Movilidad

¿Cuánto cuesta el nuevo sistema de bicicleta eléctrica de Pamplona?

Este nuevo sistema viene acompañada de una pequeña polémica entre esos primeros usuarios

Dos usuarias del nuevo servicio circulaban ayer por el carril bici de la calle Valle de Egüés
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Dos usuarias del nuevo servicio circulaban ayer por el carril bici de la calle Valle de Egüés
Dos usuarias del nuevo servicio circulaban ayer por el carril bici de la calle Valle de Egüés

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Noelia Gorbea

Publicado el 29/12/2021 a las 06:00

Dice la ciencia que la evolución es parte intrínseca del camino a recorrer. De la misma manera que aquellos dinosaurios emplumados del Jurásico dieron paso a las aves que hoy conocemos, las ciudades deben y necesitan evolucionar si no quieren que la falta de sostenibilidad termine por colapsar la dinámica en el que vivimos.

La irrupción de medios de transporte saludables, como patinetes o bicicletas, está llamado a consolidarse, nos guste o no. Será de manera gradual, o eso vaticinan los entendidos, pero, sea como sea, se cumplirá. Para hacernos una idea, Pamplona acaba de implantar un sistema de alquiler de bicicleta eléctrica, un servicio público que permite desplazarse por la capital a cambio de un precio pactado de antemano. Y basta observar muchas de las bases ya instaladas, esos puntos de anclaje donde descansan los ciclos, para darse cuenta de que el uso es elevado. Y eso que estamos en invierno.

Sin embargo, a pesar de esta giro de volante en materia de movilidad, que, digamos, está funcionando bastante bien, también viene acompañada de una pequeña polémica entre esos primeros usuarios. ¿La razón? La cuantía que cada ciudadano abona tras haber utilizado la bicicleta. Un desarreglo entre lo que se afirmó desde el Ayuntamiento de Pamplona y el coste real que aplica Ride On, la empresa adjudicataria y responsable del servicio. Y es que pagar por la primera media hora de uso sí o sí, no convence.

Por ir por partes, veamos dónde cambian las cifras. En un primer momento, el consistorio aseguró que el coste ascendería a 2,5 céntimos el minuto la primera media hora (abonados) y 4 céntimos para aquellas personas que realizaran uso ocasional. Estos precios aumentarían a 6 céntimos el minuto durante la siguiente media hora; y a 10 a partir de una hora (uso ocasional). De este modo, un viaje de media hora costaría 1,20 euros y si fuese de una hora supondría 1,80 euros.

EMBROLLO DE CIFRAS

Ahora bien, la realidad ha marcado otras imágen. Y ejemplos hay varios, como el caso de Gustavo López. Hace unos días explicaba su vivencia. “He cogido una bicicleta en Mendebaldea y la he aparcado en la estación de El Corte Inglés (14 minutos). He hecho una gestión de 5 minutos, he cogido otra bici y la he dejado aparcada en la estación del hotel Albret (10 minutos). Hasta aquí todo perfecto”, resumía. Pero su sorpresa llegó al comprobar la factura. “Me han cobrado 1,20 euros por cada uno de los viajes. Es decir, no te cobran 4 céntimos por minuto de uso, sino que te cobran 1,20 euros la utilices un minuto o treinta. Y si son 31 minutos o más, el coste se eleva a 3 euros”, reivindicaba. A su entender, “no es forma” de promocionar la movilidad sostenible.

Pero no es el único. Aitor fue otro de los usuarios que se encontró “de morros” con el cambio de tarifas. “Da igual que hagas 5 minutos que 29”, cuenta el pamplonés. Y añade: “Para uso ocasional, carísimo. La media hora sale a casi el doble que la villavesa, aunque bueno, supongo que será como en el bus, con o sin tarjeta. Otra cosa es el uso anual...”. Y es aquí dónde aparecen voces unificadas. “Si la utilizas, el precio está bastante bien”, opinaba Juana Cecilia Suescun.

3.251 usuarios, 796 viajes y la base más utilizada, la del teatro Gayarre

Como un reloj que no para de marcar minutos. Los datos del nuevo servicio de bicicleta eléctrica de alquiler en Pamplona son cambiantes. Sin embargo, por hacer una foto fija, se puede constatar que la infraestructura sumaba, siete días después de su puesta en marcha, 3.251 usuarios acumulados. 

Un cómputo que se transfiere en 796 viajes, trayectos que han alcanzado una distancia de unos 1.816 kilómetros, con una media diaria de 260 kilómetros. Entrando en un mayor detalle, el 78,1% de esos casi 800 viajes realizados recorrieron entre 1 y 5 kilómetros. Un 19,4% se movió entre los 5 y los 10 kilómetros; y un 2,5% de los recorridos fueron inferiores a un kilómetro. El día que más se utilizó el servicio fue el domingo 19 de diciembre, con un total de 366 kilómetros recorridos. 

