Suceso
Dos detenidos por robar en una vivienda tras una persecución policial con disparos intimidatorios en Tajonar
La Policía Foral los detuvo la noche del viernes tras robar en una casa en Aranguren e intentarlo en una segunda y se busca a un tercero


Actualizado el 14/10/2023 a las 21:28
“Papá, ven a buscarnos, estamos encerradas en el vestuario, se escuchan disparos en la calle (...)”. Eran las nueve de la noche del viernes cuando un grupo de jóvenes que entrenaban en las instalaciones de Tajonar dio la voz de alarma. Acababan de escuchar desde el vestuario los disparos de advertencia de la Policía Foral en un control de carretera. Los agentes trataban de detener en esta zona a tres hombres de nacionalidad albanesa que acababan de asaltar dos viviendas en Aranguren para robar y que fueron sorprendidos en la segunda por uno de los dueños que dormía. Ambos inmuebles que sufrieron el allanamiento se encuentran en la misma calle y coincide que corresponden a dos hermanos. En menos de un año este concejo de apenas cien habitantes ha vivido unos ocho asaltos en sus casas.
Por ello, lo que sucedió el viernes por la noche, “inquieta especialmente” a la población del valle de Aranguren. “Estamos muy preocupados y ahora permanecemos vigilantes en todo momento”, admitía uno de los vecinos de la parte alta del municipio. Tal es el nivel de alerta, que al detectar al periodista en su coche, merodeando por la zona, no tardaron en salir a preguntar. “Por suerte tenemos un grupo de WhatsApp y nos pusimos en alerta rápidamente al conocer los dos últimos robos”. Salieron a la calle para sorprenderles, “pero ni rastro. Lo tenían bien organizado”.
Los asaltantes accedieron a la primera vivienda -en la parte baja de Aranguren- a las 19.45 horas. Aprovecharon que no había dentro nadie para entrar, rompieron la ventana de la cocina y fueron directamente a la habitación principal. Acto seguido, rodearon las viviendas que hay por la parte trasera, por el campo, y continuaron hacia la segunda. En este punto entraron a eso de las nueve, sin contar con que alguien dormía. El inquilino -hermano de la primera afectada-, al escuchar un golpe, se levantó de la cama, encendió la luz y huyeron. Se desató la alarma. La información corrió como la pólvora en el grupo de mensajes del móvil. Alguien apuntó la matrícula y avisaron a la Policía Foral, que no tardó en movilizar patrullas de Seguridad Ciudadana y montar dos controles en diferentes puntos.
Mientras se movilizaba la policía, el vehículo con los tres presuntos asaltantes en su interior, circulaba por la NA-2310 “de manera kamikaze” por sentido contrario y a toda velocidad. Doce kilómetros de una carretera sin márgenes en algunos puntos y en las que en ocasiones la calzada se estrecha. Al final, a la altura de las instalaciones de Tajonar, se encontraron con uno de los controles y aceleraron embistiendo a las patrullas. Los tres ocupantes salieron a la fuga y es cuando los agentes echaron mano a sus armas como medida intimidatoria. Detuvieron a dos y uno escapó.
“Seguramente son los mismos que asaltaron nuestras casas hace meses”
Este vecino de Aranguren sufrió un robo en casa hace meses: el viernes por la noche les tocó a sus dos hijos en dos viviendas diferentes
“Ahora vives todo el día vigilante. En alerta. Nosotros que llevamos en este pueblo toda la vida y hemos vivido con las puertas abiertas... Si detectas a alguien extraño por las calles, estás pendiente ”, lamenta Rubén Ibero, vecino damnificado en uno de los ocho asaltos que han sufrido sus casas en menos de un año, además del padre de dos hijos que vivieron el viernes los dos últimos robos. Uno de ellos frustrado. “Uno siente tanta impotencia. Lo que más me revienta es que violaron mi intimidad conmigo en casa sin haberlo podido evitar”, prosigue recordando. Entonces, se encontraba en el jardín viendo alguna final deportiva por televisión y los ladrones lo sabían. Solo fue la primera de otras cinco que fueron asaltadas esa misma noche. “Seguramente son los mismos hombres que acaba de detener la Policía Foral”.


En el caso de su hija, el viernes, entraron a las 19.45 horas. “Sabían que había salido. Rompieron el cristal de la ventana de la cocina y fueron directamente a la habitación levantando los muebles”. Los robos en las ocho viviendas de esta localidad, su forma de proceder, ha sido más o menos igual. “Muy violenta”, tal y como comprobó este sábado la Policía Foral cuando se interpusieron en un control. “Acceden en las casas cuya parte trasera da a una zona aislada, sin vecinos, y revientan con lo que sea. Luego van derechos al dormitorio y siempre buscan dinero y joyas. Intentan entrar a robar entre las siete de la tarde y las nueve de la noche”, subraya Ibero. “Y si detectan que hay una luz en el interior de la casa ni lo intentan”.
CLAVES
Entre las 19 y 21 horas.
Los robos se han producido en Aranguren principalmente entre las 19 y 21 horas.
Dinero y joyas.
Rompen los cristales y van directos a la habitación principal, donde levantan literalmente los muebles. Buscan dinero y joyas.
Luz encendida.
Si detectan luz prendida en casa ni lo intentan.
Escurridizos.
Son rápidos y violentos. La Policía lleva tiempo detrás de grupos itinerantes que roban.
Soledad.
Entran en viviendas sin vecinos por la parte trasera. Inmuebles que lindan con campos y donde hay una carretera cerca para poder escapar.