Comercio

La joven polaca que se enamoró de Pamplona y ha cogido en traspaso una conocida lencería

Cachemir, tienda fundada en 1977 en el barrio de San Juan, ha encontrado relevo tras la jubilación de su dueña

Margarita Trzepalkowska, tras el mostrador de la lencería Cachemir, en el barrio de San Juan de Pamplona
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Margarita Trzepalkowska, tras el mostrador de la lencería Cachemir, en el barrio de San Juan de PamplonaEduardo Buxens
Margarita Trzepalkowska, tras el mostrador de la lencería Cachemir, en el barrio de San Juan de Pamplona

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Pedro Gómez

Publicado el 22/09/2026 a las 17:46

En 2004 Margarita Trzepalkowska, nacida en Polonia, vino a Pamplona “de vacaciones” para ver a sus hermanos. “Me encantó la ciudad y me quedé”, cuenta. El mismo flechazo sintió hace unos meses cuando su marido le comentó que había una lencería en el barrio de San Juan que se traspasaba por jubilación. “Me encantan los escaparates grandes, como los de esta tienda”, señala. Margarita ha podido cumplir su sueño como emprendedora en el sector de la moda y ha permitido que Cachemir, negocio con casi medio siglo de vida en Pamplona, tenga continuidad.

El 11 de septiembre tuvo lugar la reapertura de Cachemir en la calle Monasterio de Urdax junto a la avenida de Bayona. Todo sigue igual, con el sugerente cartel de Cachemir, acorde con el género. “Sólo he cambiado un poco el mobiliario y la iluminación”, explica Margarita. El local ha estado cerrado unas pocas semanas mientras se hacían estos retoques. “El primer día no paramos de tener visitas. Las clientas tenían ganas de conocer a Margarita y ver cómo había quedado la tienda”, explica Carmen Leoz Echenique, que durante las últimas décadas ha atendido la tienda fundada por su madre, Carmen Echenique Oscoz en 1977. Carmen le va a acompañar a Margarita en estos primeros días. “La tienda se queda en buenas manos”, afirma.

Margarita ha trabajado desde los 18 años en varios establecimientos de ropa. Esta es su primera experiencia emprendedora. “Llevaba un tiempo con la idea de montar mi propia tienda. Mi marido, que trabaja por aquí, fue quien me comentó que el local se ofrecía en traspaso. Así que un día vinimos a conocer a Carmen”, relata. Hubo conexión y buena disposición por ambas partes. “Enseguida vi todo lo positivo, la zona, el local , la fiel clientela y la dueña, que es maravillosa”, enumera. Margarita señala que va a trabajar con los mismos proveedores de ropa interior, batas y bañadores. “Quizás traiga también un poco de ropa de calle”, comenta.

Una de las cosas que la ha sorprendido a Margarita es que muchas clientas le hablan de Carmen Echenique, fundadora de la tienda. “Le recuerdan con mucho cariño”, afirma. Antes que Cachemir, este local de San Juan era tienda de lanas de la marca Phildar. Además, Carmen daba clases. A partir de la década de 1980, al caer la venta de las lanas porque muchas mujeres ya no tenían tiempo de tejer, fue cuando comenzó la venta de lencería. En 1986 se puso el nombre de Cachemir. Carmen Leoz recuerda cómo acompañaba a su madre a las ferias de París y Madrid para conocer las últimas tendencias y entablaron una relación de confianza con proveedores de las marcas.

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