El viaje al pasado
San Miguel de Aralar recuerda al de Kiev en su visita al consistorio
Mikel Garciandía reparó en la devoción de Ucrania al arcángel y en la efigie de la plaza del Maidán, ayer en la recepción del Ayuntamiento, con 14 ediles de todos los grupos políticos


Publicado el 27/04/2022 a las 06:00
Catorce de los 27 concejales del Ayuntamiento de Pamplona, representados los cuatro grupos políticos municipales, recibieron este martes, 26 de abril, al Ángel de Aralar, portado por Mikel Garciandía, capellán del santuario. Se abrió, único día en todo el año, la capilla del salón de recepciones, se pidió por Ucrania y recordaron la efigie de San Miguel en la plaza del Maidán de Kiev y la devoción de la ciudad al arcángel.
El último martes de abril y segundo de Pascua llenó de mangas cortas las terrazas del centro de Pamplona, el termómetro era como una ilusión óptica de un verano aún en hilvanes; los peregrinos descansaban en sandalias y los curiosos tomaban posición, algunos sin saber bien con qué fin, en la plaza del Ayuntamiento, cuando dos policías municipales vestidos de guardia de gala se apostaron en la puerta del consistorio, abierta de par en par; se sumaron maceros y timbaleros y al poco llegó el alcalde, Enrique Maya; y el párroco de San Saturnino, César Magaña. Los dos, la autoridad civil y la eclesiástica, saludaron a Garciandía, puntual a las 17.30 horas, en medio de un periplo de catorce visitas. Aún le quedaba la más relevante del día, la catedral, que conmemoraba la dedicación a Santa María la Real el motivo, en fin, por el que la efigie dejó el santuario para visitar Pamplona en 1127. Aplausos en la plaza. En el salón de recepciones el alcalde subrayó que la visita “gusta a la Corporación y a la ciudad” y que “superado lo peor del covid”, este año pedían al Ángel por la paz en Ucrania. Garciandía apuntó después que San Miguel es patrono de muchas ciudades de Oriente y recordó que en 2002 restablecieron en la plaza del Maidán de Kiev una efigie del arcángel. Aprovechó el sacerdote para agradecer “la generosidad objetiva” de los pamploneses con San Miguel. Se refería, en este caso, a la económica, que revierte en las mejoras que llevan a cabo en el santuario.
César Magaña ofició un responso y a continuación ofrecieron a los presentes venerar la imagen, “sin llegar a besarla”.
El coro San Fermín Abesbatza, dirigido por Fermín Iriarte, interpretó ‘Mikel, Mikel’, obra popular con la armonización del lesakarra Pascual Aldave y después un Alleluia, armonizado por Ruperto Iruarrizaga. “El año pasado, por la pandemia, solo pudimos venir cuatro personas a cantar y optamos por un aleluya tranquilito, hoy venimos más y cantamos uno más festivo, “preparando ya los Sanfermines”, arrancó sonrisas Iriarte.
El periplo de San Miguel continúa hoy con otras doce visitas, entre ellas, Agustinas Recoletas, Clínica San Miguel y San Juan de Dios, Universidad de Navarra, parroquias de San Fermín, Ermitagaña y San Miguel.