Catástrofes
Pamplona no se arriesga: asegurada contra caída de aviones o daños por ondas
Durante los últimos tres años, la capital ha invertido más de 700.000 euros para hacer frente a diferentes siniestros, siendo el grueso la rotura de cristalería


Publicado el 25/09/2024 a las 05:00
Huelgas, humo, daños estéticos, eléctricos, explosiones, caída de rayos, sustitución de cerraduras, implosiones, fuga de equipos de extinción, onda sónica, comportamientos irresponsables de empleados o corporativos... Imprevistos que el Ayuntamiento de Pamplona quiere tener amparados para proteger tanto su patrimonio como aquellos bienes asociados y catalogados de interés.
Cincuenta y cinco páginas que especifican aquellos bienes materiales, automóviles y accidentes colectivos que, a ojos del consistorio, deben formar parte de la protección que el ente municipal desea hacer para con sus ciudadanos. A este efecto, formarían parte del elenco aquellos daños materiales producidos por actos de vandalismo o malintencionados, incluyendo los causados durante la okupación o intento de okupación de propiedades municipales.
También se contempla la damnificación producida por choque o impacto de cualquier clase de vehículos terrestres, caballería o ganado, además de remolques y mercancías por ellos transportadas. Curiosa es también la cláusula contra una posible caída de astronaves, aeronaves u otros ingenios o aparatos aéreos o espaciales construidos por el hombre u objetos que caigan de las mismas.
HASTA 710 INCIDENTES
Una vez definida la lista a proteger, la siguiente pregunta de la lista pasa por el dinero. ¿Cuánto le cuesta al Ayuntamiento de Pamplona blindar una ciudad como la nuestra? La respuesta se localiza en un contrato que salió a licitación recientemente por una cuantía de 479.000 euros repartidos en tres lotes. En principio, o así lo especifica el contrato, la adjudicación estará en vigor durante un año, con sus posibles cuatro prórrogas hasta un máximo de 51 meses.
En concreto, el documento señala que los lotes a asegurar se dividen en daños materiales (410.000 euros); vehículos del parque móvil municipal (60.000 euros); y seguros de accidentes de colectivos (9.000 euros). Pero para hacerse una idea de la necesidad intrínseca que el consistorio tiene a la hora de prever incidentes, sería bueno echar la vista atrás. Y es que solamente en actos en los que se ha atentado contra su patrimonio, Pamplona ha registrado 710 incidentes en un lapso de tres años: de 2019 a 2023. Un periodo de muestra que permite estimar el coste que implica la contratación de este tipo de seguros privados.
Mirando al histórico y con una cuantía final que asciende a 707.225 euros entre pagos, gastos y reservas, el grueso de siniestros a los que ha hecho frente el Ayuntamiento se centra en rotura de cristales y rótulos (329 casos); seguido de actos vandálicos (166); siniestros por agua (110); robo, expoliación y hurto (43); fenómenos meteorológicos (23); incendios, caídas de rayos y explosiones (10); daños eléctricos (7); impactos (4); e inundaciones (2).
Además, en cuanto a accidentes colectivos, Pamplona invirtió, en ese mismo periodo de cuatro años, una suma de 1.925 euros para cubrir una decena de incidencias (ninguna el año pasado). En este caso, está incluida la seguridad de los portadores de las imágenes de San Fermín, San Saturnino, La Dolorosa; así como las figuras de timbaleros, clarineros, participantes en los encierros y aquellos que formen parte de cursos de formación e inserción profesional.
EXCLUIDOS
Guerra, invasión, actos de enemigos extranjeros, hostilidades u operaciones bélicas, guerra civil, sabotaje y actos de terrorismo, levantamientos populares, insurrección, rebelión, revolución o cualquier acto realizado por parte o en nombre de cualquier organización cuyas actividades estén dirigidas a derrocar por la fuerza a un Gobierno de derecho o de hecho.
Reacción, radiación nuclear o contaminación radiactiva.
Daños por moho, hongos y esporas, así como tampoco polillas, gusanos, termitas o cualquier otra clase de insectos o roedores.
Hundimiento del terreno y suelo, corrimiento de tierras, aludes, caídas de piedras y desprendimiento de rocas, derrumbamiento, aún parcial de los edificios.