Elía, contra la ELA y con José Miguel
Una jornada solidaria organizada en este pueblo del Valle de Egüés en el que nació José Miguel Equiza Goñi, afectado por esclerosis lateral amiotrófica, recaudó 5.400 euros para ANELA


Publicado el 19/09/2023 a las 05:00
La ELA (esclerosis lateral amiotrófica) sacudió a Elía hace algo menos de dos años. Los que han transcurrido desde que en enero de 2022 diagnosticaron esta enfermedad neurodegenerativa que afecta al sistema nervioso central a José Miguel Equiza Goñi, de casa Miguelena. Se trata de uno de esos vecinos que pasan los meses más cálidos y se ha ocupado de mantener tradiciones como el bandeo de campanas y de apuntalar el pueblo del Valle de Egüés, de apenas 19 habitantes de derecho, allí donde hacía falta. Veinte meses en los que, de alguna manera, vecinos, amigos y familiares han empezado a devolver parte de lo que ha dado. Con cariño, atenciones y compañía y hasta ayuda en el huerto. Con recaudaciones en cada uno de los actos festivos programados desde entonces. El sábado, en una jornada que partió de sus hijas y ha involucrado a un sinfín de familiares, amistades, vecindario, asociaciones y grupos, recaudaron 5.400 euros.
El dinero irá íntegro a ANELA para continuar con las terapias para personas afectadas. Una ayuda que Andrea y Marta, las hijas de José Miguel y Tere Martínez, pensaron que quizá podría servir para bonos de taxi para facilitar desplazamientos a las terapias. Además, hasta quince personas se comprometieron a donar tejido al biobanco en el que trabaja la técnica Lupe Gutiérrez, presente el sábado, y para las investigaciones que llevan a cabo en Navarrabiomed las neurólogas del HUN e investigadoras Ivonne Jericó y Maite Mendioroz.
A sus 69 años, José Miguel Equiza, que fue empleado de banca y ocupaba el tiempo libre en el huerto y el campo, mantiene todavía cierta autonomía para moverse y conducir, pero la enfermedad le ha afectado al habla y le obliga a comunicarse a través de una tablet. Se apoya en su familia, su mujer Tere Martínez, y sus hijas Andrea, que como él vive buena parte del año en Elía, y Marta, que trabaja en Madrid pero ha acomodado sus jornadas y el teletrabajo a las necesidades familiares. Acude semanalmente a las terapias de ANELA y es en esta asociación donde la familia ha encontrado apoyo, para los cuidados y para afrontar una enfermedad cuyo diagnóstico “te destroza”. “Al final la situación de la enfermedad es así y las terapias con logopedas, fisioterapeutas y demás se reciben, en el caso de Navarra, en ANELA. No hay nada en la Seguridad Social. Además es allí donde de verdad te encuentras comprendida, también las familias, con personas en la misma situación. Porque puedes contar lo que pasa a una amiga, pero no hay nada como el que está igual”, explican el origen de la iniciativa solidaria en favor de la asociación de afectados en Navarra.
Andrea y Marta Equiza Martínez encontraron el apoyo de dos de sus amigas, Cristina Esandi y Adriana Eransus. En seguida y casi sin pedirlo también del pueblo de Elía, volcado desde el principio. Y la lista de colaboradores se volvió casi interminable entre los colectivos que actuaron de forma gratuita o aportaron material para los sorteos y ventas. Tantos como los agradecimientos de la familia cuarenta y ocho horas después de la jornada. Incluye la batucada Barabatu; Txalapardown, el grupo de txalaparta de la asociación Síndrome de Down de Navarra, Canciones de Siempre de Barañáin; Pirineki, Lacturale, Postres Ulzama, Goikoa, Galar Foods, Bodega de Liédena, Jata, Fundación Osasuna, Eroski, E. Leclerc, El Txoko de Egüés, Complejo rural los Chozos del Jerte, La Bajera y El Txoko de Idoate.
