Residuos
MCP proyecta 15 acciones para reducir las emisiones para 2030
El 56% de las 47.211 Tn que emite proceden del vertedero, que tras el cierre en 2024 seguirá contaminando 30 años


Actualizado el 28/01/2021 a las 00:50
En 2014 la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y su sociedad gestora iniciaron acciones para reducir las emisiones de gas de efecto invernadero en su actividad y en los servicios que gestiona en el entorno de Pamplona. Con ellas pasó de las 60.275 toneladas a los 47.211 de 2019, último año contabilizado. A través de la estrategia de cambio climático y energético se han propuesto alcanzar la “neutralidad en carbono” en 2030. Se trata de 20 años antes que la fecha marcada por la Unión Europea para sus estados miembros, consecuencia de los acuerdos de París en 2015. Y en esa línea se ha fijado quince acciones que ya tienen el visto bueno de los órganos rectores. Pero la neutralidad no significa la emisión cero, sino la reducción hasta que sean residuales y “compensar” con iniciativas que absorban ese CO2 de manera que las compensaciones sean igual a las emisiones. El objetivo son las 14.760 Tn. Y con ese propósito ha presentado otras seis medidas que ayer explicaron el presidente, David Campión; el gerente, Alfonso Amorena; y el responsable de Cambio Climático y Proyectos estratégicos, Álvaro Miranda.
La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha formalizado, seis años después, el contrato con FCC para la adjudicación del servicio de recogida de residuos domésticos depositados en 50 municipios entre Pamplona, la comarca y su entorno. Ha fijado un presupuesto de adjudicación para 2021 y 2022 de 12.151.000 euros y actualizaciones en 2023 y 2024. Estima un ahorro anual de 392.000 euros frente a los precios que han regido en la prórroga del servicio de 2004 que acordó en 2014, cuando se anuló el contrato que había aprobado tras un concurso.
El acuerdo con FCC llega después de que el 8 de enero fuera firme la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra que considerara correcto el fallo del concurso puesto en marcha en 2014 y que en 2015 y en 2019 el Tribunal de Contratos Públicos de Navarra había anulado en sendas resoluciones.
La entidad mancomunada optó por formalizar el contrato y no exigir compensaciones ni reclamaciones por el procedimiento administrativo que se abrió con un recurso de Urbaser, una de las tres empresas que presentó ofertas al concurso para la recogida de residuos. Hubiera tenido que reclamar al Gobierno foral, al que se circunscribe el tribunal, explicaron ayer el presidente de la entidad, David Campión, independiente, y el gerente que nombró al ser elegido en 2019, Alfonso Amorena. Pero han optado por centrarse en la “estabilidad del servicio” y asumir el “sobrecoste” que ha supuesto esta situación. Estiman que oscilará entre el millón y los dos millones de euros en estos años.
El nuevo contrato tras la conclusión de los pleitos judiciales y la validación de la licitación que llevó a cabo SCPSA en 2014 se ha adecuado a las necesidades de la recogida de residuos en los próximos cuatro años. Hasta ahora se funcionó con una actualización del de 2004 y prorrogada en 2014 por el consejo de SCPSA, ante los primeros recursos. “Al anularlo se optó por prorrogar y no hacer un nuevo concurso. Por el follón que hubiera supuesto de recursos. Y al final se avaló lo que se había hecho. Era la única vía, defender con recursos lo que se hizo”, explicó el proceso Campión.
Alfonso Amorena apuntó que el nuevo importe ha sido fruto de una negociación con FCC, que pedía 12,543 millones al año y percibirá 12,151 los dos primeros y se actualizará para 2023 y 2024. “Se ha tenido en cuenta que han cobrado de acuerdo a lo ofertado en 2004 y no en 2014, cuando tras la crisis rebajaron los precios”. El gerente precisó que ha primado “la estabilización del servicio” en un momento “crítico” en el que la entidad trabaja en el sistema de control de acceso a contenedores y en el centro ambiental de la comarca.