Pamplona
El colegio de San Jorge cierra sus vestuarios a los niños de futbito
La medida de Educación afecta a unos 50 pequeños de entre 6 y 9 años que los sábados juegan en el patio, pero no pueden cambiarse ni hacer sus necesidades


Publicado el 11/02/2024 a las 05:00
“Yo a los chavales les digo, venid de casa vestidos y meados, que no queda otra”. La frase, que provocó la hilaridad de los presentes en el foro de barrio de San Jorge de este martes, la dijo Jokin Miguel Pérez. Pero él no sonreía. Lleva desde principios de temporada de futbito enfadado porque sus pupilos no pueden acceder a los vestuarios del colegio público del barrio en cuyo patio disputan los sábados la competición. Precisamente él jugó allí durante muchos años y ahora se estrena de entrenador para los más pequeños del Club Deportivo San Jorge. “Y entonces sí podíamos acceder sin problemas”, se queja.
La medida afecta a medio centenar de niños de entre 6 y 9 años repartidos en cuatro equipos de este club que en sus bodas de oro tiene en total 14 escuadras con 240 fichas. Los de 9 años en adelante entrenan en el campo de fútbol municipal, a medio kilómetro del colegio público. “Y nos dan como solución que los críos, si quieren hacer pis, vayan a los vestuarios de allí. Muy normal no es que un niño tenga que recorrer un kilómetro entre ida y vuelta”, se queja el presidente de la junta de deportes de San Jorge, José Ramón Martín Esteban.
El motivo por el que los pequeños entrenan y juegan en el colegio la competición está enraizado en la historia del club. “Surgió en el seno de la apyma del colegio cuando un grupo de padres impulsaron dos equipos de futbito en 1974. Y aunque luego la entidad se ha independizado del colegio, se ha seguido entrenando en el patio con acceso a los baños y vestuarios sin ningún problema”, cuenta el presidente. Los conserjes se turnaban para cada sábado acudir con la llave al recinto escolar, propiedad del Gobierno de Navarra, y así dar acceso al patio, vestuarios y sala de materiales.
Según su testimonio, la apyma y los bedeles del centro les indicaron la temporada pasada que el jefe del servicio les había indicado que se prohibía este acceso y que serían ellos, los del club, los encargados de abrir el patio los sábados. “Igual alguien piensa que exageramos, pero es que un vestuario no es sólo un lugar para cambiarse o ducharse, es también un punto de encuentro para los chavales donde se hace equipo”, dice Jokin Miguel Pérez.
Tanto el entrenador como el presidente afirman que desde Educación no les han explicado el porqué de esta decisión a pesar de que les han llamado y mandado correos. “La única respuesta que he tenido es que esto es así y que no se puede cambiar y que ya tenemos vestuarios y baños en el campo de fútbol municipal”. Ahora su último recurso es el Ayuntamiento de Pamplona. “Esperemos que llamen al departamento para que entren en razón porque, en estos muchos años que llevamos utilizando los servicios y vestuario del colegio público nunca ha habido quejas. Siempre se ha dejado todo recogido y en perfectas condiciones”.
Con las redes y balones a cuestas desde el viernes
Otra de las consecuencias de esta prohibición de entrar al colegio los sábados es que tampoco pueden acceder a la oficina donde se guarda el material. “Así que desde el viernes cargamos con balones redes de las porterías”, cuenta Jokin Miguel. “Las familias nuestras alucinan, pero también los de los visitantes”, desvela el entrenador. “Les hemos dicho que, al igual que ha hecho la junta, muestren su disconformidad en el teléfono de atención al ciudadano 010 a ver si al menos el Ayuntamiento toma cartas en el asunto y el departamento les hace más caso que a nosotros”, añade el presidente José Ramón Martín.