Cierra por jubilación la panadería más diminuta de Pamplona
Maribel Roldán ha atendido durante 25 años la panadería Arrasate de la calle Amaya número 23, con 12,7 metros cuadrados


Publicado el 12/10/2024 a las 11:39
‘Cerrado por jubilación’. Un pequeño cartel, acorde al tamaño de la tienda, anuncia que la panadería Arrasate de la calle Amaya 23 ha cerrado. El domingo 6 de octubre fue el último día que atendió a su clientela. A pesar de ser uno de los establecimientos de menores dimensiones de Pamplona, Maribel Roldán Asurmendi ha abastecido de pan, leche y periódicos a buena parte del vecindario del Segundo Ensanche de Pamplona.
En 12,7 metros cuadrados, con una pequeña sobreplanta utilizada de almacén, la panadería Arrasate alberga un pequeño horno, un frigorífico, un pequeño mostrador y estenterías para productos de alimentación y un cajón para la prensa. Los clientes debían entrar en fila india. “Lo que suelo hacer yo es salir a la calle cuando no hay nadie comprando», explicaba Maribel en 2003 a 'Diario de Navarra' en un amplio reportaje sobre negocios de reducidas dimensiones. José Luis López Collado, de estilográficas Antón, y José Joaquín Ansorena Arroyo, del quiosco de San Ignacio, establecimientos ya desaparecidos, eran otros protagonistas del reportaje.
Maribel cogió la panadería en el año 2000 después de trabajar en la cafetería Reta. El local se abrió como lechería a la vez que los bloques circundantes del II Ensanche hace seis décadas. En el reportaje contaba cómo los alumnos de la cercana Escuela de Artes y Oficios iban a la hora del recreo a por el almuerzo. “Como no fallan nunca les suelo preparar las baguettes para que las encuentren calientes. Luego pasan a la carnicería de enfrente a comprarse embutido”, decía.