La huelga cierra piscinas en Pamplona y en la comarca
Lagunak en Barañáin, Burlada y Zizur Mayor, entre las obligadas a prohibir el uso


Actualizado el 01/07/2018 a las 09:16
Hubo piscinas en las que este jueves nadie se pudo bañar. Y otras en las que la convocatoria de huelga de servicios realizada por UGT, ELA y LAB en centros deportivos pasó sin pena ni gloria. El paro convocado el segundo día que los termómetros se dispararon provocó el enfado de muchos ciudadanos. La huelga, prevista hasta el domingo, afectó menos a las instalaciones de los clubes privados de Pamplona y a otros centros públicos de gestión municipal, con diferente convenio para sus trabajadores. La movilización se inició, de acuerdo con los convocantes, para “desbloquear la negociación del convenio colectivo”.
El seguimiento por parte de trabajadores de empresas contratadas por municipios y sociedades cerró en Pamplona, sin embargo, las dos piscinas grandes de Aranzadi en las que sus socorristas hicieron huelga. Lo mismo ocurrió en San Jorge. En la comarca de Pamplona la convocatoria dejó si posibilidad de bañarse a los usuarios de Lagunak en Barañáin. Sus socorristas secundaron la huelga y eso obligó a cerrar los vasos abiertos a principios de mes. Los usuarios ya estaban advertidos y pudieron acceder a la zona verde. Lo mismo ocurrió en las instalaciones públicas de Burlada. También en Zizur Mayor, donde se programaron actividades de calle. Y en Huarte a las tres de la tarde nadie se podía bañar porque el personal de control de accesos se sumó a la huelga y no se pudo controlar la entrada. La huelga fue anunciada por los sindicatos ELA, LAB y UGT en una rueda de prensa en la sede de ELA. Desmintieron los datos de las empresas del sector sobre su situación económica y recordaron la huelga que ya pusieron en marcha la primavera pasada. Entonces los paros sirvieron para sentar de nuevo a las partes a negociar el convenio.
El de este jueves es el primero de los cuatro días previstos de paros y y ase auguraba un seguimiento irregular por parte de los gestores municipales. Desde los Ayuntamientos se encargaron de puntualizar que la negociación del convenio corresponde a empresas y trabajadores y que no era de su competencia. Los Ayuntamientos, salvo en el caso de que hayan optado por gestión directa, contratan a las empresas para que gestionen y realicen el trabajo en las instalaciones. Algunas voces pedían que mediaran e intentaran reconducir la situación por el hecho de que destinan dinero público a esas empresas.
ALTERNATIVAS EN ZIZUR MAYOR
La huelga no pilló de sorpresa a los usuarios ya que en los diferentes clubes y en las instalaciones habían ido advirtiendo de su celebración. En Lagunak de Barañáin se hizo con carteles y se avisó que no se permitiría el baño al carecer de socorristas. La figura es obligatoria para abrir una piscina de uso comunitario.
Se cerró el caso a los vasos y se permitió el uso del resto de instalaciones. Lo mismo que en Burlada. Otros complejos, como los de Artica en Berrioplano o Sarriguren y Olaz en el Valle de Egüés siguieron abiertos “sin incidencias”. Tampoco, pese a lo anunciado, hubo paros en Cizur.
En Zizur Mayor, a través de un bando del alcalde, Jon Gondan (Geroa Bai), se anunciaron actividades alternativas como barcas de agua y fiesta de la espuma para público infantil y adulto. Las actividades continuarán hoy pro la tarde y el domingo en horario de mañana y tarde. Además, se autoriza tomar el sol en zonas verdes.
DESIGUALDAD EN PRIVADAS
En las instalaciones privadas de Pamplona el seguimiento fue más reducido. La convocatoria de los sindicatos afectó especialmente a aquellos clubes deportivos que tienen adjudicados sus servicios de socorristas con empresas externas. Clubes con muchos socios como Tenis, Oberena o Amaya funcionaron con total normalidad este jueves. También abrió con normalidad la sociedad Echavacoiz. En otros de los grandes como la A.D. San Juan o el Club Natación las afecciones fueron diferentes. En San Juan uno de los vasos se cerró. El resto funcionó con normalidad. En el Club Natación sólo se pudo abrir una de las piscinas, precisamente la que custodia el socorrista que la entidad tienen en plantilla. La cubierta y dos exteriores se cerraron por la falta de socorristas. En este caso el club tiene externalizada su vigilancia.
“Fastidia, pero también es normal. De esta manera se aprende a valorar este tipo de perfiles laborales. La gente no se da cuenta hasta que pasan varios días”, afirmó una usuaria de las piscinas de Aranzadi.
“A pesar del día de calor, los trabajadores están en su derecho de hacer la huelga, siempre y cuando sirva para algo, pero es una faena”, afirmó con resignación una usuaria de las piscinas de Lagunak. “Los otros grandes perjudicados somos nosotros, los hosteleros, cada día podemos dejar de ingresar unos 800 euros”, afirmaban resignadas las trabajadoras de la ciudad deportiva San Jorge.