Emergencia social
El nuevo espacio para personas sin hogar en Pamplona abrirá a primeros de diciembre en las Damas Apostólicas
La alcaldesa de Pamplona ha indicado este martes que el Ayuntamiento y el Gobierno de Navarra "trabajan lo más rápido posible y en colaboración" y que el recurso será "para la ola de frío"


Actualizado el 28/11/2023 a las 18:37
La alcaldesa de Pamplona, Cristina Ibarrola, avanzó este martes 28 de noviembre que el nuevo espacio para albergar a personas sin hogar en Pamplona “abrirá a primeros de diciembre” y se situará “justo frente al departamento de Derechos Sociales”, en el edificio del antiguo convento de las Damas Apostólicas.
Preguntada por esta cuestión por la mañana, cuando compareció en una rueda de prensa de otro tema, apuntó que se reúnen “de forma habitual y coordinada con el Gobierno de Navarra”. “Y lo positivo es que se trabaja de manera conjunta y se duplicará el número de plazas existentes en la actualidad”, añadió. Y reconoció al tiempo que “Pamplona no podía dar salida a las necesidades de personas sin hogar de toda Navarra”. Destacó la “buena colaboración” entre las dos instituciones que, subrayó, trabajan “lo más rápido posible” para habilitar espacios. Mencionó en concreto el situado “justo frente al departamento de Derechos Sociales”, en referencia al edificio de las Damas Apostólicas, entre la avenida de Galicia y las calles González Tablas y Sangüesa, donde estos días se realizan las labores necesarias para la puesta a punto y “el traslado de mobiliario”.
Respecto al perfil de las personas sin hogar que duermen en la calle en Pamplona y que diversos colectivos y ONGs calculan en unas cien, Ibarrola precisó: “No tengo ahora mismo el detalle exacto, pero hace unas semanas se hizo una medición y todas las personas que están en situación de calle necesitan un techo para dormir, es una desgracia social a la que tratamos de dar respuesta”. Estas organizaciones no gubernamentales, de voluntariado y de ayuda expresaron tras el anuncio de los nuevos recursos con 50 plazas, que este número resultará insuficiente para dar cobijo a las personas que actualmente pasan la noche en la calle en Pamplona.
Cristina Ibarrola recordó que el recurso lo pone el Gobierno de Navarra y estará gestionado por el Ayuntamiento de Pamplona. E incidió en que, en principio, se mantendrá abierto “en la ola de frío”, sin detallar hasta cuándo permanecerá en marcha.
EN BUSCA DESDE HACE CUATRO MESES
Una intervención policial el 24 de julio para rescatar a dos menores en el antiguo convento de las Agustinas reveló la presencia de jóvenes de entre 18 y 26 años que ocupaban ese inmueble del parque de Aranzadi. Tras su desalojo, el área de Servicios Sociales del ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra comenzaron a trabajar para darles un refugio.
Inicialmente les ofrecieron cama en el albergue municipal de transeúntes de Trinitarios. “Pero no era una buena solución. Allí hay personas con muchos años de calle y bastantes de ellos con adiciones graves. Éste es un grupo de jóvenes migrantes, otro perfil y con otras necesidades”, explica ron entonces desde el ayuntamiento de Pamplona. La participación en este proceso del Ejecutivo foral se justifica porque tanto desde Pamplona como en el departamento de Derechos Sociales, sostienen que el problema de vivienda de estos jóvenes es fruto de la situación migratoria que excede de las competencias municipales.
Buscaron primero instalaciones en la Comarca, en conversaciones con los ayuntamientos, “recursos más pequeños, en la línea con lo que señala la Estrategia Española de Atención a las Personas sin Hogar”. Pero no hubo propuestas que pudieran desarrollarse, de manera que regresaron a Pamplona y barajaron dos opciones: el seminario diocesano, en la avenida Baja Navarra, o el antiguo convento de las Damas Apostólicas, que ya había funcionado como albergue durante décadas. La congregación abrió uno en la Media Luna en 947 y en 1953 se trasladó a la avenida de Galicia. Durante años estuvo gestionado por Caritas. Desde 2009 y hasta la apertura de Trinitarios, pasó a gestión municipal, a través de Xilema. Y posteriormente Caritas mantuvo allí una residencia de mujeres.
Un reportaje publicado este sábado en Diario de Navarra sobre la realidad de personas que duermen en nichos en un edificio abandonado cercano a Pamplona, ha vuelto a poner el foco en el problema de las personas sin un techo en Navarra.
Los 150 portugueses de 1966
En octubre de 1966, hace 57 años, una avenida en el río Sadar arrastró las tiendas de campaña en las que dormían 150 portugueses, cerca de la Universidad de Navarra. Les dieron alojamiento provisional en la Casa de Misericordia y en las Damas Apostólicas, que ya entonces funcionaba como albergue. Según contaba la crónica publicada en este periódico, eran personas que trabajaban en al construcción, pero lo que ganaban no les daba para alquilar un piso.
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