Callejero
Quién fue Serafín Olave y por qué tiene una calle en Pamplona
Nacido en Sevilla, defendió los fueros y el federalismo


Publicado el 11/09/2024 a las 05:00
Serafín Olave Díez, cuyo nombre honra una calle en el barrio de Iturrama de Pamplona, fue un personaje fascinante que dejó huella en la historia de Navarra. Nacido en Sevilla el 4 de julio de 1831, Olave fue hijo de Florencio Olave, un militar liberal navarro, y Nicanora Díez, vallisoletana. A pesar de su nacimiento en Andalucía, su vida y carrera estuvieron profundamente conectadas con Navarra. Desde joven, siguió los pasos de su padre al ingresar en la Academia de Artillería en 1849, iniciando una destacada carrera militar que lo llevaría a servir en Filipinas y participar en importantes eventos militares y políticos de su tiempo.
En 1854, Serafín Olave se unió al pronunciamiento de Leopoldo O'Donnell, lo que lo posicionó rápidamente en el escenario político-militar español. Durante la década de 1850 y 1860, ascendió a teniente y fue enviado a Filipinas, donde sus conocimientos artilleros le dieron gran reconocimiento. Sin embargo, no fue solo un militar. Su paso a la política fue igual de relevante. En 1869, participó en la Guerra de Cuba y, tras ello, jugó un rol decisivo en la Tercera Guerra Carlista con la toma de Estella, que marcó un punto clave en su carrera.
El giro más interesante en la vida de Serafín Olave llegó cuando dejó la milicia para dedicarse por completo a la política. A partir de 1872, fue elegido diputado por Navarra, primero con el Partido Radical y luego con el Partido Republicano Democrático Federal de Francisco Pi y Margall. En este contexto, Olave defendió una postura crucial para Navarra: que la provincia se constituyera como uno de los estados de la República Federal, un concepto que conectaba el federalismo con el respeto a los fueros, una idea que resonaba profundamente en la Diputación de Navarra y entre los sectores más progresistas de la región.
Más navarros con calle



Además de ser un político destacado, Serafín Olave fue un activo miembro de la Asociación Euskara de Navarra, donde defendió la importancia del euskera y el patrimonio cultural de la región. Esta faceta de su vida muestra su interés por mantener vivas las raíces culturales de Navarra, a pesar de haber nacido fuera de ella. Su pensamiento era una mezcla de modernidad, defendiendo una España federal, y tradición, al proteger las singularidades de los territorios forales.
Serafín Olave Díez falleció el 15 de enero de 1884 en Calahorra, pero su legado permanece en Navarra. No solo a través de sus aportes políticos y militares, sino también por su nombre en la calle que cruza el barrio de Iturrama, recordatorio de un hombre que supo conciliar los fueros navarros con las ideas federales del siglo XIX.