Maltrato

Investigan en Berriozar posibles envenenamientos de perros

La Policía Municipal ha recibido dos denuncias por maltrato animal y uno de los perros presentaba síntomas de haber ingerido veneno y alfileres

Yako, el labrador retriever de 13 años atendido en un hospital veterinario de Mutilva. En la esquina superior derecha, radiografía con el alfiler y la aguja en el estómago
AmpliarAmpliar
Yako, el labrador retriever de 13 años atendido en un hospital veterinario de Mutilva. En la esquina superior derecha, radiografía con el alfiler y la aguja en el estómago
Yako, el labrador retriever de 13 años atendido en un hospital veterinario de Mutilva. En la esquina superior derecha, radiografía con el alfiler y la aguja en el estómago

CerrarCerrar

C.A.M.

Publicado el 02/03/2024 a las 05:00

La Policía Municipal de Berriozar ha iniciado una investigación tras recibir dos denuncias por maltrato animal de propietarios de sendos perros que presentaban síntomas de intoxicación intencionada y habían ingerido alfileres y agujas. En la localidad se ha extendido el pánico y hasta se ha hablado del fallecimiento de algunos animales, aunque este extremo no se ha podido confirmar ni en clínicas veterinarias ni por parte de la policía local. Sí que se dan por hecho más casos de posible envenenamiento y se ha animado a denunciar cualquier incidente. También se han colocado carteles de advertencia, tanto por parte de la policía municipal como de propietarios de perros y establecimientos especializados.

Fue en enero cuando hubo constancia del primer incidente, contaba la concejal Arantxa Ríos, propietaria de varios perros y habitual en las zonas de paseo y esparcimiento canino. Un viejo ejemplar propiedad de una vecina de Berriozar requirió hospitalización y presentaba síntomas de intoxicación tras haber estado en la plaza Los Niños y las Niñas. A mediados de febrero llegó el segundo caso de gravedad y uno de los que han sido denunciados ante la policía. En ese caso, un Labrador Retriever de 13 años, llamado Yako y propiedad de Luis Vila Cata, empezó a presentar signos de enfermedad (vómitos, diarreas, decaimiento e incapacidad para ponerse de pie) tras un paseo por Berriozar. Lo contaban desde el hospital veterinario Pamplona, en Mutilva, donde lo atendieron y ha permanecido días ingresado. “En la primera exploración veterinaria se detectó dolor abdominal, dilatación pupilar, hipersalivación, taquicardia y aumento de la frecuencia respiratoria. Ingresamos a Yako para estabilizarlo y hacer pruebas diagnósticas. En el análisis de sangre pudimos detectar alteración de páncreas e hígado y en la radiografía abdominal corroboramos la sospecha de intoxicación intencionada, ya que detectamos un alfiler y una aguja, ambas en estómago”, describía su situación Amaia Cía Abascal, directora del centro.

CARTELES DE AVISO

Entre las personas propietarias de perros la alarma ha ido creciendo. Hasta llegó a decirse que habían sido cinco los perros fallecidos en las últimas semanas. “Es lo que se ha comentado, pero no puedo confirmarlo. También se habla de casos de perros con síntomas. Ante eso se dio aviso a la policía y han incrementado las patrullas a pie en lugares habituales y se han colocado carteles advirtiendo, también se ha animado a denunciar para tener constancia real de la situación, ya que se estaba propagando por las redes sociales”, explicaba Iker Mariezkurrena, alcalde de Berriozar. También lo contó en el pleno, a preguntas del concejal del PP Daniel Cuesta.

El jefe de policía, Juan Ceballos, emplazó a presentar las denuncias. En una de las peluquerías caninas de Berriozar corroboraron la alarma. “Nos han ido contando casos, pero no los hemos tratado aquí. Sí que han venido a comprar bozales para evitar que coman cuando salen a la zona de esparcimiento”.

Entre los espacios donde se han colocado carteles, tras conocer las incidencias, figuran el parque Basoa, la zona de las huertas o en la plaza de las Niñas y los Niños. En el cartel de la policía se avisa a propietarios para evitar que las mascotas coman alimentos del suelo.

Desde el hospital veterinario indicaron que es habitual las sospechas de personas que llevan a perros enfermos de que han sido envenenados. “En este caso vimos que era cierto y había intención de causar daño porque es común poner en el cebo intoxicado trozos de cristal o agujas para causar daño mecánico además del que produce el veneno o químico. Es normal que se piense porque muchas enfermedades pueden causar estos síntomas”, explicaba Cía.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora