Mercadillo
Regresa el mercadillo a Landaben
‘El Rastro’ navarro cuelga cartel de ‘abierto’ desde el domingo con un negocio de productos fresco pujante pero incierto para el sector textil


Publicado el 05/09/2022 a las 06:00
Landaben dio inicio este domingo a sus tradicionales domingos de mercadillo en el polígono industrial. El mercadillo más conocido de Pamplona que acogió a más de 3.000 personas, según aseguró la Policía Municipal, cuelga el cartel de abierto tras las vacaciones de verano ante un público en busca de gangas y productos naturales.
Los nuevos hábitos de consumo han convertido el mercadillo de toda la vida casi en algo vintage. Lejos de los eslóganes comerciales, se volvieron a escuchar gritos de los comerciantes que intentaban persuadir a los viandantes apelando al humor y el ingenio. “Venid aquí que fuera os engañan!”, bromeaba Richard en su puesto de ropa que regenta junto a su compañera Pilar .
130 PUESTOS DE VENTA
Pilar y Richard son solo una de las 130 familias con un puesto de venta en el mercadillo. Comenta que el animal print, el estampado animal, está de moda esta temporada, “tenemos desde estampados de leopardo hasta de cebra”, siguiendo las nuevas tendencias. ‘El Rastro’ navarro, que en sus buenos años reunía hasta 10.000 personas, hoy casi llega a menos de la mitad. La pandemia ha golpeado duramente la venta ambulante y, aunque comienza a aflorar de nuevo, “de momento la cosa está fastidiada”, asegura Richard ante un mercadillo al 60% de su capacidad que no superaba los 100 de puestos desplegados en el polígono de Landaben.


EL DESAFÍO: INTERNET
Las nuevas plataformas digitales se han convertido en la competencia directa de los mercadillos, plataformas populares como Shein están disminuyendo sus ventas. Juan Antonio Castro, policía municipal, lleva más de 30 años de servicio supervisando el buen funcionamiento del mercado. El agente apunta a la compra online como responsable de la crisis que atraviesa el sector, “la gente se ha acostumbrado a comprar por internet, buscando la comodidad que te la lleven a casa”. Castro mantiene una relación cordial con todos los comerciantes en sus labores de supervisión de la zona y es testigo de las dificultades que atraviesan las familias.
Aún así, no son pocas las personas que todavía prefieren disfrutar de lo tradicional, Carmen viene desde su barrio de San Jorge y aprovecha para hacer sus recados. “Vengo porque a parte de la comida y la fruta también suelo comprar ropa”, comenta mientras curiosea entre camisas con sus amigas. Entre los puestos de quesos y verduras paseaba Rosa que se atrevió a bajar sobre las 12 al polígono para llenar su bolsa con productos locales en plena hora punta. Los productos frescos fueron protagonistas indiscutibles de la jornada. El auge de los productos kilómetro 0 y la búsqueda de sabor y calidad por parte del consumidor han convertido a los puestos de alimentos del mercadillo en un punto de referencia cada vez más atractivos .


DISTANCIA DE FACHADAS
Atrás quedan aquellas estampas del mercadillo donde abrirse paso era un imposible debido a la gran concurrencia de vecinos dispuestos a hacerse con los mayores chollos acompañados por el cartel de ‘rebajas’. Las precauciones ante la Covid obligaron a modificar la normativa de distribución de los puestos ambulantes del polígono. Desde entonces, los estrechos pasillos han abierto paso a cómodos paseos después de que se obligara a los comercios ambulantes a mantener una distancia de nueve metros de fachada a fachada entre los espacios públicos cedidos. De esta forma, el mercadillo de Landaben gana en espacio al mismo tiempo que mantiene la personalidad que le caracteriza.