En cuanto a las jornadas laborables, el 17 de diciembre los servicios realizados acumularon 342 kilómetros. Por estaciones, la más utilizada ha sido la ubicada en la avenida de Carlos III, en las inmediaciones del Teatro Gayarre. Acumula 76 origen de viaje y 74 fin de destino. La situada también en Carlos III con calle Gorriti registra 53 inicios de trayecto y 71 fines de viaje. En lo que se refiere a los barrios, las más utilizadas son las bases del paseo Anelier (Rochapea), con 49 orígenes de ruta y 56 destinos, y María Lacunza (Lezkairu), con 44 y 46 usos.

CLAVES

Anclajes. En este momento están operativas 26 estaciones de las 42 que se prevé ubicar en Pamplona, y que se irán montando en próximas fechas. Las bicicletas eléctricas están disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, excepto en Sanfermines o en días en los que las condiciones meteorológicas sean muy adversas (en cuyo caso se avisará a las personas usuarias).

Usuarios. Cualquier persona mayor de 16 años registrada en el sistema. En el caso de menores de 18 años, hay que descargar y entregar una autorización firmada por el correspondiente responsable legal en Rincón de la Aduana, 14 en horario de 9 a 14 horas o a través de correo electrónico a support@rideonpamplona.com

Equilibrando. Con el fin de que ninguna base se quede sin bicicletas, responsables de la empresa se encargan de mover ciclos de un punto a otro. “Es una especie de balanceo, lo hacemos para garantizar un buen servicio”.

ABONADOS 40€

​Abono anual más viajes:

Renovación automática cada año

Saldo mínimo en el monedero para abrir viaje: 0,75€

0-30 minutos: 0.75€

30-60 minutos: 1.20€

Cada 30 minutos adicionales: 3€

Reserva de bici: 0€

Reserva anclaje: 0,50€

USO OCASIONAL 0€

Se añade el coste de cada trayecto:

Precio de la tarjeta física: 1€

Saldo mínimo en el monedero para abrir viaje: 1,20€

0-30 minutos: 1,20€

30-60 minutos: 1,80€

Cada 30 minutos adicionales: 3€

Reserva de bici: 0€

Reserva anclaje: 0,50€

Estudian adaptar el precio a los usos reales

¿Qué pasa con el precio? ¿Por qué se tarifa, sí o sí, la primera media hora de uso con independencia del tiempo que se utilice la bicicleta? La respuesta llegaba de manos del concejal de Movilidad, Fermín Alonso, quien ya explicaba hace unos días el motivo del ‘sube baja’ de las cifras. “Pensamos que el coste es asumible, ya que está en relación con la calidad del servicio”, indicaba el máximo responsable, al tiempo que recordaba que se trata de la infraestructura más potente de nuestro país, con más bicicletas (todas eléctricas) y el que tiene más bases por superficie. “La media de bicis por cada 1.000 habitantes está en 1,1 y nosotros en 2, y llegaremos al 2,5, duplicando la media nacional”, afirmaba.

Con los primeros datos en la mano, desde el área de Movilidad adelantan que, dadas estas primeras discrepancias en cuanto al sistema de tarifas, ya están valorando una adaptación de precios a la realidad del uso. “Por ahora, el 80% de los trayectos son de 20 minutos y ahí es donde estamos trabajando, para marcar una tasa de desenganche tras esos primeros 20 minutos”.

De igual manera, el edil quiso ofrecer una analogía. “Si una persona que no tiene tarjeta de villavesa, anda subiendo y bajando para hacer recados, evidentemente, el coste se dispara. Lo mismo sucede con este servicio entre abonados y usuarios ocasionales”, constataba Alonso.

ORDENADA

Y una vez solventada la duda, la realidad recalca también que estas bicicletas, al igual que el resto, deben ir por calzada en ausencia de carril o vial ciclista, siempre por norma general según dicta la Ordenanza. Sin necesidad de casco, aunque sí recomendable, se permite que los ciclos eléctricos circulen por zonas peatonales como Casco Viejo o Carlos III con una velocidad adecuada y siempre respetando una distancia prudente con los peatones (metro y medio). “Si hubiera aglomeraciones, deberías bajarte, igual que sucedería con tu bici”, avisa el edil.

Eso sí, no se permite, aún, dejar la bicicleta estacionada en otra ubicación que no sea una de las 42 bases que ya se están instalando. “Queremos un sistema controlado, una ciudad ordenada y, quizá en una segunda fase, se podría plantear el dispositivo de candado”, aventura. 

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