Navarros globales
El toque de un ingeniero navarro en el aeropuerto internacional de Doha
Javier Asensio Arostegui, ingeniero navarro de 26 años, llegó en marzo de 2024 a la capital de Catar a través del programa ICEX Vives y ahora trabaja en el aeropuerto gestionando contratos de servicios


Publicado el 17/08/2026 a las 05:00
Son innumerables las listas que sitúan al Aeropuerto Internacional Hamad de Doha, capital de Catar, en la cúspide de las terminales aéreas mundiales. Bien por su estética, por su espectacularidad, por su tecnología o por su importancia, estas instalaciones son tenidas en cuenta por los entendidos a la hora de elaborar la clasificación.
Detrás de esta infraestructura de características pomposas está el trabajo de Javier Asensio Arostegui, un ingeniero industrial navarro de 26 años recién cumplidos que lleva en el país del golfo Pérsico desde 2024. “Llegué en marzo de 2024 a través del programa ICEX Vives para trabajar con Acciona”, explica este joven que por aquel entonces trabajaba en la sede de Liebherr en Pamplona. “Siempre tuve el gusanillo de salir de casa, tenía conocidos que habían ido al extranjero con ese programa y me apunté. Vi una oportunidad de volar del nido y conocer mundo”, recuerda desde West Bay, en Doha.
La zona en la que habita es la parte financiera de la capital de Catar, donde se ubican la mayoría de los rascacielos. En ese ambiente, Asensio trata de llevar una rutina lo más tranquila posible. “Mi día a día es bastante tranquilo. La semana te atropella y al final acabas llevando una rutina no muy diferente a la que pudiese tener en Navarra”, comenta este ingeniero en un país con ritmos lentos. “A veces hasta demasiado, puede ser un pro o un contra”, reconoce antes de hablar de su trabajo.
SU TRABAJO EN DOHA
“Ahora mismo trabajo como Project Manager para FMM, que es una empresa de Ferrovial y Qatar Airways creada para la gestión del Aeropuerto Internacional Hamad, HIA”, dice. “Aquí gestiono contratos de servicios de instalaciones para diferentes clientes. Desde el mantenimiento de sus equipos, climatización, contraincendios y limpieza hasta proyectos de sostenibilidad”, enumera el navarro.
Además, comenta que otra de las funciones que ejecuta en el trabajo es llevar a cabo desarrollo de negocio, captación de clientes, liderando ofertas y movilizando contratos.
Después de completar su horario laboral, Asensio vuelve a casa para estudiar, hacer algo de deporte, cocinar y, de vez en cuando, salir a tomar algo. Sin embargo, como ya se ha comentado, esta última parte es más complicada en Catar por los ritmos habituales autóctonos. “Todo el mundo que viene lo hace para trabajar. Por las mañanas la ciudad o las zonas de ocio están casi desiertas y la gente sale por las tardes e incluso noches”, describe.
En este contexto, relacionarse con el resto de gente puede complicarse. “La vida y las relaciones sociales cambian. Si estás con gente española o latina sí que se parece más a casa, pero luego el trato con gente local o de culturas diferentes a la nuestra sí que es más complicado. He tenido que aprender a cómo interactuar con gente distinta”, detalla, explicando que el deporte se convierte en un gran aliado para esto. Por su parte, el ocio nocturno se traslada a cafeterías o a salas de hoteles internacionales. “El fin de semana el gran plan es juntarse en grupo para ir al desierto para acampar, pasar el día en la playa o quedarse a la fresca en la piscina”, indica.
También compara el clima. “En Pamplona somos un poco lagartijas. Sale un rayo de sol y ya nos ves en las terrazas; aquí, sin embargo, eso son 360 días al año, por lo que no valoran lo que tienen”. En este escenario, Javier Asensio lo que más echa en falta de su casa es a la familia y a los amigos, pero también la cultura navarra. “Por mucho que quieras adaptarte a las costumbres y rutinas, no dejas de tener un origen, que es al final lo que te hace diferente a los demás”, reflexiona. “Echo de menos esa manera tan nuestra de ser. Soy navarro y lo llevo por bandera”, señala.
A este sentimiento de pertenencia hacia su tierra se suma la situación geopolítica. “Yo creo que ya estoy cerrando un ciclo. La situación geopolítica y la alta rotación de gente en el país hace que considere un cambio de aires”, dice. “Quizás no busco una vuelta definitiva a Navarra porque he visto que me gusta estar fuera, pero sí volver con más frecuencia o un trabajo con base en casa”, sentencia Javier Asensio.
Entre los deseos de este joven navarro está una vuelta al sector industrial o al de las renovables.
Nombre: Javier Asensio Arostegui.
Fecha y lugar de nacimiento: 16.08.2000 en Garaioa (Aezkoa).
Padres: Pedro y Elena.
Hermanos: Dani y Marta.
Estudios: Ingeniería Industrial (UPNA), Máster en Industria 4.0 y en Ingenieria Industrial (VIU). Trayectoria laboral: Liebherr – Ingeniero Producción. Acciona Middle East – Assets, Innovation & Continuous Improvement Specialist. Ahora en FMM (JV Qatar Airways & Ferrovial) – Project Manager.
Aficiones: Viajar, cocinar. salir, jugar a pala y pescar.