Salud
El Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra apuesta por la terapia focal y la cirugía robótica para ampliar las opciones para tratar el cáncer de próstata
El Área de Cáncer de Próstata del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra apuesta por tratamientos personalizados que buscan preservar la continencia urinaria y la función sexual


Publicado el 03/11/2026 a las 10:53
El tratamiento del cáncer de próstata evoluciona hacia intervenciones cada vez más ajustadas a las características de cada tumor para controlar la enfermedad y reducir sus consecuencias sobre la calidad de vida del paciente. La terapia focal, que permite tratar exclusivamente la zona de la próstata afectada por el cáncer, y la cirugía robótica Da Vinci Single Port, que facilita la extirpación de la glándula a través de una única incisión, representan dos estrategias diferentes dentro de esta evolución.
Coincidiendo con Movember, la campaña internacional de concienciación sobre la salud masculina, los especialistas del Área de Cáncer de Próstata del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) destacan la importancia de individualizar el tratamiento de una enfermedad de la que se diagnosticarán 34.833 nuevos casos en España durante 2026, según las estimaciones de la Red Española de Registros de Cáncer. Se trata del tumor más frecuente entre los hombres españoles.
“Es importante conocer nuestros factores de riesgo y no descuidar las revisiones médicas. En el cáncer de próstata, conviene consultar con el especialista cuándo realizar pruebas de detección precoz, especialmente si existen antecedentes familiares”, señala el Dr. Bernardino Miñana, coordinador del Área y director del Centro de Próstata de la Clínica Universidad de Navarra.
La agresividad y la extensión del cáncer, su localización, la edad, el estado general de salud y las preferencias del paciente condicionan la elección entre vigilancia activa, cirugía, radioterapia y otras alternativas. “Dos pacientes con cáncer de próstata pueden necesitar tratamientos muy diferentes. La prioridad es identificar cuál ofrece las mejores posibilidades de controlar la enfermedad y, al mismo tiempo, preservar funciones tan importantes como la continencia urinaria y la sexualidad”, explica el Dr. Miñana.
Una de las alternativas para pacientes cuidadosamente seleccionados con cáncer de próstata localizado es la terapia focal. A diferencia de los tratamientos que actúan sobre toda la glándula, esta estrategia busca destruir la lesión tumoral clínicamente significativa preservando el tejido prostático que no necesita ser tratado. Para ello, los especialistas emplean la electroporación irreversible, que utiliza pulsos eléctricos para destruir las células del área seleccionada. La resonancia magnética multiparamétrica y las biopsias dirigidas resultan fundamentales para determinar qué pacientes pueden beneficiarse del procedimiento.
La experiencia comunicada por el CCUN, sobre una serie de más de 150 pacientes y una mediana de seguimiento de cuatro años, mostró que el 88% de los tumores permanecía controlado en la zona tratada, mientras que el 100% de los pacientes conservaba la continencia urinaria y el 97% mantenía la potencia sexual previa al procedimiento. Estos resultados corresponden a esa serie y periodo de seguimiento y no excluyen posibles recaídas en otras zonas de la próstata.
CIRUGÍA ROBÓTICA A TRAVÉS DE UNA ÚNICA INCISIÓN
En los pacientes en los que está indicada la extirpación de la próstata, la cirugía robótica ofrece nuevas posibilidades para reducir el impacto del procedimiento y favorecer la recuperación. En enero de este año, el CCUN comenzó a utilizar el sistema Da Vinci Single Port (SP), que permite introducir los instrumentos quirúrgicos a través de un único acceso de pocos centímetros.
Desde entonces, los especialistas del Centro de Próstata han realizado 51 prostatectomías radicales con este sistema. Como explica el Dr. Guillermo Andrés Boville, especialista en Urología de la Clínica, “la intervención se hace a través de una incisión menor de 5 centímetros, accediendo por vía extraperitoneal, es decir, sin entrar en la cavidad abdominal. Este abordaje es menos invasivo y permite realizar un protocolo de recuperación precoz que evita el drenaje y adelanta la analgesia oral”.
La mediana de estancia hospitalaria fue de 23 horas. No se produjeron complicaciones durante las intervenciones ni se registraron incidencias graves durante el primer mes posterior a la cirugía. En cuanto a los resultados funcionales, el Dr. Andrés Boville destaca que, “tras al menos tres meses de seguimiento, el 93% de los pacientes está continente. Entre los que tenían función eréctil antes de la operación y a los que se les pudieron preservar los nervios, el 72% recuperó la erección. Son resultados preliminares, con un seguimiento todavía corto”.
“Disponer de más opciones terapéuticas no significa que haya que intervenir siempre. En algunos pacientes, la mejor decisión es vigilar la evolución del tumor; en otros, tratar únicamente la zona afectada; y, en otros, operar o administrar radioterapia. Lo importante es elegir lo que necesita cada paciente, no aplicar una técnica por el hecho de disponer de ella”, concluye el Dr. Miñana.