

Publicado el 21/07/2023 a las 06:00
Se acerca agosto y decenas de familias siguen pendientes de los movimientos en las listas de espera de los centros de educación secundaria. Es el caso de más de medio centenar de padres y madres que han solicitado plaza en primero de la ESO en el IES Basoko y en el IES Padre Moret Irubide, en la Txantrea. Al provenir de centros de primaria no adscritos, no han sido admitidos. Debido al alto volumen de familias afectadas, reclaman al Departamento de Educación que abra líneas adicionales. Este viernes, responsables de Educación se reúnen con una quincena de familias que desean ser admitidas en el IES Basoko. Un grupo de 24 familias que proceden del colegio Doña Mayor de Navarra también han solicitado una reunión al quedarse sin plaza en el Padre Moret Irubide, pero todavía no han tenido respuesta.
Basoko y Padre Moret-Irubide tienen en común que ofertan el programa British de enseñanza del inglés. Por eso son la primera opción de familias que provienen de este modelo en primaria.
Según denuncian varias familias, Educación ha rechazado el 100% de las solicitudes en el IES Basoko que no proceden de centros adscritos. Además, una veintena de los escolares rechazados tienen ya hermanos en el centro, lo que provocará dificultades para la conciliación laboral y familiar. Después de varias semanas escribiendo y llamando a Educación y publicando cartas al director, han logrado ser recibidos este viernes.
Respecto al IES Padre Moret Irubide, la mayoría de familias afectadas proceden del CEIP Doña Mayor de Navarra, que tiene como instituto adscrito el Iñaki Ochoa de Olza, con modelo British pero menos asignaturas en inglés. Hasta 2016, el Doña Mayor estaba adscrito a Irubide. A partir de esa fecha, numerosas familias han intentado matricular sin éxito a sus hijos en el colegio Cardenal Ilundáin, que sí está adscrito a Irubide, y así poder tener garantizada la plaza.
“Esta misma batalla se ha vivido durante los últimos cinco cursos. Decenas de familias pendientes hasta última hora de las bajas y vacantes. Esta no es forma de garantizar el derecho a la educación”, señala una de las familias afectadas.