SOSTENIBILIDAD
Pamplona dispondrá de una zona de bajas emisiones en 2023
El gobierno confirma que cumplirá con la norma europea que dice que las ciudades de más de 50.000 personas deben contar con una de estas zonas


Publicado el 12/05/2022 a las 06:00
La comisión de Urbanismo aprobó este miércoles una declaración de EH Bildu dirigida a que el Ayuntamiento “haga todos los esfuerzos posibles para que, a partir del 1 de enero de 2023, Pamplona cumpla la normativa y cuente tanto con la delimitación concreta de las zonas de bajas emisiones (ZBE) como con directrices y regulaciones concretas en esta materia”. La normativa europea exige que todas las ciudades de más de 50.000 habitantes cuenten con una zona de baja densidad de tráfico, tal y como ya han hecho 300 ciudades europeas.
La declaración fue apoyada por el PSN y por Geroa Bai, con el voto en contra de Navarra Suma, que aseguró, en palabras del concejal Fermín Alonso, que su partido “siempre cumple con la ley” y que por lo tanto, la propuesta era innecesaria. La declaración incluye una enmienda de adición del PSN, también aprobada por la oposición, en la que pide que en la próxima Junta de Movilidad se den a conocer las alegaciones que pretende presentar el gobierno municipal al Real Decreto del Estado que regulará esas zonas de bajas emisiones.
"IDEOLOGIZADA Y PREFABRICADA"
Y es que según explicó Alonso, el Ayuntamiento estaría ya preparando dichas alegaciones a la norma. “Lo que no puedo aceptar es que se impongan restricciones a los ciudadanos de Pamplona. No queremos una zona de bajas emisiones ideologizada y prefabricada en Pamplona. Será conforme a la realidad de nuestra ciudad”, aseguró el concejal de Proyectos Estratégicos, Movilidad y Sostenibilidad.
Pero lo cierto es que la zonas de bajas emisiones sí que suponen restricciones de paso de vehículos a motor. Así se lo recordaron a Alonso los concejales Javier Leoz (Geroa Bai) y Borja Izaguirre (EH Bildu), encargado de defender la declaración. En su expositivo, Izaguirre recordó que “según estudios científicos, la contaminación urbana provoca la muerte de 800.000 personas de forma prematura en el mundo”. Según el concejal, algunas de las patologías que provoca son ictus, infartos e insuficiencias cardiacas.
Para Javier Sagardoy (PSN), la regulación de una zona de bajas emisiones supone “aplicar algo que está más que superado en el norte de Europa”. El concejal socialista se quejó de que el equipo de gobierno no hubiese informado de esas alegaciones que se van a presentar al decreto ley. Por el momento, el gobierno municipal ya anunció la licitación de estaciones con sensores de contaminación en distintos puntos de la ciudad, medida encaminada a poner en marcha la zona de bajas emisiones y para la que Pamplona ha recibido 6 millones de euros de fondos europeos.
Como no podía ser de otra manera, los concejales, una vez debatida la medida, bajaron al barro, a los calificativos extemporáneos y a los comentarios de trazo grueso. La traca final fue una supuesta burla de Maider Beloki a Enrique Maya, a quien, según el alcalde, le sacó la lengua, algo que no se vio en la emisión.