Queja
Una protesta diaria frente a la sede del 112 en Pamplona tras la muerte de su madre
José Luis Iriarte, que perdió a su madre tras una urgencia en 2021, critica la “mala gestión de los recursos” y pide aclarar si realmente se activó el “código ictus” al no seguirse luego el protocolo en el HUN


Actualizado el 23/03/2024 a las 13:36
La imagen de José Luis Iriarte Lusarreta, bombero jubilado, protestando en la entrada de la sede del 112 en la calle Aoiz se repite desde el día 4 de marzo de 2024, aunque su lamento empezó el 22 de mayo de hace tres años. A las 21.29 horas de ese día, Iriarte solicitó la presencia de un equipo médico en su casa de Mutilva porque su madre “tenía mal temple, dolor de cabeza, pulsaciones y tensión altas”.
Lo que más le preocupaba a Iriarte es que María Camino Lusarreta, su madre de 89 años, que falleció 55 horas después del aviso en el HUN, había sufrido ya en febrero un ictus con infarto a los tres días y la escena vivida en la casa familiar apuntaba a lo mismo.
LAS LLAMADAS AL 112
A lo largo de la primera llamada, el hijo avisó de este incidente previo para que lo tuviera en cuenta la asistencia médica, pero en la transcripción escrita de las llamadas “no aparecen la mayoría” de esas advertencias que dio él, según dice Iriarte explicando que ha tenido acceso a las llamadas en audio y “no corresponden con la transcripción facilitada por el 112”.
“Se niegan a enseñarme las llamadas en audio”, denuncia informando de que el motivo por el que ha empezado la protesta ahora es por “los plazos” que conllevan las reiteradas solicitudes de esos audios con sus consecuentes negativas.
Veinte minutos después, a las 21.49 horas, José Luis Iriarte llamó otra vez a Emergencias tras no llegar el facultativo que el médico coordinador del 112 le había confirmado que iba a mandar. En esta conversación, que se desarrolló a pocos minutos del cambio de turno, el bombero informaba de que su madre estaba “balbuceando” y que respiraba “un poco raro”.
El médico respondió que el equipo estaba en otro aviso y le consultó al alertante si podía llevarla a urgencias directamente en su coche. “Es decir, cuando llamé la primera vez no me mandaron nada a pesar de decirme que sí”, denuncia Iriarte. En este momento, él preguntó al 112 por la posibilidad de que acudiera la ambulancia de Bomberos, a lo que recibió una negativa, según redacta la transcripción de la llamada.
“Habiendo medios, ¿por qué no se utilizan bien?”, pregunta repitiendo que “no movilizaron los recursos en la primera llamada”. Ante la situación, que iba “empeorando”, volvió a avisar de los antecedentes de su madre y decidió preguntar a sus compañeros bomberos por la disponibilidad de la ambulancia “medicalizada”. “Estaba libre en el parque y LES expliqué el problema”, comenta diciendo que llamó de nuevo a las 22.05 horas al 112 para informarles de que la ambulancia 061 de bomberos estaba disponible y que “por favor la movilizasen de una vez”.
En esta llamada, el operador recibe la noticia de que un equipo médico del Servicio de Urgencias Extrahospitalarias estaba de camino y lo comunican a Iriarte. Esta unidad, recién empezado el turno de las 22.00 horas, llegó a Mutilva a las 22.13 horas y solicitó al operador una ambulancia para ir al hospital para un “posible código ictus”, según indica la transcripción de la llamada. Iriarte cuestiona esta orden emitida por la médico, que aparece en la reproducción escrita. “Discutí con ella porque quería dejar a mi madre en casa”, comenta él, que dice que volvió a llamar a bomberos para solicitar la ambulancia. Finalmente, la médico pidió la medicalizada y llegó pasadas las 22.15 horas a Mutilva para completar el traslado al HUN.
CÓDIGO ICTUS, ¿SÍ O NO?
En las transcripciones se citan las palabras “código ictus” hasta en ocho ocasiones, pero él las pone en duda por el desenlace de los hechos. “Si la médico que vino a casa dijo que era un código ictus, ¿por qué la que hace el traslado no pone código ictus y pone deterioro general?”, reflexiona.
“Por protocolo, si vas en ambulancia con un código ictus entras directo a la REA para confirmar que se trata de un ictus o no, pero para eso hay que facilitar antes el trabajo a los compañeros del hospital”, critica explicando que estuvieron esperando en un box tres cuartos de hora, según dice Iriarte, sin acceder antes a la REA como marca el protocolo. María Camino Lusarreta, madre de José Luis Iriarte, entró en coma irreversible a las 5.30 horas del día 23 de mayo y falleció el 25. Por estos motivos, Iriarte pide aclarar la orden de traslado dada y una mejor gestión de los recursos para próximos pacientes, concluye.
Interior asegura que se ha actuado con “máxima transparencia”
El departamento de Interior del Ejecutivo foral asegura ante la protesta del vecino de Mutilva que han actuado con “máxima transparencia” y que la dirección se “reunió personalmente con él en su momento”. “Como cuando solicita cualquier ciudadano, se le facilitaron las transcripciones completas relativas al caso”, concluyen desde el área que engloba la actividad de Emergencias de Navarra. José Luis Iriarte, por su parte, ha solicitado en varias ocasiones recibir las llamadas en formato audio, ya que considera que hay fragmentos de la conversación que no aparecen en la transcripción escrita facilitada por SOS Navarra.