La Fiscalía mantiene la petición de 20 años de cárcel para los principales acusados del crimen de Villava

Una perito psiquiatra contratada por la defensa afirmó que Yaronknys Jiménez Pérez, principal acusado del asesinato de Alfredo Ogando Uceta en enero, habría sufrido un "arrebato por celos" y actuó en "cortocircuito"

Vista general de la sala del jurado durante la primera sesión
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Vista general de la sala del jurado durante la primera sesión
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Lucas Domaica

Actualizado el 17/11/2023 a las 18:37

Una perito psiquiatra contratada por la defensa ha asegurado durante la quinta sesión del juicio del crimen de Villava que el acusado principal, Yaronknys Jiménez Pérez, sufrió la madrugada del 15 de enero "un arrebato por celos" que le llevó a actuar de forma "desproporcionada" y en "cortocircuito" contra Alfredo Ogando Uceta, de 48 años. La doctora ha calificado durante la sesión final del juicio que la acción fue "muy violenta" e "impulsiva" y ha remarcado que Jiménez tuvo una "reacción vivencial anómala". "Todos tenemos conductas adoptativas, el problema surge cuando hay personas que tienen mal ajuste", ha añadido la experta. Por su parte, la Fiscalía ha mantenido su petición de 20 años para los dos principales acusados del crimen.

Además de centrarse en el propio hecho del asesinato, por el que también están acusados Enmanuel Florentino Alcántara por colaboración y la mujer del primero por encubrimiento, que se encuentra en libertad provisional, la psiquiatra ha analizado los años anteriores de Jiménez. "El relato sólo se comprende si sabemos antecedentes", ha explicado este viernes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra.

MÁS CELOS EN SUS ANTECEDENTES

Los celos no habrían aparecido por primera vez en la vida del autor en la ocasión fatal. "También los tuvo durante la infancia", ha explicado la experta. "Con 11 años estuvo en el centro de salud mental infanto-juvenil por celos por su hermano", ha contextualizado. "Hablar de celos en niños es desproporcionado, no es lo habitual", ha apuntado. Además, la médico ha añadido que en 2021, Yaronknys Jiménez acudió al centro de salud mental de San Juan y se le diagnosticó un "síndrome ansioso depresivo relacionado con su pareja". Ha hablado de "celos obsesivos" debido a "infidelidades". "El psiquiatra sospechó de delirio celotípico", ha reconocido la perito psiquiatra.

Según ella, basándose en el informe realizado años atrás en esas consultas de salud mental, se le recetaron una serie de medicamentos como "olanzapina" y se le citó para que volviera. "Este tipo de personas suelen pensar: quiero curarme por mí mismo", ha comentado la experta sobre uno de los motivos por los que el autor del crimen no volviera a la consulta a pesar de citarle en otras ocasiones posteriores.

También ha informado de que en un test de 570 preguntas, se detectó en el acusado principal una escala muy alta de paranoia. Por su parte, a la hora de hablar de sustancias tóxicas, se confirmó el "largo historial" de Jiménez con el consumo de tóxicos, que "agravaría" su estado psicopatológico. 

ATAQUE DE IRA Y LA CALMA DE LA CÁRCEL

"No sabía lo que hacía, no tuvo los frenos para parar su impulso", ha comentado la psiquiátra sobre un ataque de "ira". También ha sido preguntada sobre la existencia de alguna psicopatología en Jiménez en la cárcel. "No tiene estímulos en la cárcel, el delirio queda encubierto", ha expuesto la médico sobre su cuarta conclusión.

"Sin estímulo no hay problema", ha comentado. Según ella, "son personas normales, pero si les tocas el delirio...". Antes del testimonio de la médico psiquiatra, otro perito ha hablado sobre el perfil de Enmanuel Florentino, el otro acusado. En ese relato se ha asegurado que este encausado sí podría tener "rasgos de dependencia a seguir órdenes de los demás", se apuntó sobre su colaboración con el autor del crimen. También se informó de que se ha podido detectar "ansiedad" en su figura. 

En el resto de la sesión se reprodujeron vídeos de la noche del crimen. Aparecen lugares como el polígono Landazabal, el interior de la discoteca Dalí en la que se ven a Alfredo Ogando y la mujer del encausado bailar, la entrada del hotel Villava en la que ella pregunta si hay una habitación libre y la última salida de los acusados de su vivienda. También se han visto conversaciones en Instagram entre el fallecido y el asesino y escuchado audios. 

La sesión ha comenzado con el testimonio de un agente de Policía Foral que ha hablado sobre el pasaporte de Enmanuel.

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