Pamplona
Los conductores de Pamplona ven la bici como “libre, anónima y no regulada”
El 80% mantiene que “bajo ninguna circunstancia” la utilizaría como medio de transporte en la ciuda


Actualizado el 26/12/2020 a las 06:00
Todo cambia. A cada segundo. Unas veces nos parece que somos conscientes y, otras, en cambio, ni siquiera al mirar nos damos cuenta de que la transformación ya ha sucedido. Para saber hacia dónde vamos, es imprescindible conocer en qué punto se encuentra Pamplona. De ahí la relevancia de los datos de un estudio encargado por el consistorio sobre la manera de aparcar. Como especifica el documento, el uso de la bicicleta en Pamplona, aunque con mucha tarea, no deja de ser una tendencia que crece todos los años. Sin embargo hay conductores críticos con la situación.
Para quienes se sirven habitualmente del vehículo privado, los coches son vistos como medios de transporte regulados, normativizados y controlados (matrícula, seguro...), traduciéndose en una mayor responsabilidad. Por el contrario, la bici se observa, por este mismo colectivo, como libre, no regulada y anónima. Unos calificativos que hacen que se perciba a estos medios de desplazamiento sostenibles como vehículos con mayor impunidad. Ahora bien, también es cierto que la consideración social hacia quienes se desplazan sobre pedales se asocia a personas con valores positivos (moderno, saludable, ecológico...) frente al oscurantismo del coche; catalogado como antiguo, sucio o irrespetuoso.
Finalmente, el estudio pone sobre la mesa la desigualdad en cuanto al riesgo; siendo la bici más vulnerable al golpe o caída, y el conductor es vinculado a la faceta de agresor. Son precisamente estas sensaciones las que generan en los sentimientos de recelo e incluso de animadversión contra el ciclista.
En este contexto el 80% de los conductores habituales no se plantea, bajo ninguna circunstancia, utilizar la bicicleta como modo de desplazamiento en Pamplona y/o Comarca. No obstante, de aquellos que sí pudieran sopesar la opción de dejar el coche en casa para moverse en un ciclo (el 20% restante), necesitarían de algunas mejoras antes de dar el salto. Hablamos de implementar los carriles bici (4%); aumentar la seguridad al circular (4%); o conseguir que los conductores sean más respetuosos (4%), entre las demandas más repetidas. Los datos son relevantes porque, en palabras de los auditores, “para planificar las directrices de aparcamiento es importante tener en cuenta la percepción, requisitos y aceptación de las políticas de movilidad en el futuro”.
Capítulo aparte merecería el servicio público de alquiler de bicicletas en Pamplona. No obstante, antes de asomarnos al tira y afloja de cómo implantarlo, es necesario atender a la predisposición real de quienes conducen de manera habitual. Según un estudio encargado por el propio consistorio, esta oferta de coger y dejar bicicletas a lo largo de la capital tendría un menor impacto en movilidad que una apuesta seria por desarrollar una buena red ciclista. En datos concretos, si hubiera un carril bici más amplio y seguro, uno de cada tres conductores opina que podría reducir “mucho o bastante” el uso del coche para desplazarse por la ciudad. Por contra, el servicio público de alquiler de bicicletas eléctricas disminuiría el porcentaje de dejar el coche en casa del 31% al 21%.