Jefe de la Policía Municipal de Pamplona
Manuel Iribarren: "Nos hemos volcado en el turno de noche y las peleas han bajado"
El actual jefe de la Policía Municipal, un cargo de confianza de la actual alcaldesa Cristina Ibarrola, se pateó las calles en patrullas nocturnas, allí donde la paciencia es algo más que una virtud teologal. Recorremos los pasillos de la comisaría y saluda a cada agente por su nombre. "Hola Manu, hola Jesús"


Actualizado el 11/12/2023 a las 18:54
“Les he dado a clase a todos. Por eso sé su nombre”. Manuel, “Manu”, Iribarren Aguerri (Pamplona, 1972) fue administrativo antes que policía. Suspendió la selectividad, así que entró en FP y llegó a hacer prácticas en una empresa. “Pero no me veía 40 años haciendo un trabajo de oficina”, reconoce. Su padre era policía municipal, de aquellos primigenios, con moto y chaqueta de cuero. Después de intentarlo en la Policía Foral, accedió al fin a la Policía Municipal. Ahora es jefe del cuerpo, licenciado en Derecho y diplomado en Relaciones Laborales, carreras que compaginó con ese patrullaje nocturno y con siete oposiciones para ascender en la policía.
Un policía como usted, bregado en la calle y en la noche, llega a jefe de la Policía Municipal. ¿Un honor?
Claro. Sí que es cierto que estoy muy cerca de la calle y conozco mucho la ciudad de Pamplona. Es lo que me ha permitido el patrullaje. Conozco bien a los compañeros y también es cierto que hay temas de gestión que tengo que aprender. Y en eso estoy, dedicado a la gestión de recursos y sobre todo de las personas.
El suyo es un cargo de confianza de la alcaldesa Cristina Ibarrola. ¿Sabe cómo ha caído su nombramiento entre el cuerpo de la Policía Municipal?
Mi designación como jefe no fue esperada. Fue una sorpresa que me lo ofreciesen. Dije dos o tres días que no, aunque finalmente lo acepté. Para mí es una responsabilidad muy seria. Yo pensaba que no me tocaba, que no era el momento. Yo estaba creciendo en la empresa, pero por antigüedad y escalafón pensaba que no me tocaba. Fue la alcaldesa la que me convenció.
¿Ha saltado muchos pasos para llegar a la jefatura?
Jefe de la Policía Municipal puede ser cualquier miembro de los cuerpos de la Policía en Navarra. Yo estaba ejerciendo funciones de inspector. Conmigo había 7 u 8 inspectores y por encima, hay cuatro comisarios.
¿Y a algún comisario no le ha caído muy bien?
Todos tenemos asumido que ésta es una institución jerárquica en la que al final, el cargo de jefe de la policía es de libre designación. Te puede tocar o no. Pero al final todos sabemos que en el centro está el ciudadano. Ellos tienen que ejercer su trabajo como el resto de policías. Yo tengo muy claro que esto es una experiencia, un tren al que te subes y del que tendré que bajar. Y volveré a la noche. O al día. Donde quiera ponerme el siguiente o la siguiente que decida. También digo que es muy difícil ser jefe de la Policía Municipal y que hay días buenos y días malos.
En 2024 se cumplen 60 años desde la fundación de la Policía Municipal de Pamplona.
Sí. En 2024 tenemos dos fechas importantes. La Policía Municipal de Pamplona se creó el 8 de enero de 1964. Cumplimos 60 años. Y creo que es el 14 de febrero cuando se cumplen los 50 años desde que entró la primera mujer al cuerpo.
San Valentín.
Sí. Es la fecha de la toma de posesión de la primera mujer. La dos primeras convocatorias son de 1973. Una entró en febrero y otra en agosto de 1974. Haremos un acto para conmemorar también esos 50 años de las mujeres agentes. Lo celebraremos con todas las compañeras jubiladas y con las que están en activo.
¿Cuántos agentes hay en la actualidad?
Ahora estamos 401 agentes, con un 84% de hombres y un 16% de mujeres. Pero en la promoción de diciembre va haber un 40% de mujeres. De 15 agentes, 6 serán mujeres.
