Los descendientes del fundador del Café Roch recurrirán la sentencia que les deja sin licencia
Los actuales gestores del centenario local del Casco Viejo señalan que continuarán la actividad pese al revés judicial


Actualizado el 12/09/2024 a las 18:06
Importante giro en la batalla judicial que se mantiene desde hace años en torno al centenario Café Roch de la calle Comedias número 6 de Pamplona. El juzgado contencioso administrativo ha dictado que la licencia de bar pertenece al hostelero que en 1988 adquirió el negocio, es decir, la marca comercial y los enseres. Por tanto, la familia propietaria del edificio, descendiente de la familia Roch y que actualmente explota el local, no puede hacer uso de dicha licencia sino que tendría que solicitar una nueva al ayuntamiento, una misión imposible dado que el Casco Viejo es zona saturada de bares.
El dueño de la licencia, Víctor Armiño, ha dado a conocer que tiene intención de abrir un nuevo Café Roch en un radio de 150 metros, que es lo que marca la normativa urbanística del Casco Viejo para el traslado de la licencia actual. Sin embargo, la familia Valle Andrés ha anunciado que va a recurrir la sentencia al Tribunal Superior de Navarra. En tal caso, Urbanismo podría esperar a que se pronuncien los magistrados para otorgar la licencia de actividad al nuevo local. “Vamos a seguir con el bar abierto y funcionando con normalidad”, explicaron ayer los hermanos Eduardo e Ignacio Valle Andrés, bisnietos del fundador.
El Café Roch, fundado en 1898 por Eugenio Roch y el segundo más antiguo de Pamplona, tiene cuerpo y alma. Distintas vicisitudes a finales del siglo XX provocaron que ambas partes, edificio y negocio hostelero, quedaran desgajadas. En 1984 Armiño y otros dos socios arrendaron el local y compraron el negocio, incluida la marca comercial, el emblemático logotipo y el mobiliario modernista.
En 2021, una sentencia resolvió el contrato de alquiler y Víctor Armiño, que se había quedado como único socio, tuvo que cerrar y abandonar el local. Se llevó parte del mobiliario al número 7 de la calle Comedias, donde estuvieron Las Tres ZZZ, con intención de abrir allí un nuevo Café Roch. Sus planes se vieron paralizados tras una resolución del Tribunal Administrativo de Navarra (TAN) de 2022 que daba la razón a los descendientes de la familia Roch y consideraba que la licencia estaba vinculada al inmueble. En verano de 2023, la familia Valle Andrés, cuarta generación de los Roch, reabrió el establecimiento a pesar de que tanto Armiño como el Ayuntamiento de Pamplona recurrieron la resolución del TAN al contencioso.
Dos años después, la sentencia da la razón a Armiño al considerar que no hubo una transmisión de la licencia del arrendador al propietario del local. “El propietario pretende la transmisión de la licencia de la actividad sin contar con la voluntad del titular de la licencia. [...] Todo lo contrario, se opone a la transmisión a la licencia”, dice la sentencia, que condena a costas a la familia Valle Andrés y al Gobierno de Navarra, del que depende el TAN.
Ahora, Víctor Armiño tiene intenciones de reactivar su plan para abrir un nuevo Café Roch. Ya no será en las antiguas Las Tres ZZZ sino en otro local del Casco Viejo. Allí trasladará las mesas de mármol del desaparecido café Lardeli. "Será un establecimiento que recupere la decoración y el ambiente tradicional, con las debidas condiciones de explotación. El nuevo local sí que cumplirá con las medidas sanitarias que se exigen actualmente a los locales de hostelería", explica Armiño.
Es previsible que la fachada del nuevo Roch replique el emblemático cartel de letras art decó, ya que el dueño del negocio y de la marca no ha conseguido que se autorice el desmontaje del rótulo y su traslado al ser un elemento catalogado y protegido. Debido a ese desgarro entre cuerpo y alma del Café Roch, los hermanos Valle Andrés que gestionan el local de la calle Comedias número 6 han tenido que tapar con una lona la palabra Roch de la fachada, pues no están autorizados a utilizar el nombre comercial.
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