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Asociacionismo
TRADISNA reclama certezas ante una actividad cada vez más exigente
La Asociación de Transportistas de Navarra advierte del impacto del gasóleo, la creciente burocracia y el estado de las carreteras y reclama avances en la jubilación anticipada para asegurar el relevo generacional


Publicado el 12/10/2026 a las 05:00
El transporte de mercancías afronta un escenario marcado por los costes, los cambios normativos y una presión creciente sobre las empresas. En Navarra, Tradisna, que agrupa a alrededor de 800 asociados, reclama más estabilidad, menos burocracia y un mayor acompañamiento por parte de las administraciones. Su gerente, Ignacio Ezcurra, repasa sus principales problemas.
Uno de los más inmediatos es el precio del gasóleo. La escalada de los carburantes ha golpeado a una actividad cuyo funcionamiento depende directamente del combustible. Ezcurra critica los cambios normativos que han acompañado a las ayudas para compensar estas subidas. “Estos cambios normativos generan incertidumbre, frustración”, señala. Reclama mecanismos automáticos que adapten las ayudas a los costes.
La situación se complica, además, por los retrasos en los pagos. “Llegan tarde, mal e inclusive hay muchas de ellas que no se han cobrado”, denuncia. Pone como ejemplo que el sector ha recibido compensaciones únicamente hasta junio. Mientras tanto, son las propias empresas las que tienen que asumir el sobrecoste y financiar su actividad. “¿Quién es el que tiene que aguantar el tirón del sobrecoste, financiación, etc.? El sector”, resume.
Más cargas administrativas
A esta presión económica se suma otra: la burocracia. El transporte es una actividad sometida a un elevado nivel de control, con obligaciones relacionadas con kilómetros, consumos, jornadas y multitud de datos. “Tenemos que declarar kilómetros, tenemos que declarar consumos, tenemos que declarar absolutamente todo”, apunta Ezcurra. Y considera que, pese a disponer ya de una enorme cantidad de información sobre el sector, se siguen añadiendo nuevas cargas administrativas.
Uno de los ejemplos es el DECA, el documento de control administrativo que avanza hacia un formato electrónico. El cambio puede resultar complejo en un sector con una edad media elevada. “Cualquier adaptación, cualquier cambio, si es sobre todo digital electrónico, requiere ya no solo de una adaptación, sino pensar en esa brecha digital”, explica. Por eso, Tradisna reclama acompañamiento y flexibilidad durante las transiciones y que no se multipliquen los trámites.
Mas presión fiscal
Existe también un desequilibrio endémico. “El Transporte en Navarra aporta alrededor del 7,5% del total de la recaudación fiscal, cuando representa el 4% de su PIB. Además somos los que más impuestos pagamos del sector en toda España. Este gobierno lo sabe, por ello seguiremos reivindicando una reforma que nos permita ser competitivos con el resto de comunidades. Trataremos de reunirnos con Hacienda para tratar el tema, y que podamos así por lo menos volver a informar de ello y buscar soluciones”, asegura.
El tercer frente está en las infraestructuras. Para Tradisna, Navarra arrastra un déficit de inversión con consecuencias directas sobre la actividad. “Tenemos unas infraestructuras en precario”, afirma Ezcurra, que recuerda el retraso del plan director de carreteras. A ello se suman las afecciones en los túneles de Belate. “Estamos volviendo a tiempos pasados en el uso de infraestructuras”, lamenta.
Más siniestralidad en Navarra
Las carreteras enlazan directamente con otra preocupación: la siniestralidad. “Estamos viendo que los datos de siniestralidad en Navarra son los más altos de España en términos generales”, asegura Ezcurra, que considera especialmente preocupante la situación en el transporte. Para Tradisna, la seguridad de las carreteras afecta directamente a la actividad y a quienes pasan buena parte de su jornada al volante.
Esta realidad conecta con una de las principales reivindicaciones de la asociación: el reconocimiento de la penosidad y peligrosidad de la profesión, un paso previo para mejorar las condiciones de quienes llevan años trabajando recorriendo carreteras. ““Solo falta reconocer que es así y culminar el proceso para que se le apliquen los coeficientes reductores”, afirma Ezcurra.
La medida tendría también una segunda lectura: el relevo generacional. En un sector con una edad media elevada, facilitar la salida de quienes acumulan más años de actividad puede abrir la puerta a una renovación que hoy resulta complicada. “Queremos que se animen también los jóvenes y el relevo generacional”, señala. Para Ezcurra, el futuro pasa por garantizar que quienes se incorporen encuentren una actividad segura y con unas condiciones asumibles.
Todas estas reivindicaciones terminan conduciendo al mismo punto: la relación con las administraciones. “Tienen al sector abandonado”, sostiene Ezcurra. Reclama un diálogo más fluido con las instituciones.
Entre las cuestiones pendientes cita la fiscalidad, las infraestructuras, la siniestralidad, la jubilación o los peajes. Sobre estos últimos, critica la falta de claridad en torno a su posible implantación. “Por una parte nos dicen una cosa y por otra parte sabemos que están licitando”, señala en referencia a los arcos previstos para la N-1 entre Etxegarate y Alsasua.
Ante el escenario electoral, Tradisna pretende reunirse con las distintas formaciones políticas para conocer sus compromisos sobre las principales cuestiones que afectan al transporte. “Pretendemos que tengan un compromiso”, explica Ezcurra. La asociación quiere trasladar después esa información a sus asociados para que conozcan el posicionamiento de cada partido.
Frente a este escenario, Tradisna reivindica precisamente el valor de estar unidos. La asociación, fundada en 1979, busca seguir siendo un punto de apoyo para un sector atomizado. “Lo que pretendemos es unificarlo, acompañarlo, asesorarlo en todo lo que necesitan”, explica Ezcurra. Formación, seguros, permisos y asesoramiento laboral, fiscal y contable forman parte de los servicios que ofrece la asociación.
Pero, por encima de todo, destaca la capacidad de defender intereses comunes. “Juntos somos más, se nos ve más, políticamente se nos va a escuchar como más fuertes”, resume Ezcurra. Después de años de reclamar respuestas sobre costes, burocracia, carreteras, seguridad o jubilación, la apuesta de Tradisna pasa por que los transportistas no tengan que afrontar solos un escenario cada vez más complejo. “La unión hace la fuerza”, concluye.

