Callejero
Quién fue Benjamín de Tudela y por qué tiene calles en Pamplona y Tudela
Benjamín de Tudela fue un viajero judío medieval cuyos escritos documentaron culturas y comunidades del mundo conocido


Publicado el 28/09/2024 a las 05:00
La calle Benjamín de Tudela en Pamplona honra a uno de los viajeros más ilustres de la Edad Media. Este célebre rabino, nacido en Tudela alrededor del año 1130, es conocido por su detallado relato de viajes, el Libro de Viajes o Séfer Massot. En esta obra describe las comunidades judías y las maravillas de las ciudades que visitó durante su extensa travesía por Europa, Asia y el norte de África, documentando con asombrosa precisión la situación geopolítica, social y cultural de las regiones por las que pasó.
Uno de los hechos más fascinantes sobre Benjamín es su precisión al describir la ubicación de la antigua Babilonia, que fue olvidada con el paso de los siglos. Según su relato, esta mítica ciudad estaba situada cerca de la actual Hilla, en Irak, lo que permitió identificar el lugar de la ciudad perdida siglos antes de que los exploradores europeos lo confirmaran. Esta precisión refleja su profundo conocimiento y su habilidad para observar los detalles más importantes durante sus viajes.
A lo largo de su itinerario, Benjamín visitó ciudades importantes como Roma, Bagdad, Jerusalén y Alejandría. Su viaje no solo tenía un fin exploratorio, sino también un profundo propósito educativo. Documentaba las rutas seguras, la situación de las comunidades judías, las actividades comerciales y las leyendas locales para ayudar a otros viajeros que, en ese entonces, dependían de guías detalladas para cruzar el mundo medieval.
El Libro de Viajes de Benjamín no solo es una joya literaria, sino también una fuente inestimable para entender la situación política y cultural del mundo mediterráneo en el siglo XII. Su obra fue traducida al latín en 1575 por Benito Arias Montano, lo que permitió que sus descripciones llegaran a un público mucho más amplio en Europa. Desde entonces, ha sido objeto de múltiples ediciones y traducciones, consolidando a Benjamín como uno de los cronistas más influyentes de su tiempo.
En las ciudades de Pamplona y Tudela, sus calles recuerdan su legado como un viajero pionero y un testigo excepcional de la historia medieval, cuyas observaciones continúan siendo un referente cultural y geográfico en la actualidad.