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Quién fue Bartolomé de Carranza y por qué tiene una calle en Pamplona

Arzobispo de Toledo, preso por la Inquisición y defensor de la ortodoxia católica en tiempos convulsos

Bartolomé de Carranza.
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Bartolomé de Carranza.
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Diario de Navarra

Publicado el 13/10/2024 a las 05:00

Bartolomé de Carranza, cuya calle se encuentra en el barrio pamplonés de Ermitagaña, fue un personaje destacado del siglo XVI. Nació en Miranda de Arga en 1503 y se unió a los Dominicos a los 16 años. Su carrera teológica lo llevó a participar en el Concilio de Trento (1545-1555), donde destacó como defensor de los dogmas católicos. Durante este tiempo, Carranza rechazó varias mitras y el cargo de confesor de Felipe II, aunque posteriormente acompañó al monarca a Inglaterra en 1554. Allí tuvo un papel fundamental en la restauración del catolicismo tras la Reforma anglicana, escribiendo su influyente obra 'Comentarios sobre el Catecismo Cristiano' en 1558.

En 1558, Felipe II lo nombró arzobispo de Toledo, el mayor rango eclesiástico en España. Sin embargo, su asociación con sectores luteranos en Castilla lo convirtió en blanco de acusaciones de herejía. En 1559, fue arrestado por la Inquisición bajo órdenes del inquisidor general Fernando Valdés y llevado a Roma. Su proceso duró más de 17 años y fue uno de los más largos y controvertidos de la historia inquisitorial, siendo acusado por sus enseñanzas y escritos, algunos de los cuales fueron calificados erróneamente de herejía, incluidas frases extraídas de contextos bíblicos.

El papa Pío V, quien asistió personalmente a decenas de sesiones del juicio, se inclinaba a absolverlo, pero su muerte dejó la sentencia en el aire. Finalmente, bajo el papado de Clemente XIII, Carranza fue absuelto en 1576, aunque murió pocos días después, sin regresar a España.

A lo largo de los siglos, Bartolomé de Carranza ha sido visto como un mártir del poder inquisitorial y su proceso como un reflejo de las tensiones religiosas del siglo XVI. Su calle en Pamplona es un reconocimiento a su defensa de la ortodoxia y su trágica persecución por el mismo sistema que inicialmente ayudó a sustentar.

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