Sucesos
Agrede a un chófer tras intentar robar en una villavesa en Barañáin
El autor, de 17 años, pegó al conductor cuando éste le pidió que devolviera el dinero


Actualizado el 30/06/2021 a las 08:21
Un conductor del transporte urbano comarcal resultó herido este domingo tras ser agredido por un joven que había intentado robar las monedas de la caja en la villavesa. El suceso ocurrió en la línea 4, en Barañáin. El chófer sufrió derrame en un ojo, tiene un golpe fuerte en la sien y un corte en el labio. Se encuentra de baja.
El comité de empresa de TCC, sociedad concesionaria del transporte comarcal, se reunió ayer por la mañana para tratar el suceso acaecido el domingo, sobre las 8.30 de la mañana. Desde allí, Maite Beorlegui describía cómo sucedieron los hechos: “Eran las no fiestas de Barañáin y para los que nos tocaron ese día las líneas de esta localidad fue un día bastante aciago. Los buses nocturnos acaban a la una, así que había mucha gente esperando en los de la mañana. El compañero estaba en la parada de cabecera, en la avenida del Valle, junto a la iglesia de Santa María. Le quedaban dos o tres minutos y haciendo tiempo bajó del autobús para estirar un poco las piernas”, la compañera añade que, en ese momento “llegaron varios chavales y uno de ellos echó la mano a la caja de los cambios, el chófer lo vio y le dijo que devolviera el dinero. Él le respondió con un par de puñetazos en la cabeza”. Subraya que esta noche circularon varias patrullas de la Guardia Civil y de la Policía Municipal, también por la mañana y que todo sucedió rápido. Pero el conductor pudo activar el botón del pánico que tienen en la misma cabina y el inspector de guardia en las cocheras de Ezkaba dio aviso a la policía, que se presentó en poco tiempo en el lugar. “Actuaron rápido y pudieron identificar al autor de la agresión, un chico de 17 años”. Entretanto, la persona agredida fue atendida en Urgencias y presentó denuncia. Y en este punto, el comité de empresa pide que la Mancomunidad, gestora del servicio, y la empresa concesionaria, se personen como denunciantes, con el fin de que las sanciones se endurezcan. “Hay una Ordenanza de la Mancomunidad que impone unas sanciones, luego la justicia tiene las suyas, pero es lenta y a veces las sanciones son irrisorias”, opinan y reparan en que se agrede a un “servicio público”.
Maite Beorlegui recuerda que “en la zona del Lago hubo gente de fiesta toda la noche, de gaupasa” y relata que no fue el único incidente esa jornada. “Otro chico arrancó un dispensador de hidrogel en un autobús; en otro entraron en plan de bronca y se encararon con el chófer porque pidió a un grupo que se pusieran la mascarilla; otro más le dio por patear el mobiliario...”, enumera. Y el domingo por la tarde, en la línea 3 (Ansoáin-Centro), una conductora sufrió un intento de robo.
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