Crimen en Pamplona
Detenido por matar a cuchilladas a un hombre de 71 años en San Juan
El arrestado, de 65, vivía con la víctima en un piso de habitaciones alquiladas, reconoció los hechos y fue quien dio aviso a la Policía Municipal de lo ocurrido


Actualizado el 02/07/2024 a las 19:26
Un hombre de 65 años fue detenido este martes al filo de la una de la madrugada después de que él mismo diera aviso a la Policía Municipal de Pamplona tras haber matado a cuchilladas a otro hombre de 71.
La víctima, Francisco Javier Rufino Celaya Zazu, convivía con el arrestado y otras dos personas en un piso de la calle Monasterio de Iranzu, 10, en San Juan, en el que se alquilaban habitaciones, y mantenían una mala relación previa. A la llegada de los agentes, el detenido, Antonio Mayol Canellas, reconoció ser el autor del crimen y fue conducido a dependencias policiales. Está previsto que hoy pase a disposición judicial.
El aviso a emergencias se registró a las 0.30 horas y hasta el lugar se desplazaron agentes de Policía Municipal de Pamplona, que quedaron a cargo de la investigación, así como la unidad de Policía Científica de la Policía Nacional, que llevó a cabo la inspección ocular de la escena. Los servicios sanitarios no pudieron hacer nada por reanimar al fallecido y su cuerpo fue trasladado al Instituto Navarro de Medicina Legal para que le fuera realizada la autopsia. Los agentes tomaron también declaración en la vivienda a los otros inquilinos de las habitaciones del domicilio.
El fallecido era natural de Pamplona y había trabajado como empleado de Correos en el barrio de San Jorge. No mantenía una buena relación con el arrestado y entre ellos había habido enfrentamientos previos . La víctima ya hace unos meses llegó a denunciar al detenido en la policía. El arrestado cuenta con varios antecedentes policiales por asuntos relacionados con quebrantamientos de condena y violencia en el ámbito familiar, entre otros.
Conocidos en el barrio
Los columpios de la plaza interior ubicada en la calle Monasterio de Iranzu presentaban este martes un aspecto distinto al de días precios. Una cinta de la Policía Municipal atada a los árboles y un furgón del cuerpo de seguridad indicaba que algo había pasado en el número 10. Cerca, a unos cincuenta metros, en la calle Monasterio de Eunate, un grupo de vecinos de la zona charlaban sobre lo ocurrido en la terraza de la bodega Gala.
Uno de ellos era Andrés, un veterano del barrio. Él aseguró que el día anterior había estado conversando con el autor del crimen precisamente en ese bar al que suelen acudir a tomar unos vinos, según detalló. “Me enseñó hasta el cuchillo. Era nuevo, recién comprado. Estaba aún en el plástico. Me dijo que iba a matar a su compañero de piso porque le robaba comida”, explicaba Andrés. “Le dije, tranquilo, tranquilo… Y mira qué ha pasado. Estaba muy alterado”, recordaba este martes este vecino sobre el presunto homicida de 65 años. “Yo no pensaba ni por el forro que iba a hacer lo que ha hecho”, reconocía él sobre el presunto asesino del varón de 71 años.
Desde el bloque de enfrente a la ubicación de los hechos algunos inquilinos no se habían enterado de lo sucedido hasta pasadas las 11.30 horas del martes. “Vi la policía por la noche, pero pensé que era porque semanas atrás hemos tenido problemas con alguien que se encarga de dañar coches”, señalaba una vecina que reconoció que tanto el autor confeso como el fallecido eran conocidos en el barrio. “Pero al final ha sido esto”, sentenció. El autor de los hechos pasará a disposición judicial a lo largo del día.