¿Cómo ha cambiado la Policía Municipal en estos 60 años? Cambios que tienen que ir acordes con la evolución de la sociedad.
Yo conozco el cuerpo desde 1995, cuando comencé. Mi padre era también policía y conozco algo por él. Yo entré con 21 años, muy joven. La Policía Municipal ha dado un servicio muy reactivo, por decirlo así, a las llamadas, a las incidencias, a los espectáculos… Con los años, se evolucionó con la idea de que, como toda organización, la Policía Municipal debía tener unos objetivos, una misión. Se empezó en 2012 a hablar de calidad y los jefes de las áreas comenzaron a trabajar con planes de seguridad, de tráfico, programas, acciones… En definitiva, una actividad más planificada. Y en eso estamos. Trabajamos por la mejora continua. La Policía Municipal es una de las mejores de España, sin pecar de inmodestia.
"PAMPLONA VA A MÁS"
¿Esta afirmación está avalada por los datos?
Sí. Nos avalan los datos. Hice un máster en seguridad e hice un trabajo comparativo con el resto de policías de otras capitales de provincias respecto al nivel de población y salíamos muy bien parados. La Policía Municipal de Pamplona es hoy un referente. Tenemos que incorporar innovación tecnológica. ¿Por qué? Porque los recursos son limitados. Y Pamplona va a más, con más trabajo para nosotros. El Navarra Arena, Osasuna, las universidades… Ahora hay 18.000 estudiantes y 3.000 de grado. Las universidades lo hacen muy bien pero si las familias eligen Pamplona es porque saben que aquí hay seguridad.
¿En esa innovación entrarían las videocámaras?
Sí. Dentro del Plan de Seguridad Ciudadana tenemos que marcar estrategias. Y una que es fundamental es la coordinación entre las tres policías de la ciudad. Los recursos son limitados.
¿Se solapan en funciones los tres cuerpos?
Tiene que haber coordinación. Y si no la hay es porque los servicios son diferentes. ¿Cuándo nos coordinamos? En San Fermín por ejemplo. Cada año sale mejor. Y eso es porque hay una coordinación plena del 6 al 15 de julio. Y esa coordinación también debe ser intensa los fines de semana, los juevintxos, los sábados de tardeos, que funcionan muy bien en Pamplona. Es necesario que el ocio sea tranquilo.
Recientemente ha fallecido un portero de discoteca en Villava -fuera de la demarcación de Pamplona- pero que se produjo en el ámbito del ocio nocturno. ¿Hay más violencia las noches de fiesta?
La estadística de estos últimos trimestres dice que las peleas y los delitos contra las personas, las lesiones, han disminuido en Pamplona. También es cierto que, dentro de las órdenes de los fines de semana, nos estamos volcando mucho en el turno de noche.
¿Ahí entraría la brigada que acude a los cierres de las discotecas, el servicio Stop Peleas?
Ese es uno de ellos: la presencia policial a la salida y entrada de locales con una aforo superior a las 200 personas. En los últimos seis meses, el servicio se ha apoyado con la instalación de cámaras. Hemos proyectado que en aquellas zonas de vía pública donde puedan congregarse más de 250 personas tiene que haber una cámara. Ese ha sido el criterio. Quizás falte alguna en San Juan, pero en el Casco Viejo están instaladas al 100%.
Más allá del Casco Viejo, uno de los puntos negros está siendo una discoteca de Abejeras, con agresiones frecuentes…
En esa discoteca hay una incidencia superior al resto en cuanto a peleas. Pero la presencia policial a la salida de esa actividad es de un indicativo o dos como mínimo. No ha ido a más. Si alguna persona tiene ganas de discutir, ahí estará la policía, que para eso están los profesionales y no los ciudadanos. Puede haber conatos de peleas, denuncias de la Ley Orgánica 4/2015 (la conocida como “ley mordaza”) porque la presencia de la policía es proactiva. Los vecinos se pueden quejar, pero no tenemos ningún homicidio ni lesiones graves. Sí que se puede incautar alguna navaja porque puede haber clientela conflictiva, pero estamos conteniéndola.
¿Qué imagen cree que proyecta la Policía Municipal? Para mucha gente son señores y señoras con porra…
El 90% de las intervenciones de un policía municipal es de mediación, pura y dura. Y en esos casos hay dos partes. Cada uno tiene su opinión, que es muy respetable. El policía tiene que lograr que se llegue a un acuerdo. Y si no, otras instancias dictaminarán el acuerdo, ya sea vía penal, vía civil o contencioso-administrativo. Muchas veces, vivimos situaciones complicadas.
¿Hay mucho estrés entre los agentes? ¿Son habituales las bajas por ansiedad?
No hay mucho absentismo, pero sí detectamos problemas de que los agentes se llevan los problemas a casa y eso puede provocar ansiedades. La mochila se va cargando y tenemos nuestros picos. Y de puertas para afuera, parece que somos una ciudad perfecta, pero de puertas para adentro, no es tanto. El trabajo para un policía que lleva muchos años en la calle es complicado. Hay que tener la cabeza bien amueblada.
"El 1 de enero habrá un policía comunitario en cada barrio"
¿Cuál diría que es la función esencial de la Policía Municipal?
La Policía Municipal tiene que estar en la convivencia. Todas las policías locales. Nosotros tenemos que dar marcos de convivencia entre los vecinos, entre los que disfrutan de la calle y los que no, saber cuáles son tus obligaciones y tus derechos, como las terrazas, los bares y sus horarios, las comunidades de vecinos… Y para eso es fundamental la policía comunitaria. Nos comprometimos a llenar el 100% de la plantilla orgánica del grupo de la policía comunitaria. Y el 1 de enero va a ser así. Todos los barrios van a tener su policía comunitaria con el criterio que se marcó. La idea es que el ratio sea de un policía comunitario por cada 25.000 personas.
¿Y con ese ratio de un policía por cada 25.000 habitantes se puede llegar a esa idea de policía comunitario, el que está en contacto con la calle?
Depende del barrio, de la tipología de los vecinos. Iturrama y San Juan tienen una media de edad muy alta. Por tanto, tendremos que dedicar un policía comunitario. Ahí están las tendencias. Hay que trabajar con servicios sociales, con los centros de salud y con las farmacias porque hay una media de 60 años en esos barrios. Si una persona que vive sola deja de ir una semana a la farmacia a por sus medicinas, el primero que va a saberlo es el farmacéutico. Hay que tener muy en cuenta la población de cada barrio.
¿Cuál es la multa por un grafiti?
150 euros.
¿Y por orinar en la calle?
300 euros. Aunque con el pronto pago se queda en el 50%. Intentamos estar en todo, pero es que en 2022 hemos tenido 190.000 llamadas a la Policía Municipal. Hay momentos que no llegamos a las infracciones administrativas. Trabajamos sobre todo la vía penal. Es complicado.
"Estoy muy orgulloso de mis amigos"
Manuel Iribarren dice que se enorgullece de sus amigos. “Siempre me han apoyado en los tiempos en los que ser policía no era fácil. Estoy muy orgulloso de ellos”, asegura el jefe de la Policía Municipal. Se refiere a los años de plomo de ETA. Su cuadrilla procede en gran parte de sus años de baloncesto. Comenzó estudiando en el colegio San Agustín para después pasar a Maristas, donde se pateó la cancha y entendió qué suponía trabajar en equipo. Creció en el barrio de San Juan aunque su pueblo es Labiano, en el valle de Aranguren. Asegura que su perfil es técnico y que tiene muy presente una premisa: “Yo no he pedido a nadie que esté donde yo no he estado”. Sabe que la experiencia es un grado y reclama para la Policía Municipal un observatorio que permita analizar tendencias y que los agentes no solo sean “proactivos, sino también predictivos”.
DNI
Nombre: Manuel Iribarren Aguerri.
Fecha y lugar de nacimiento: Pamplona, 1972. Está vinculado al pueblo de Labiano, en el valle de Aranguren. Está casado con Natalia, que trabaja en un colegio, y son padres de tres hijos. El padre de Manuel Iribarren, Jesús, casado con Eva, era policía municipal. Estudió en San Agustín y Maristas. Es diplomado en Relaciones Laborales y licenciado en Derecho.