Pamplona
Baluarte revisa una a una las losas y anclajes de la fachada sur
Casi dos décadas después de su construcción, el palacio de congresos y auditorio se somete a su primera intervención por la presencia de fisuras


Publicado el 09/02/2022 a las 06:00
Va a ser un trabajo meticuloso y artesanal. A finales de enero de 2021 comenzaron los trabajos en el palacio de congresos y auditorio Baluarte de Pamplona para revisar los anclajes y losas de granito de toda la fachada sur del edificio, la situada en la avenida del Ejército. Una a una se van a soltar las losas y se examinarán detenidamente en busca de fisuras. Si la pieza está en bien estado se volverá a colocar en el mismo sitio. De lo contrario, se repondrá con una pieza nueva.
Hace ya casi 20 años que el edificio diseñado por el navarro Patxi Mangado fue revestido de granito traído de una cantera de Zimbabue de color gris oscuro. De forma periódica el equipo de mantenimiento revisa la fachada, mediante catas, para conocer el estado del material. Tras detectar algunas fisuras en las losas, los responsables de Baluarte han visto necesaria llevar a cabo una intervención en toda la fachada sur. “Es la más expuesta a las inclemencias climáticas, por la mayor exposición solar y las variaciones de temperatura”, explica Paula Noya, directora de infraestructuras de NICDO, empresa del Gobierno de Navarra que gestiona dicha infraestructura. Se trata de la primera gran intervención que sufre el emblemático edificio, inaugurado en octubre de 2003.
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ANDAMIAJES EN LA ACERA
El año pasado, NICDO solicitó sendos informes a dos empresas especializadas, con la coordinación de personal técnico de la empresa pública Nasuvinsa. Los informes han concluido que es necesario acometer obras de mantenimiento, tanto del sistema de anclaje como de las propias losas de esta fachada ventilada. Los trabajos han comenzado por el extremo más cercano a la plaza de la Paz. Se ha levantado un andamiaje de 12 metros de ancho y 10 metros de alto que se irá desplazando a lo largo de la fachada durante el tiempo que duren las obras de revisión, estimadas en principio en cuatro meses. En esta primera zona ya han sido desmontadas las losas, quedando al aire los anclajes. Paula Noya explica que se ha visto que el sistema de anclajes, de la marca Uniclad, es el adecuado. “Es de una calidad más que contrastada. Si alguna zona está más deteriorada se valorará si se sustituye el anclaje entero o alguna de sus piezas”, señala la directora de infraestructuras.
En cuanto a las losas, cuando se desmontan se les enumera para poder colocarlas en el mismo sitio después de la revisión. “Es un trabajo casi artesanal. Se observan de forma meticulosa en busca de fisuraciones”, señala. Paula Noya explica que de momento no es posible hacer una estimación del coste que va a tener esta intervención, ya que dependerá del número de losas y anclajes que tengan que ser sustituidos. El Baluarte tiene en total 10.000 metros de fachada.
La responsable del Baluarte aclara que no ha habido ningún situación de riesgo que haya motivado esta intervención. En 2004 sí que se desprendió una losa situada en el límite superior por un fallo en las resinas del sistema de tornillería. Entonces, Mangado ordenó revisar todo el perímetro superior. No ha habido desde entonces incidentes reseñables.
“Por la singularidad del edificio, existen unos trabajos de mantenimiento periódicos que permiten conocer el estado del edificio”, comenta Noya. En este sentido, estos trabajos en la fachada sur permitirán conocer si a medio o largo plazo será necesario intervenir en las demás fachadas del palacio de congresos.
Desde Baluarte explican que estos trabajos no van a afectar ni al programa de eventos del interior ni al tráfico peatonal de la acera. El acceso al párking subterráneo tampoco va a sufrir ningún cambio.
De la cuarcita india al granito de Zimbabue
Granito gris oscuro traído de Zimbabue. Este el material que finalmente se utilizó para el recubrimiento del Baluarte. Sin embargo, el granito no era la primera elección del arquitecto Patxi Mangado. Su intención era colocar cuarcita de la India, también de color grisáceo oscuro. Mangado y el entonces gerente de la infraestructura, Carlos Luri, viajaron al sureste de la India para conocer las canteras y encargaron un lote de 150 m2. Sin embargo, la piedra llegó quebrada e inservible. Los responsables dieron marcha atrás y optaron por el granito, un material que ya figuraba en el proyecto como opción. La directora de infraestructuras del NICDO, Paula Noya, explica que para las obras en curso no es necesario traer las losas desde Zimbabue. “Es un material que se puede obtener de lugares más cercanos. Hay proveedores locales que lo ofrecen”, señala. Según la necesidad de material, se solicitarán presupuestos a distintos proveedores, señala.