Portal de Francia

Un gran recibimiento pasado por agua

El mal tiempo no frenó la gran acogida que brindaron cientos de niños a los Reyes Magos a su paso por la Magdalena y las murallas. Ataviados con paraguas y chubasquero, esperaron con ansia la llegada de Sus Majestades a la capital navarra

Entrada de SSMM los Reyes Magos de Oriente a Pamplona por el portal de Francia./
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Entrada de SSMM los Reyes Magos de Oriente a Pamplona por el portal de Francia./
Entrada de SSMM los Reyes Magos de Oriente a Pamplona por el portal de Francia./

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Paula Mas Ugarte

Actualizado el 05/01/2024 a las 21:15

Ni el frío, ni la incesante lluvia fueron impedimento para que Sus Majestades llegaran ayer a Pamplona. Pese al mal tiempo, la expectación y la ilusión eran palpables en el ambiente. Eso sí, los mejores sitios para ver la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar estaban muy cotizados. “Llevamos aquí desde las dos de la tarde”, afirmaban Silvia Silva (11 años), Javier Silva (8) y sus padres, Beatriz Luque y Javier Silva. “El año pasado también lo hicimos y hoy no nos lo podíamos perder. Nos hemos abrigado bien y ya está”, añadían ilusionados. Delaine Sánchez y su hermana Itziar Sánchez también fueron previsoras para coger las mejores posiciones desde donde poder ver al séquito real. “Llevamos aquí desde las 2 con el paraguas en mano pero merece la pena”, afirmaban.

Sin duda, toda una llegada pasada por agua donde la marabunta de paraguas y chubasqueros se amontonaba detrás del vallado a la espera de la llegada de los Reyes Magos. Tras atravesar el puente de la Magdalena pasadas las 16.00 horas, poco a poco fueron desfilando hasta el Portal de Francia, donde fueron recibidos por los cabos de guardia y los dueños del portón. “Abridnos, venimos a traer la magia y los regalos a cientos de niños”, instaba el heraldo real a los guardianes del viejo reino de Navarra. Aunque hubo algún que otro caballo que, molesto por la lluvia, se giró varias veces antes de entrar por el portón, finalmente así lo hizo. Al ritmo de panderetas, poco a poco fue desfilando todo el séquito real. Abanderados italianos, pajes, carteros reales... todos ellos saludaban a familias y niños. “¿Os habéis portado bien?”, gritaba Melchor a lomos de su caballo. Entradas las cinco de la tarde, Sus Majestades llegaron al Ayuntamiento de Pamplona, donde saludaron desde el balcón. “Melchor, Gaspar, Baltasar”, coreaban los asistentes bajo la lluvia. “Estamos muy contentos de estar aquí y venimos descansados para afrontar la noche. Vuestra alegría nos ha contagiado de energía positiva”, afirmaba Gaspar. Una noche de mucho trabajo y esfuerzo pero que “afrontan con ilusión y ganas” para repartir a todos los niños de Navarra “mucha magia y alegría”. Por su parte, Baltasar aprovechó para agradecer a todos los niños por lo bien que se han portado. “Este año tenemos mucho trabajo porque hemos visto que habéis sido muy obedientes”, expresaba. Tras su visita y recibimiento por la corporación municipal, Sus Majestades se dirigieron a la Casa de Misedicordia donde adoraron al niño y visitaron a sus residentes antes del comienzo de la cabalgata a las 19.00 horas.

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