Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Hostelería

Las palomas roban el pintxo en Pamplona

No saben qué hacer. Desde la panadería Ogi Berri de Carlos III denuncian la cantidad de palomas que acechan su terraza. Aves que aprovechan cualquier descuido para subirse a las mesas en busca de alimento. “Nos rompen la vajilla”

Filipa Oliveira, la propietaria, junto al cartel en el que alerta a sus clientes.
Filipa Oliveira, la propietaria, junto al cartel en el que alerta a sus clientes.
Actualizada 13/05/2021 a las 06:00

Dice la sabiduría popular que todo está bien en su justa medida. Sin excesos ni defectos. La premisa bien querrían aplicársela en el establecimiento Ogi Berri de Carlos III. A la altura del número 46, es decir, la zona más cercana a la plaza de la Libertad, sus trabajadores ya no saben qué hacer. Desesperados por la situación con la que conviven desde hace meses, dicen que es insostenible. Hasta tal punto que ya avisan a sus clientes. Y lo hacen con carteles colocados en la terraza que han instalado frente a su negocio.

Un letrero que indica lo siguiente: No nos hacemos responsables de lo que hagan las palomas. No abandone su plato. Gracias. El mensaje puede parecer exagerado, pero la proliferación de palomas en esta parte de la avenida (bien es sabido que en las inmediaciones se concentran cantidad de estos animales) ha terminado por ser una pesadilla para clientes y empleados. “Es de auténtica impotencia. No sabemos cómo actuar”, expresa Filipa Oliveira, propietaria de la panadería Ogi Berri.
Habilidad en potencia

El problema no es otro que la habilidad que han adquirido estas aves (sus desechos pueden provocar enfermedades y son portadoras de más de ectoparásitos externos) para volar hasta las mesas y sillas de la terraza y hacerse rápidamente con restos de pintxos de tortilla, bocadillos, patatas y cualquier otro ‘manjar’ que encuentren por el camino.
Esta tendencia, además de ser excesivamente molesta para quienes eligen disfrutar de un momento de ocio, también es inviable para el negocio. “Hay gente que nos exige cambiarle el pintxo porque hay palomas en su mesa, o el café o lo que sea”, explica Filipa. “Y es algo que no podemos hacer. Nosotras no somos responsables del comportamiento de las palomas. Estamos completamente ‘vendidas”, añade en un tono más que convincente.

De ahí su iniciativa de colocar carteles en la cristalera de su terraza. “Es una manera de avisar a los clientes y de alertarles de que no podemos hacer nada”, insiste la propietaria del local. El problema, por desgracia, no es nuevo en absoluto, sino que viene de atrás. “Llevamos tiempo con ellas rondando, lo que pasa que cada vez va a más”, indica Filipa. Y hace referencia a la complejidad de consumir en el interior de los bares, además de la importante concentración de personas que se reúnen en las inmediaciones para socializar mientras comen pipas, gusanitos y similares. “Hay una tienda de chucherías cerca y la presencia de palomas no es de ahora”, expresan unos y otros.

Para más inri, resulta que con el movimiento que realizan las palomas para tratar de conseguir alimento, tiran al suelo cantidad de vajilla. “Platos y vasos que se caen al suelo y que tienes que reponer”, cuenta quien asume que no puede contratar a una persona para que se dedique a controlar a las palomas. Es por ello que Filipa adelanta que volverá a llamar al Ayuntamiento de Pamplona en busca de una solución. “Necesitamos que se pasen por aquí y nos ayuden”, decreta sin dejar de trabajar.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE