Pamplona, a pie de calle

El Panadero de Eugui inaugura su primera cafetería en el Casco Antiguo

Etxe Zuri Handia, el nuevo establecimiento con encanto de la plaza de San Francisco, es un "homenaje a la amatxi Josefina" y su caserío junto al río Arga en el valle de Esteribar

El equipo de El Panadero de Eugui que atiende Etxe Zuri Handia, la nueva cafetería de la plaza de San Francisco
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El equipo de El Panadero de Eugui que atiende Etxe Zuri Handia, la nueva cafetería de la plaza de San Francisco
El equipo de El Panadero de Eugui que atiende Etxe Zuri Handia, la nueva cafetería de la plaza de San Francisco

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Pedro Gómez

Publicado el 03/09/2024 a las 17:36

De un caserío junto al río Arga en Eugui al corazón del Casco Antiguo de Pamplona. Este es el recorrido que ha hecho la familia Marticorena en su historia casi centenaria como panaderos y reposteros. Etxe Zuri Handia (la gran casa blanca) es la nueva cafetería que este lunes 2 de septiembre ha inaugurado El Panadero de Eugui en la plaza de San Francisco de Pamplona, en la esquina con la calle Eslava.

“Para mí, es la plaza más bonita de Pamplona, con su Grand Hotel y su confluencia de calles”, expresa Fermín Marticorena Seminario, dueño de El Panadero de Eugui y tercera generación en el negocio. El Panadero de Eugui llevaba tiempo con la idea de llevar su oferta de dulce y salado al Casco Antiguo, donde tiene un buen número de clientes de hostelería. Ahora, será habitual ver por las calles adoquinadas las dos furgonetas de reparto, vehículos de época que conduce Damián Castro, con su traje, gorra y pajarita. Este es un “sueño” que Fermín tenía en la cabeza. “Me imaginaba el camión de reparto, por las calles del Casco Antiguo, aparcado delante de la panadería, haga sol, lluvia o nieve”, relata. Sin duda, la flota tan característica llamará la atención de locales y visitantes y será objeto de fotos pintorescas.

La furgoneta de reparto, delante de Etxe Zuri Handia, en la plaza de San Francisco, en día de la inauguración
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La furgoneta de reparto, delante de Etxe Zuri Handia, en la plaza de San Francisco, en día de la inauguraciónJUANKAR_FOTOGRAFO_OFICIAL
La furgoneta de reparto, delante de Etxe Zuri Handia, en la plaza de San Francisco, en día de la inauguración

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Etxe Zuri Handia ocupa la planta baja de un edificio catalogado, construido en 1886, con fachada de sillares y arcos rebajados. Del interior destacan las enormes vigas de madera, que conserva la inscripción ‘Venta al contado’. La cafetería está conectada con otro local que da al patio interior de la Casa Luna y que de momento no está acondicionado. Aquí está integrado un muro de piedra, al parecer de la antigua muralla medieval.

Junto a la venta de pan, Etxe Zuri va a tener el habitual surtido de repostería, tanto de tartas como miniaturas, así como un “café goloso” y el tradicional chocolate con churros. “También vamos a ofrecer tortillas caseras, que queremos preparar al momento”, añade Marticorena.

El de la plaza San Francisco es el cuarto establecimiento de esta empresa familiar, junto con las cafeterías de Huarte, la avenida Carlos III y la plaza de Yamaguchi. Este último local, abierto en 2021, se llama Etxe Zuri Txikia Bakery. Etxezuri es el caserío de Eugui de la familia materna de Fermín Marticorena. “Es un homenaje al papel de la amatxi, Josefina, que con gran esfuerzo y cariño sacó a la familia adelante”, señala. Detrás de la barra se ha colocado un mueble con el nombre de Casa Baltasar, el caserío de la familia paterna, que tenía un horno de pan y un pequeño comercio. La nueva panadería está decorada con fotos antiguas de la plaza de San Francisco, con su Grand Hotel (actual biblioteca), realizadas por Arazuri, Galle, Lorda y García Deán.

La familia tiene documentado que en 1927, José Marticorena, abuelo de Fermín, tenía un comercio en Casa Baltasar y un horno para hacer pan. Aquel año nació su hijo Javier. La panadería dejó de funcionar durante unos años, pero Javier, en 1947, recuperó la actividad. Hay fotos de él, con la bicicleta, repartiendo por las bordas unas barras que tenían fama por su calidad.

La construcción del pantano de Eugui en la década de 1970 anegó Casa Baltasar, por lo que Javier Marticorena decidió trasladarse a Huarte, primero en el casco antiguo y después en su actual ubicación, en Intxaurdia, donde actualmente está el obrador.

Fermín Marticorena vivió hasta los 5 años en Casa Baltasar, así que todavía conserva recuerdos. Con tres establecimientos abiertos en apenas siete años, el dueño de El Panadero de Eugui se muestra “satisfecho” con la “imagen notable” que tienen en Pamplona y comarca. “Hemos intentado hacer un producto un poco diferente y hemos cuidado cada detalle. Hay detrás mucho esfuerzo, a través de una persona muy perfeccionista y un gran equipo”, resume.

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