Actividades
Mucho más que un campamento en la Txantrea
La ludoteca de verano de la Txantrea ha vuelto a ofrecer un campamento para que los jóvenes del barrio se diviertan con excursiones, ginkanas y juegos. El trabajo de los monitores, voluntarios y ex campistas, ha sido fundamental para ello


Publicado el 21/08/2021 a las 06:00
Este viernes, los jóvenes del campamento de la ludoteca de verano de la Txantrea se dejaron ver bañándose en el río Arga, justo al lado del Molino de Caparroso. En total son 150 campistas, y están divididos en 12 grupos por si surge un brote en alguno de ellos. Acudieron tres de los grupos a darse un chapuzón en el agua, formados por alumnos de quinto y sexto de primaria de distintos colegios en los que ‘SiñarZubi’, la asociación que organiza las actividades, hace promoción del campamento.
Los campistas de uno de los grupos se tiraban del puente, otros se deslizaban por la presa junto al molino, y el tercero tomaba el sol en la pequeña playa ribereña. Hacían turnos de 45 minutos para que todos pudieran disfrutar de cada uno de los planes.
Natalia tiene 13 años, y lo que más le gustó fue tirarse del puente. Ella se enteró del campamento de la Txantrea por un primo suyo. A su amiga Karen, de 12, también le gustó mucho el río y cuando van a la piscina. A Misael y a Xabier, de doce y once años, les encanta refrescarse en el río, sobre todo cuando hace calor. Y a Marielis, lo que más le suele gustar son las excursiones que han hecho, a Miravalles por ejemplo.
Pero todos coinciden en que lo mejor de este singular campamento es conocer gente nueva del barrio y pasar el tiempo con los viejos y los nuevos amigos. Liuana, una niña de once años, también opina que el estar con los amigos es una de las razones principales por las que acude al campamento.
Por su parte, Haizea, de diez años, lleva participando desde que tenía 4 ó 5, y es de esas campistas a las que le gusta cualquier actividad que le propongan sus monitores. Lo mismo que Sekou, un joven de once años que va a pasar este curso al instituto. O Carlos, también de once años, y que ya se lo ha recomendado a todos sus amigos porque se lo pasa genial. Él se enteró de este campamento por los carteles que había en el colegio, al igual que muchos de sus amigos, y a otros se lo dijeron familiares que ya habían acudido en ediciones anteriores.
DIVERSIÓN, EDUCACIÓN Y SEGURIDAD
La diversión es uno de los pilares fundamentales sobre el que se erige las actividades de la ludoteca de la Txantrea y, por los testimonios anteriores, queda bastante claro que está muy arraigada. Los otros dos son la educación y la seguridad. El primero se entiende sabiendo que ‘siñar’ en lengua gitana significa ‘ser’, y ‘zubi’ en euskera es ‘puente’. Por lo tanto, este campamento de la Txantrea pretende ser la unión entre las diferentes culturas del barrio. El tercer pilar, la seguridad, se hace notar con la separación que existe entre los distintos grupos burbuja para evitar brotes de positivos. Y va más allá: consiguieron unas mascarillas acuáticas que no sirven para bucear pero sí son impermeables en cierto modo, y son útiles para que los jóvenes las usen mientras están en el río.
Las actividades de verano, como excursiones, ginkanas y juegos, se sufragan gracias al Departamento de Políticas Sociales del Gobierno de Navarra, y el programa de Alimentación Saludable, a través del cual los campistas disfrutan de piezas de fruta y comida sana, está financiado por el Instituto de Salud Pública.
A pesar de que el verano ya se encuentra en su recta final, la ludoteca de la Txantrea seguirá ofreciendo actividades durante el curso con tasas populares, reducidas y accesibles para todo el mundo. “Lo único que necesitan los campistas para venir son las ganas de pasárselo bien”, apunta Xabier Leoz, uno de los encargados de organizar las actividades.