El "éxito y el caos" de la suelta de los farolillos enfrenta a UPN con la oposición

EH Bildu, PSN, Geroa Bai y Contigo sacan adelante una texto que denuncia el “incumplimiento” del protocolo de seguridad en el evento de San Saturnino

Imágenes del lanzamiento de farolillos en Pamplona./
AmpliarAmpliar
Imágenes del lanzamiento de farolillos en Pamplona./
Imágenes del lanzamiento de farolillos en Pamplona./

CerrarCerrar

Ruperto Mendiri

Publicado el 13/12/2023 a las 05:00

“Un éxito y un caos”. Estas dos ideas flotaron este martes en el salón de plenos del Ayuntamiento de Pamplona para definir lo ocurrido con la suelta de farolillos del pasado 29 de noviembre, con motivo de la festividad de San Saturnino. Unas 80.000 personas colapsaron el centro de la capital, con una especial incidencia en la avenida del Ejército, donde los coches quedaron atrapados entre la avalancha humana y con un dispositivo de seguridad que resultó insuficiente.

EH Bildu, PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin aprobaron -con el voto en contra de UPN y del PP- una declaración que denuncia “el incumplimiento por parte del equipo de gobierno de UPN de las medidas del protocolo de seguridad durante el acto de suelta de farolillos en San Saturnino”. El texto exige asimismo “la elaboración de un informe de las incidencias para valorar el peligro expuesto a los ciudadanos y ciudadanas”.

Y es que según expresó Marina Curiel, en su papel de nueva portavoz del grupo municipal del PSN, el colorista acto de los farolillos parecía llamado a “morir de éxito”. “Un solo fallo y se desata el caos. No había vía de evacuación y los farolillos debían utilizarse en zonas abiertas, pero yo vi entre edificios y entre árboles”, describió la concejala socialista que atribuyó la ausencia de incidentes a un golpe de “suerte”.

Según el protocolo de seguridad -así lo recoge el expositivo de la declaración- los farolillos solo podían lanzarse “en el lugar señalizado y vallado para ello”. Esto no ocurrió. Muchas de las personas que habían logrado uno de los ansiados 4.000 farolillos optaron por lanzarlos desde cualquier punto colindante, ante la imposibilidad de llegar hasta la explanada de autobuses, el lugar señalado para la suelta. Y esto fue generando una bola de inseguridad.

“Tampoco se siguió la pauta de que no se hicieran los lanzamientos a menos de 500 metros de una zona forestal”, recoge la declaración. No se cumplió. El exceso de público impidió que se llegase a la zona de lanzamiento y se vieron farolillos enganchados a los árboles sin mayores consecuencias. Incluso algunos ascendieron rebotando contra las fachadas de los edificios próximos.

Y el punto más polémico de las exigencias de seguridad: “No se deberán utilizar cerca de vías de circulación. O en tal caso, se deberá garantizar que no existe tráfico de vehículos”.

"CAOS ESPELUZNANTE"

Fue el asunto del tráfico lo que trajo a colación las declaraciones de varios sindicatos de Policía Municipal que calificaron, según expresó Endika Alonso (EH Bildu), de “caos espeluznante” lo vivido el 29 de noviembre. Según los datos del edil abertzale, había “34 agentes para 80.000 personas” y comparó el despliegue con otros eventos recientes: 60 agentes en el espectáculo de los drones de septiembre, 84 durante la visita de los Reyes y 101 en la etapa de la Vuelta Ciclista a España. Esos 34 agentes se vieron desbordados por lo que la propia alcaldesa describió como el “acto más multitudinario que se conoce en Pamplona”.

Por parte de UPN, Javier Labairu, concejal de Seguridad Ciudadana, defendió el éxito del evento por la ausencia de “incidencias”, de “lesiones o quemaduras”, de “incendios” o de actuaciones por parte de los bomberos. Aseguró que el ayuntamiento manejaba una asistencia de unas 36.000 personas -pese a que el día posterior hablaban de entre 24.000 y 30.000- y se felicitó por el éxito para “el comercio y la hostelería”.

Carlos García Adanero (PP), aunque votó en contra de la declaración, habló de “éxito”, aunque también se sumó a las críticas para calificar la organización de “caos” y “gestión nefasta”. Mikel Armendáriz (Geroa Bai) se reafirmó en su postura previa de no apoyar el espectáculo -por haberse prohibido a una asociación de comerciantes- y consideró una “burla” la valoración de Labairu. Mauleón (Contigo) abundó en las críticas y atribuyó la falta de autocrítica de UPN a una política de “pan y circo”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora