El puente en diciembre
Pamplona espera sobre hielo la Navidad
La ciudad disfruta desde el domingo de la pista de patinaje sobre hielo en la plaza del Castillo, que permanecerá abierta hasta el día 6 de enero con un horario de mañana de 11 a 15 horas y de tarde, de 16 a 22 horas
Actualizado el 04/12/2023 a las 20:01
Patines puestos y guantes en mano, los más atrevidos inauguraron este domingo 3 de diciembre la pista de hielo de la plaza del Castillo, un indicador de que la Navidad ya casi ha llegado. Con un aforo de unos 200 patinadores, los 390 metros cuadrados de hielo abrieron sus puertas a todo aquel que se animó a pasar un buen rato. La pista permanecerá abierta hasta el 6 de enero, en horario de 11 a 15 horas y de 16 a 22 horas. El cierre se adelantará los días 24 y 31 de diciembre, a a las 19.30 horas. Por su parte, los días 25 de diciembre y 1 de enero la pista abrirá a las 12 del mediodía.
Por un precio de 8 euros, los patinadores pueden estar dentro de la pista una hora. Sin turnos y sin colas. La única condición es que, al concluir los 60 minutos, unos salgan de la pista para dejar pasar a los siguientes. Las tarifas especiales ofrecen descuentos de dos euros para familias numerosas, monoparentales, personas en paro y para personas con una discapacidad inferior al 33%, así como mayores de 65 y grupos. Las personas con discapacidad superior al 33% e invidentes accederán de forma gratuita, al igual que los menores de 3 años. No obstante, estos pequeños deben patinar acompañados de una persona adulta.
No es necesario cumplir ningún requisito, con la entrada se adquieren un par de patines, disponibles desde la talla 26 a la 48, y bolsas higiénicas biodegradables de un solo uso para evitar el contacto directo con las botas. Asimismo, es obligatorio el uso de guantes, pero pueden llevarse desde casa o solicitarlos allí mismo, incluidos en el precio.
La actividad no ha pasado desapercibida ni por los niños ni por sus padres. “Ya he estado patinando y me lo he pasado muy bien. Lo que más me ha gustado ha sido poder correr, la pista debería ser más grande. Seguro que vuelvo otro día”, afirmó Aina Jiménez, de 9 años. Su madre añadió: “Una hora es suficiente, si no se cansan. Está bien el precio para el tiempo que es. Ahora hay más afluencia de gente, nosotros hemos venido a primera hora y se estaba mucho mejor, con más espacio”.
Para algunos el tiempo permitido fue demasiado: “Me ha gustado mucho, ya lo he probado, pero una hora es mucho tiempo, me he cansado un poco. Animo a todos los niños a venir” comentó Ander Salazar, de 9 años. Para sus padres esta nueva iniciativa ha sido todo un éxito: “es muy buena idea instalarla aquí en el centro porque estos días no hay a dónde ir, hace mal tiempo y es una buena alternativa para venir con niños”.
Mientras unos daban vueltas por la pista, otros dudaban si entrar. “Todavía no he decidido, pero es muy guay y tengo muchas ganas de probar, no sé si hoy u otro día. Me parece bonito que la hayan puesto aquí, pero lo que más me gusta es el árbol de Navidad del centro”, expresó Juan Queipo González, de 11 años. Al igual que otros padres, su madre consideró que el precio podría ser menor: “Quizás es un poco elevado, porque está la pista de hielo grande de Huarte que, por 2 euros más, puedes estar todo el tiempo que quieras. La localización ayuda, pero hay mucha gente y el hielo enseguida se estropea y los niños se pueden caer”.
Pero los pamploneses no fueron los únicos en disfrutar de la pista, otros patinadores llegaron desde más lejos para probar: “Es la primera vez que vengo. Llegué hace un mes de Venezuela y me está gustando mucho este país, quiero seguir conociendo muchas cosas más. La estrella brillante de la entrada es lo que más me ha llamado la atención”, explicó Dylan Cica, de 9 años. Mía Hidalgo, de 6 años fue por primera vez a patinar con su padre Cristian: “Hemos salido bastante contentos. Ha habido alguna que otra caída, pero ha sido muy divertido”.
Los más pequeños no fueron los únicos afortunados. María Saez, 19 años, y Gabriela Roca, 20 años, no quisieron perderse el plan: “Está guay la verdad. Hemos empezado viéndolo y nos ha hecho mucha gracia y hemos terminado todas dentro. Muy gracioso. Una hora por 8 euros está muy bien, aunque se hace un poco largo porque es bastante cansado. Lo mejor es el arbolito del medio, porque puedes agarrarte en caso de necesidad. Nos parece un planazo y todo el mundo debería probarlo”. Manuel Jiménez disfrutó viendo a sus nietos desde la barrera: “Es una gran idea que hayan puesto la pista de hielo aquí. Está bien adornada y posicionada, nunca había estado tan bonito. Los niños lo pasan fenomenal, ha sido un acierto. Las luces y la decoración son muy vistosas y destacan desde la calle. Yo tengo 73 años y casi me animo a entrar, está impresionante”.
