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Política

Desencuentro en UPN de la comarca de Pamplona

Las diferencias tras el congreso de UPN deja secuelas en los grupos municipales de NA+ seis meses después. En Valle de Egüés, Javier Esparza tuvo que mediar ante las tiranteces entre el comité local y la alcaldesa Amaya Larraya.

Desencuentro en UPN de la comarca de Pamplona
María Lecumberri, Ana Góngora, Amaya Larraga y Daniel Cuesta.
  • C.A.M.
Actualizada 02/01/2021 a las 06:00

Cuando se cumplen seis meses del congreso que revalidó a Javier Esparza como presidente de UPN con el 58,29% de los votos frente a Sergio Sayas, que recibió el 41,71%, el partido sigue sin cerrar la división que supuso contar con dos candidatos. En el ámbito municipal, el único en el que conservan ‘poder’, las secuelas son más evidentes y se han hecho públicos algunos desencuentros, como en Valle de Egüés, Burlada o Zizur Mayor. Por el momento las quejas son “en voz baja”, aunque no faltan los que quieren dar un paso al frente y hacer pública esa cierta ruptura que en algún caso se ha hecho evidente hasta en plenos municipales.

Las alcaldesas de Valle de Egüés, Amaya Larraya; Barañáin, María Lecumberri y Burlada, Ana Góngora, encabezaban el grupo de apoyo a Sayas desde que emprendió su carrera alternativa a Esparza. También concejales de sus grupos y de otros municipios, como Richard García Palacios, de Villava; Daniel Cuesta, de Berriozar; o Alfredo Caballero, de Cendea de Cizur. En otros casos, también sitúan en esa esfera a Vicente Azqueta, de Zizur Mayor, al teniente de alcalde de Burlada, que ha ejercicio en funciones durante meses, Ander Carrascón, y otros. Algunos de ellos se han quejado, todavía sin hacerlo público más allá de su entorno, del trato recibido por la organización del partido. Todos los que se decantaron por Sayas, diputado en el Congreso, quedaron fuera de la Ejecutiva regional del partido tras la elección de Javier Esparza. En algunos casos, además, la organización se ha hecho con el “control” en los comités locales.

El Ayuntamiento del Valle de Egüés, cuya alcaldesa, Amaya Larraya, era una de las que formaban el grupo de apoyo a Sayas ha sido reflejo de esta división en UPN y, por extensión, en Navarra Suma. Raquel Idoate, en la ejecutiva de UPN tras el congreso, concejal entre 2015 y 2019, es la presidenta del comité local. En los últimos meses forzó varias reuniones para pedir explicaciones a la alcaldesa Larraya y abordar temas del día a día municipal. La situación se volvió más tensa hace unas semanas y se insinuaron dimisiones y el presidente del partido convocó una reunión en la que, según fuentes conocedoras de la situación, Javier Esparza dejó claro la potestad de la alcaldesa para marcar su política frente al comité local. Otras fuentes recordaron que los comités locales se habían impulsado en su día para dar apoyo a los grupos municipales. “Es un órgano interno del partido y no puede estar por encima de una alcaldía o del grupo municipal. La acción de éstos no puede estar supeditada y tienen que ser apoyo”, apunta quien ve en estas situaciones “un liderazgo débil y temor a la proyección de Sayas” por su puesto en el Congreso de los Diputados.

SUMA Y SIGUE

Es en Valle de Egüés, con ediles en UPN que como Larraya apoyaron a Sayas y otros que como Javier Marquínez, Óscar Úbeda y Luisa Mateo apoyaron a Esparza, donde se ha visto también la tensión en algún pleno. Marquínez, en el Consistorio desde el mandato de 2011, es el portavoz titular del grupo de Navarra Suma. Pero en los últimos plenos han sido los concejales responsables de área los que, en general, han defendido las propuestas y han intervenido en las mociones. En una de las últimas sesiones, cuando se disponía a intervenir, Larraya le recordó en medio de la sesión, telemática y con cada edil en una sala distinta, que la portavoz del punto era Yuliana Anchundia. También se dio un voto discrepante en alguno de los puntos de aquella sesión, con Larraya votando junto a ediles elegidos por el PPN y Ciudadanos, además de Yuliana Anchundia o Gabriela Trigo.

En Burlada se vivieron situaciones de tensión cuando el PSN hizo pública una denuncia sobre contrataciones “irregulares” durante el mandato de Navarra Suma. Los acuerdos acabaron siendo declarados nulos por el pleno, pero semanas antes, cuando trascendieron las dudas administrativas, contaron los seguidores de Sayas, desde la organización del partido, a cargo de Patxi Pérez, se dio orden de no explicar la situación. “Nos han dejado solos”, se quejaban entonces desde el comité de apoyo al candidato que intentó cambiar la dirección de UPN.
En Zizur Mayor lo último que se ha conocido es una llamada para pedir explicaciones por la abstención del grupo de Navarra Suma ante los presupuestos acordados por Geroa Bai, EH Bildu, el PSN y un ex edil de la coalición elegido por el PPN.

En Barañáin la división no se ha hecho tan evidente. Allí en Navarra Suma ha habido dos dimisiones, una de un edil de Ciudadanos y otra de otro de UPN. En ambos casos justificadas por ambos por “motivos personales”. También dos reprobaciones a dos concejales de UPN, responsables de Urbanismo y de Desarrollo Local. Allí las diferencias son más comentadas por ediles de otros grupos que ven a la alcaldesa, María Lecumberri, “sola” y sin el apoyo del grupo municipal ante la principal crisis que se ha afrontado en años, como la derivada de la pandemia.


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