Salud

El bosque también cuida a los niños

Un proyecto piloto con pacientes de Pediatría del HUN constata mejoras en la regulación del estado de ánimo y apunta al descanso cognitivo y la relajación familiar como principales beneficios

Eva Rupérez (a la izquierda) y Marisa Saldaña, del Hospital Universitario de Navarra, durante la presentación de los resultados
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Eva Rupérez (a la izquierda) y Marisa Saldaña, del Hospital Universitario de Navarra, durante la presentación de los resultadosmiguel osés
Eva Rupérez (a la izquierda) y Marisa Saldaña, del Hospital Universitario de Navarra, durante la presentación de los resultados

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Noelia Gorbea

Publicado el 23/09/2026 a las 05:00

Hay veces en las que cuidar no requiere de una prueba, tratamiento o consulta. Puede consistir en caminar despacio entre los árboles, prestar atención a los sonidos del bosque, respirar y dejar, al menos durante un rato, que la enfermedad pierda protagonismo.

Es una de las ideas que deja ‘BiBos 4.0. El bienestar a través de los bosques para todas las personas’, un proyecto cuyos resultados se presentaron ayer en el Hospital Universitario de Navarra, después de dos años de trabajo conjunto entre profesionales de los ámbitos sanitario y forestal.

“Se trata de dos programas piloto”, explicó la gerente del HUN, Estrella Petrina.

En los baños de bosque realizados directamente en la naturaleza participaron diez familias (11 pacientes y 12 acompañantes) en entornos como Isterria o Zuasti.

Un segundo programa, por la patología de los menores, recurrió a la realidad virtual para trasladar la experiencia del bosque a otro formato. En este caso participaron siete familias (ocho pacientes).En positivo

“Los resultados apuntan al potencial de esta práctica, ya que la vivencia mejoró significativamente la regulación del estado de ánimo de los pacientes pediátricos y de sus cuidadores frente a la evolución natural sin intervención”, resumieron los especialistas.

Además, la mejoría de los niños (entre 8 y 12 años) se correlacionó positivamente con la de sus cuidadores.

“El entorno natural favoreció también la recuperación de la fatiga atencional, el descanso cognitivo y la relajación familiar”, añadieron expertas como Eva Ruperez o Marisa Saldaña.

Los baños de bosque, conocidos como Shinrin-yoku, proponen recorrer el bosque de forma pausada y consciente.

“Su objetivo es favorecer el bienestar, reducir el estrés y facilitar el reposo; lo que abre la puerta a seguir explorando el papel de la naturaleza como complemento de las actuaciones de salud”, dijeron, no sin añadir que el proyecto ha contado con el apoyo del Programa Innova, impulsado por Fundación Caja Navarra y Fundación La Caixa.

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