Tribunales

Así fue el grave atropello de Cuatrovientos de 2020

El acusado aceptó la condena de cuatro años de cárcel

Dos jóvenes, un chico y una chica, resultaron heridos este lunes 10 de febrero tras sufrir un atropello en el puente de Cuatrovientos.
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Dos jóvenes, un chico y una chica, resultaron heridos este lunes 10 de febrero tras sufrir un atropello en el puente de Cuatrovientos.
Dos jóvenes, un chico y una chica, resultaron heridos este lunes 10 de febrero tras sufrir un atropello en el puente de Cuatrovientos.

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Gabriel González

Actualizado el 18/10/2022 a las 12:41

Cuatro años de prisión. Es la pena que aceptó el conductor que en febrero de 2020 atropelló a una pareja de jóvenes que caminaba por una acera del puente de Cuatrovientos de Pamplona y a la que el acusado se subió a gran velocidad, tras haber consumido drogas, con el carné retirado y sin haber pasado la ITV en cuatro años. La parte penal de aquel grave suceso finalizó ayer con un acuerdo entre las partes en el Juzgado de lo Penal nº 3. Un acto en el que el acusado se limitó a decir que aceptaba la pena, sin pedir perdón. Aún queda por dilucidar la responsabilidad civil, en fijar una indemnización que se solicitará en la vista del mes que viene y que rondará o superará los 5 millones de euros.

El atropello de febrero en Cuatrovientos
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El atropello de febrero en CuatrovientosDN
El atropello de febrero en Cuatrovientos

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Es una cantidad en consonancia con las gravísimas lesiones y secuelas irreversibles que sufre la pareja desde entonces. Aquel 10 de febrero de 2020, Neel Vargas Eufracio, un ingeniero industrial de 31 años, y su novia, Yecenia Maricela Carvajal Cali, de 30 años y con un grado en Derecho, apenas llevaban unos días viviendo juntos en Pamplona, mientras preparaban su boda en La Macarena después de siete años de noviazgo. Tras ser arrollados por el vehículo del acusado y sufrir lesiones severas, hoy presentan serias dificultades de comunicación y de movilidad, necesitan ayuda permanente para cualquier acción cotidiana y requerirán rehabilitación de por vida.

Ese día, lunes, ella había ido a buscarle al trabajo (él llevaba dos años en una empresa de ingeniería) y regresaban juntos a casa por la acera del puente de Cuatrovientos . Pero a las 17.35 horas, un vecino de la capital navarra de entonces 37 años, Iñaki Olóriz Aramburu, manejaba el coche de su madre, del que era usuario habitual, a pesar de saber que tenía el carné retirado desde 2015 por conducir bebido. Era su quinta condena por este motivo desde 2008.

Además, lo hacía tras haber consumido drogas tóxicas, ya que tras el accidente dio positivo en cocaína, ketamina y delta 9-tetrahidrocanabinol. Y conducía un Seat Ibiza que no había pasado la ITV desde mayo de 2016 y que tenía las ruedas de los neumáticos “sin banda de rodadura”, incumpliendo la normativa en materia de neumáticos, describe la Fiscalía en el escrito que ayer reconoció el acusado.

Con todas estas circunstancias, avanzaba desde Buztintxuri por la Avenida de Guipúzcoa en dirección al puente de Cuatrovientos , a “una velocidad elevada e ignorando las más elementales normas de circulación”. La fiscal relata que “adelantó a varios vehículos acelerando”, hasta que “perdió el control” del coche: en lugar de girar a la izquierda para tomar la curva, siguió recto y se subió a la acera. El coche avanzó 20 metros por la acera a 64 km/h (el límite de la vía es de 50), arrolló a la pareja “sin frenar en ningún momento”, siguió otros 3 metros y volvió a la carretera, donde tras 20 metros chocó contra un coche, cuyo conductor resultó herido leve. De la pareja, el joven salió proyectado hasta caer en la calzada 17,8 metros y ella 24,9 metros, según el atestado.

Los atropellados sufrieron varias fracturas y traumatismos craneoencefálicos, “con un riesgo de morir en los primeros días elevadísimo”. Dos años y medio después de los hechos, las secuelas que sufren son muy severas.

El chófer, que ya estuvo encarcelado seis meses en 2020, declaró tras el suceso que le fallaron los frenos, algo que no quedó probado en la instrucción. Ayer, aceptó una condena un delito de conducción temeraria, en concurso con un delito de conducción con pérdida del permiso y tres delitos de lesiones por imprudencia grave. Con sentencia firme, volverá a prisión.

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