Radiografía
El punto de cada barrio de Pamplona donde más bolsas de basura se abandonan
Pamplona lidera la lista de puntos negros y, dentro de la capital, se concentran en la Rochapea, aunque el mismo barrio tiene zonas con buenos resultados


Actualizado el 18/11/2023 a las 11:07
Es una labor de cirugía fina que llega cada día a los casi 2.000 grupos de contenedores repartidos por toda Pamplona y la Comarca. Detrás del camión de recogida de residuos circula otro vehículo de la Mancomunidad que retira y contabiliza las bolsas que están fuera, tiradas junto a los recipientes, y también otro tipo de desechos y enseres voluminosos. De todo ello toman nota y los datos completan el listado con los puntos negros que cada mes se envía a los ayuntamientos que disponen de policía local. Los datos del mes de octubre invitan a la reflexión. Se contabilizaron 109.260 bolsas y 4.167 desechos voluminosos.
La Rochapea copa los primeros puestos de una relación extensa y solo en uno de los puntos se han recogido mil bolsas fuera del contenedor en 30 días, 33 por jornada. Hay una veintena más que superan las 400 bolsas diarias. En el extremo contrario se sitúan los 85 donde no hay ni una sola bolsa fuera. La mayoría están en Lezkairu y Erripagaña, donde hay recogida neumática, pero también en zonas de la Txantrea y algunas del Ensanche. Carmen Lainez, directora de Residuos de la Mancomunidad, recuerda que el bolseo ha existido siempre, pero reconoce que el servicio de recogida se ha tenido que reforzar tras el cierre de los contenedores de materia orgánica y resto. “Al principio, en las zonas donde se instalan, hay un pico alto de residuos en la calle, luego baja el número, pero tampoco desaparecen”, apunta que trabajan para corregirlo y repara asimismo en la influencia de la actividad comercial en cada zona.
Y en ello quieren implicar a todos los grupos políticos, asegura Alfonso Amorena, gerente de la Mancomunidad. Entiende que los contenedores deben de estar fuera del debate político porque se trata de un problema que atañe a todas las instituciones, “los ayuntamientos también deben reforzar servicios de limpieza” y a la ciudadanía, que acaba pagando el coste de más. Ponen números al problema. La recogida “añadida” supone un gasto de un millón de euros al año, “cantidad que va directamente a la cuenta de la Mancomunidad”, es decir, a la que asumen todos los habitantes de Pamplona y la Comarca en su tasa de residuos. El recibo será en 2024 un 8% más caro.
MENOS EN LA COMARCA
Pamplona lidera la lista negra de las zonas con más bolsas y residuos abandonados en la calle.
Lo hace a mucha distancia de las principales localidades de la Comarca, a pesar de que la proporción de habitantes por cada grupo de contenedores es similar.
Llama la atención en la tabla el caso de la Rochapea. Y lo hace para mal, y también para bien. Recientemente, la Mancomunidad entregó al barrio un premio a las buenas prácticas por el alto porcentaje de recuperación de materia orgánica. ¿Cómo se explica esto? Carmen Lainez entiende que la población del barrio está “polarizada” en este aspecto. “Hay personas que lo hacen muy bien y otras, todo lo contrario”. Pero no tienen una explicación para saber por qué un ciudadano decide no depositar la bolsa en el contenedor. Hay casos puntuales en que la tarjeta no funciona, el sistema puede fallar..., pero es algo esporádico. “Y la lista de puntos con más bolsas es recurrente, se repiten los mismos lugares”, señalan. No así en los voluminosos, donde aparecen de manera aleatoria y no hay una casuística por barrios. Sucede en todos. En este sentido, insisten en avisar a los Traperos de Emaús, que acuden a recoger los enseres “en un plazo máximo de 48 horas, dan a elegir horario de mañana o tarde y llaman media hora antes de acudir al domicilio”. En cuanto a la postura de quien deja un colchón, mueble o electrodoméstico, ropa... en la calle con la idea de que alguien lo aproveche, subrayan que “la verdadera labor social es llamar a los traperos para que lo recojan, recuperen, higienicen y lo puedan desechar o vender”. “Este servicio, es un lujo”, sostienen.

