San Fermín 2024
Sanferminera de los pies a la cabeza
Carlota Esandi ha abierto en Pamplona una tienda de las zapatillas Carlottas, que ella misma diseña


Publicado el 09/06/2024 a las 05:00
Unos gigantes sanfermineros sin rostro pero perfectamente reconocibles por los más pequeños. Los pendientes de la reina asiática, la perilla del rey europeo o las sencillas túnicas de los africanos. “El torso de los gigantes me parece lo más característico. Los trajes y adornos me parecen más importantes que la cara”, explica Carlota Esandi Vidaurre, arquitecta, diseñadora y creadora de las zapatillas Carlottas, un sencillo calzado de lona con originales dibujos infantiles.
Doce años después de lanzar su negocio online, Esandi ha decidido abrir una tienda física en el Casco Antiguo, en la calle Nueva 79, un pequeño local con vistas a la plaza de San Francisco. Todo empezó como una afición. “Cuando nació mi sobrina, le compré unas zapatillas blancas y le pinté un San Fermín. Gustó tanto que otros familiares y amigos me empezaron a pedir para regalar. Empecé a crecer y en cosa de año y medio me vi con un montón de encargos. Pintar zapatillas es algo muy laborioso. Tuve que tomar la decisión, o dejarlo o dar un paso más y ver la forma de producir a mayor escala sin perder el carácter artesanal”, recuerda.
Carlota registró la marca Carlottas y los diseños e investigó diferentes técnicas de impresión que no fuera una simple serigrafía para no perder el trazo y el dibujo. “También quería que todo se hiciera aquí”, apunta. Y por último montó la página web. “He ido creciendo poco a poco, sin hacer mucho ruido, porque estoy yo sola”, señala. Junto con las zapatillas y patucos, incluyó en el catálogo bolsos, mochilas y gorros. Recientemente ha incluido diseños de los gigantes de Tudela. También tiene zapatillas de San Fermín para adultos y zapatillas marineras.
Desde los inicios, Carlota Esandi ha compatibilizado la venta de Carlottas con su trabajo como arquitecta. “Soy urbanista, pero sobre todo me dedico a la rehabilitación. La época fuerte de ventas son junio, julio y agosto. El resto del año me puedo dedicar más a la arquitectura”, aclara. Defiende que hacer el patrón de una prenda es como hacer el plano de una casa. “Todo está muy relacionado”. Su asignatura pendiente es presentarse al concurso de carteles de San Fermín: “Todos los años me lo planteo pero siempre me pilla el toro”.
Esandi se declara “muy sanferminera, por tradición familiar”. “Mi abuelo nos llevaba a todas las tradiciones. Ahora, algunos días voy con mis sobrinos a los gigantes. Hay un San Fermín de día que la gente de fuera no conoce tanto y que realmente es el nuestro. Me parece lo más bonito, la fiesta de la calle”, expresa. Cuando ve a niños con sus zapatillas le hace “muchísima ilusión”.