LOS LOCALES DE APUESTAS, A DEBATE
Los ayuntamientos ponen coto a la concesión de nuevas licencias
Noáin fue pionera en 2019 en la aprobación de una ordenanza que ha sido imitada por otros municipios


Actualizado el 26/01/2020 a las 06:00
Los ayuntamientos tienen un papel destacado en la regulación de los locales de juegos y apuestas. Pamplona y los principales municipios de la comarca han puesto en marcha iniciativas para evitar nuevas aperturas. Noáin fue la primera en tener en vigor una ordenanza que prohíbe de facto la apertura de nuevos locales. Este texto ha servido de base a otros ayuntamientos para redactar sus borradores de ordenanza. Todos dan por hecho que el Gobierno de Navarra va a endurecer la normativa para impedir que los nuevos locales estén a menos de 400 metros de colegios y centros públicos. Pero ante imprevistos prefieren tener un plan B, en especial los municipios que ahora están libres de locales, como Orkoien o Zizur.
PAMPLONA
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Pamplona acordó en noviembre suspender las licencias de obra y de apertura para casas de apuestas , salones de juego y bingos por doce meses. Además, aprobó iniciar un estudio sobre la situación actual de este tipo de establecimientos y una posible modificación de la normativa urbanística. La actual ordenanza de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas (MINP) establece que los bares especiales, cafés-espectáculo, salas de bingo, salones de juego y salones deportivos deben guardar entre ellos una distancia de 100 metros. Esta normativa se vio superada en 2010 por la del Gobierno de Navarra, que eleva la distancia a 400.
NOÁIN
Noáin (Valle de Elorz) se convirtió en 2019 en el primer municipio navarro que impide con una ordenanza municipal la apertura de locales destinados al juego. Se fija una distancia mínima de 400 metros entre los locales destinados a juegos de azar o apuestas y cualquier centro educativo, cultural, juvenil, sanitario y deportivo, así como de los espacios libres de uso preferente por jóvenes y niños (parques, pistas deportivas, etc). La distribución actual de estos espacios imposibilita en la práctica que puedan abrir con la preceptiva licencia de actividad clasificada que debe otorgar un Consistorio a estos establecimientos. El texto inicial se trabajó con la anterior corporación municipal que encabezaba Queremos. Se aprobó por unanimidad en mayo y no recibió ni alegaciones ni reparos. Salió publicada en el Boletín Oficial de Navarra (BON) el 30 de septiembre.
BURLADA
El pleno de Burlada aprobó en diciembre por unanimidad la suspensión de la tramitación de licencias de establecimientos de apuestas , salones de juego y bingos. Una medida que se sugirió apuntalar con campañas de prevención contra el juego entre los más jóvenes.
VALLE DE EGÜÉS
El Ayuntamiento del Valle de Egüés aprobó en diciembre la suspensión, durante un año, de las licencias para construir y abrir locales de juego y subastas. La alcaldesa, Amaya Larraya (Navarra Suma), propuso a la corporación un cambio en el plan urbanístico municipal como opción normativa para impedir la implantación de nuevos negocios.
HUARTE
Huarte dejará pronto de ser un pueblo libre de locales de juego. La moratoria del Gobierno de Navarra no pudo impedir la apertura de un establecimiento en el centro al estar las licencias concedidas y las obras en marcha. En noviembre, el pleno del Ayuntamiento de Huarte aprobó una ordenanza a imagen y semejanza de la de Noáin. Al fijarse una distancia de 400 metros sobre edificios públicos y parques infantiles, ya no es posible la apertura de más locales.
ZIZUR MAYOR
Zizur Mayor es una de las pocas localidades de la cuenca que no tienen ningún local de apuestas. Tampoco tiene un borrador de ordenanza, aunque con la moratoria del Gobierno de Navarra pueden trabajar con margen. En abril, el pleno aprobó por unanimidad una moción presentada por EH Bildu donde se insta a establecer “limitaciones urbanísticas a la implantación de locales de apuestas ” en la inmediaciones de espacios transitados por jóvenes y menores.
ANSOÁIN
El Ayuntamiento de Ansoáin puso en noviembre coto a la instalación de nuevos salones de juego y apuestas más allá de los dos que ya hay abiertos en su término. De manera inicial y con el voto unánime de la corporación aprobó una ordenanza que regula estos establecimientos. Calcada de la que se aprobó en mayo en Noáin, fija en 400 metros la distancia mínima a locales y zonas públicas y frecuentadas por menores. El texto, que se publicó el 26 de diciembre en el BON, entrará en breve en vigor.
BARAÑÁIN
El Ayuntamiento de Barañáin aprobó en noviembre una declaración institucional en la que se comprometía a poner en marcha “un proceso que, o bien a través de una ordenanza reguladora o bien a través de la adecuación de la normativa urbanística general del plan municipal, contribuya a atajar la problemática del juego.
ORKOIEN
El pleno de Orkoien, con el apoyo de todos los grupos (EH Bildu, UIO, NA+ y PSN), adoptó en diciembre el acuerdo de suspender, durante un año, las licencias municipales para salas de juego. Fue una propuesta del alcalde, Carlos Arroniz (UIO). Y acarrea también el inicio de una ordenanza para regular la apertura de este tipo de locales y tener en cuenta a la población más vulnerable. En Orkoien no se han abierto ni solicitado licencias para ningún establecimiento de este tipo.
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Este consejo se creó en 2008 mediante un Decreto Foral que regula su composición, organización y funcionamiento. Diez años después se designaron a sus representantes, pero su actividad ha sido más bien escasa. Hace cuatro años que no se convoca. Fuentes sindicales apuntan que los empresarios del sector han tenido problemas internos.
El consejo está presidido por el titular del Departamento que ostenta las competencias en la materia, en este caso Javier Remírez, de Presidencia, Igualdad, Función Pública e Interior. Es el presidente el que tiene que convocar las reuniones. Entre sus vocales figuran técnicos del Gobierno foral, cuatro representantes de los empresarios del juego, dos representantes de los sindicatos mayoritarios y un representante de las asociaciones dedicadas a la prevención de la ludopatía.
Según la normativa, el pleno del consejo debe reunirse al menos una vez al año. Se podrán crear grupos de trabajo.