Pamplona
"Inseguridad" en la calle Descalzos por un grupo de personas que duermen en bajeras
Los vecinos de esta conocida calle de Pamplona denuncian que, desde hace tres semanas, los problemas de convivencia se han acrecentado: “Nos preocupa que vivan así”


Actualizado el 23/08/2024 a las 10:06
Son vecinos de una calle “pequeña, tranquila y en la que, en líneas generales, todos se suenan de vista”. Descalzos es seguramente uno de los iconos del Casco Viejo de Pamplona, donde su ascensor conecta la Rochapea con el centro de la ciudad que, a su vez, es atractivo turístico diario.
Por eso, dado el contexto, el problema al que se enfrentan desde hace unas tres semanas les dificulta esa rutina pausada a la que, sin duda, estaban acostumbrados. La preocupación a la que aluden los afectados pone el foco en el uso que un grupo de personas migrantes está realizando en dos bajeras de la calle en la que habitan.
“Es un grupo de más de treinta que vive ahí, porque les hemos visto entrando colchones”, aseguran los vecinos, que prefieren mantener sus datos personales al margen. Es precisamente en este punto, donde quienes residen en Descalzos dejan claro que no se trata de una cuestión de racismo o xenofobia, sino que se trata de algo más de fondo. “Nos preocupa la sensación que tenemos al volver a casa, de inseguridad; porque hemos sido testigos de comportamientos que exceden los límites legales”, declaran.
Falta de convivencia que tiene doble sesgo. Por un lado, la incomodidad que sienten cuando regresan a sus viviendas y un grupo de personas está sentado en el portal. “No tenemos por qué sentirnos intimidados”, entiende.
Siendo conscientes de que son simplemente sensaciones, porque de momento no ha sucedido nada, los afectados ya han movido ficha alertando a Policía Municipal. “Cuatro veces llamé yo hace un par de noches porque una de esas personas no dejaba de aporrear la puerta de una de las bajeras. Los agentes venían y, a la que se marchaban, volvía a suceder lo mismo”, lamentaba un residente.
Es por ello que piden al consistorio una solución. “También hemos explicado qué sucede en el área de Seguridad y Convivencia Ciudadana pero no nos han respondido”, exponen.
Reclamación que afecta, prosiguen, no solo a quienes forman parte desde hace años de esta calle del Casco Viejo, sino a los múltiples turistas que utilizan a diario el ascensor de Descalzos. “Desde que están estas personas, la mayoría se da la vuelta y se va para otro lado. Es una pena”, determinan. “Les hemos visto incluso fregar después de comer en la fuente, y eso no puede ser”.
Un problema vecinal sobre el que quieren hacer una matización importante. Y es la ausencia de condiciones dignas para vivir a las que se enfrentan estas personas. “Una bajera, que hasta hace poco había sido una carnicería, no es lugar para que estén. Ni ellos ni nadie, que bastante han pasado ya como para tener que hacinarse en una tesitura que no cumple ni siquiera unos mínimos estándares”, repiten unos y otros.
Comedor social París 365 Para poder acceder a este recurso (muy próximo a Descalzos) donde se ofrece desayuno, comida y cena por un euro diario los 365 días del año es necesario pasar una entrevista con las trabajadoras sociales del grupo de acogida y acreditar la necesidad de cada usuario.
Ascensor El ascensor de la calle Descalzos salva un desnivel de 50 metros, alcanzando una velocidad de un metro por segundo, por lo que el trayecto dura aproximadamente un minuto. La capacidad de cada elevador es de 1.500 kilos máximo, con lo que en cada viaje pueden subir o bajar entre 15 y 20 personas.


