea, Loli en Iturrama y Nuria en Ansoáin


Publicado el 26/10/2024 a las 05:00
Las fruterías tradicionales de barrio parecen contar con un especial atractivo para los nuevos emprendedores. Tres establecimientos de los de toda la vida han encontrado relevo al llegar la jubilación de sus dueños. En los tres casos, quienes han tomado las riendas del negocio son personas de nacionalidad extranjera. La frutería Hermanos Bueno en la Txantrea, Frutas y Verduras Nuria en Ansoain y Frutería Loli en Iturrama van a seguir sumando años de actividad, para tranquilidad de sus clientes. En los tres casos son fruterías tradicionales, “donde sólo el frutero toca el producto y conoce las preferencias de cada cliente”, coinciden.
“Pensábamos que nos iba a costar tiempo, pero a los pocos días de poner en traspaso el negocio ya teníamos a varias personas interesadas. Hemos elegido a la que mejor sensación nos ha causado, una persona con ganas de trabajar y de cuidar a la clientela”, señalan Jesús Irigoyen y Nuria Irurzun, que llevan 37 años vendiendo fruta y verdura en Ansoain y este sábado es su último día. En su caso, consideran que la ubicación en una calle muy transitada y “lo bonita que es la tienda” ha ayudado a encontrar quien continúe.
Más complicado ha estado el relevo de Frutas Hermanos Bueno, en la calle San Cristóbal 14. Pedro y Lorenzo Bueno Vallés llevaban meses con el cartel de 'Se Vende'. Finalmente lo han traspasado. Debido al gran tamaño de la tienda, de 200 m2 con almacén y cámara frigorífica, eran conscientes de que no iba a ser fácil.
"MI MADRE ERA CLIENTA DE FRUTAS LOLI"
La frutería Loli de la calle Pedro I abrió hace 34 años y el 1 de octubre Loli Navarrete y Fernando Ordóñez se jubilaron, dejando el negocio a una familia de Rumanía que lleva 15 años en Navarra. “Mi madre era clienta. De ella surgió la idea de tomar el relevo”, explican Corneliu y Mikel Mihay Mimea, padre e hijo.
Después de tres meses de aprendizaje codo con codo con los antiguos dueños, Corneliu y Mikel llevan desde el 1 de octubre solos. “Desde julio hemos estado conociendo a los clientes y proveedores y cómo llevar la tienda. También hemos aprendido a pelar la verdura y envasarla al vacío, un servicio muy valorado por la gente. Ahora llega la temporada del cardo y la alcachofa, y después la del espárrago, y también aprenderemos a pelar”, señala Mikel, que está “muy satisfecho” con estas primeras semanas. Ninguno de los dos tenía experiencia en un comercio de alimentación aunque Mikel sí ha trabajado de cara al público, diez años como camarero. Lleva más de 14 años en Pamplona.
