Sin hogar
Tres familias con siete niños, de la calle a una bajera de Pamplona
Los menores, de entre 9 meses y 15 años, y sus padres se han refugiado en un local que no reúne condiciones ante la falta de alternativas


Actualizado el 03/10/2024 a las 10:15
Los siete menores que aparecen de espaldas junto a sus padres en estas fotos tienen entre 9 meses y 15 años y se encuentran desde hace por lo menos dos semanas durmiendo en una bajera del centro de Pamplona. Las tres familias se arropan como pueden sobre un suelo enmoquetado: las mujeres con los niños, a un lado de una tela que cuelga del techo y, al otro lado, los hombres. En la bajera hay un baño con agua fría y poco más.
Tras varios días vagando a la intemperie en busca de alimentos, cobijo y algún tipo de respuesta de emergencia social, los pequeños han comenzado a mostrar síntomas de enfriamiento y sus progenitores de desesperación y cansancio. Uno de los niños se queja de las amígdalas y al bebé le ha aparecido un sarpullido en la cara que la madre achaca a pulgas y falta de higiene. Las dos imágenes se tomaron este miércoles por la mañana, mientras el concejal de los Servicios Sociales, Txema Mauleon, y el director general, Rubén Unanua, aseguraban en rueda de prensa que se desconoce cuántas personas sin hogar hay en Pamplona por la dificultad de hacer un censo.
De lo que sí eran conscientes, al menos desde el lunes, es de que estas tres familias estaban en la bajera. De hecho, este periódico contactó con el departamento y esta fue la respuesta: “Hemos llegado al límite de capacidad de acogida a personas y familias recién llegadas, por lo que tenemos que limitarnos a cumplir la ordenanza de alta exclusión. Tenemos las plazas para familias completas, incluso por encima de su límite”.
Este miércoles, una de estas familias, de origen marroquí, contaba que llegaron procedentes de otras comunidades y que una de estas familias durmió cuatro noches en un hotel pagado por servicios sociales. Pero hace dos días se les terminó la ayuda y tuvieron que marcharse. Deambularon y durmieron en una plaza, con los tres menores. Alguien les habló de la bajera, donde esta pasada noche volvieron a dormir. Aquí coincidieron con una mujer sola de Túnez que quedó viuda.

