Iglesia Diocesana
"En Pamplona hay personas que duermen al ritmo de los aspersores"
Esta semana se celebra en Pamplona la Jornada del Migrante y el Refugiado y el sacerdote José Manuel García de Eulate subraya que “la justicia no se mide por el bienestar de la mayoría”


Publicado el 26/09/2026 a las 05:00
José Manuel García de Eulate invita a la reflexión. Es el responsables de Migraciones en la diócesis de Pamplona y viene a decir que sin mirar demasiado lejos, en los jardines que rodean nuestros barrios, hay personas que duermen al ritmo de los aspersores. Subraya que “la justicia no se mide por el bienestar de la mayoría” y esto es de algún modo el sustrato de la Jornada del Migrante y el Refugiado que la Iglesia ha celebrado durante esta semana, también en Navarra, con mesas redondas, vigilias de oración y una edición más del Círculo del Silencio, un encuentro mensual en la Plaza del Castillo, con intención de llamar la atención, visibilizar a las personas que nuestra sociedad descarta, con la mirada puesta en especial este año en las menores.
José Manuel García de Eulate es párroco de Mendillorri, también delegado de Laicos y Familia, rescata las palabras del Papa León XIV en su viaje a Canarias, también las del Papa Francisco cuando ahondó en la necesidad de “acoger, proteger, promover e integrar a las personas migrantes”.
Con esta premisa de la mano se celebró el día 22 una mesa redonda, con la participación del abogado Rafael Paredes, voluntario a su vez del SEI, asociación que acompaña en procesos migratorios, y de Thierno Diallo, ciudadano de Guinea Conakry, que llegó a Pamplona en patera y se encuentra en proceso de regularización. Fue una sesión práctica para las personas que están ahora en esa situación.
Explica el sacerdote que el lema de las jornadas este año se centran en una frase: “Incluso uno solo de estos pequeños...”, recogido de Mateo 18:5. “Porque son las palabras del Papa en Canarias y nos interpelan porque los flujos migratorios se analizan desde el punto de vista de las cifras, pero esto nos invita a cambiar la mirada, cada persona, cada niño, es un valor único e irrepetible”, apunta, frente a “la lógica de lo cuantitativo, tan presente en nuestro mundo, hay que reparar en la dignidad humana y la dignidad no tiene papeles, pertenece a todos, por el propio hecho de existir... No existen vidas descartables”, afirma García de Eulate y considera que la política social debe incidir en la defensa de los derechos de las personas con acciones concretas”.
Preguntado por la situación en Ceuta, menciona a la Conferencia Episcopal. “Este lema ‘Aunque sea por uno solo...’ sí ilumina, afirma y repara en el compromiso de los cristianos en distintos niveles, el apoyo al voluntariado, la cultura del encuentro", y entiende también "la sensación de inseguridad que tienen los habitantes de Ceuta". “Pero casi nadie, tampoco los medios de comunicación, se centra en las cien personas que han muerto”.
“No puede ser, tantos niños y niñas en Ceuta... y entre nosotros, en Navarra hay más de 23 familias, mujeres con niños o parejas con niños durmiendo en jardines y rincones de nuestra ciudad, la migración refleja nuestra incoherencia”, asevera.
Menciona que es sencillo hacer análisis “simplistas” y pone como ejemplo la antigua ikastola Jaso: “Hay personas que temen morir allí”. “Hablamos de xenofobia, pero hay que añadir la aporofobia, rechazamos al extranjero pobre, los que vienen a un equipo de fútbol millonario no entran en esta identidad”, señala.
Las jornadas en Navarra acaban este domingo 27 de septiembre, con una eucaristía en la parroquia de Mendillorri, a las 12 horas.