Meteorología
Pamplona, una ciudad que no está pensada para el calor sevillano
Muchos pamploneses se debaten estos días entre instalar aire acondicionado o ventiladores de techo en los dormitorios. Una duda razonable, pero la arquitectura también tiene otras formas de luchar contra el calor


Publicado el 12/08/2026 a las 05:00
El aplastante calor de este verano ha desatado todo un debate en los hogares de la capital sobre la conveniencia de tomar medidas si, tal y como predicen los climatólogos, en lo venidero cada vez van a ser más frecuentes e intensas las olas de calor. ‘¿Lo solucionamos con un ventilador de techo o con aire acondicionado?’ es la pregunta que se hacen muchas familias que han visto la dificultad que tienen para refrescar sus casas en períodos de calor persistente. De momento, la venta de ventiladores de aire se ha disparado este verano y existen hasta algunas listas de espera para la instalación de aire acondicionado.
Sin embargo, esta no es la única solución. Los arquitectos llevan años trabajando en edificios más eficientes, que pierden menos calor en invierno y conservan mejor el frescor en verano, aunque buena parte del parque de vivienda de la ciudad se construyó sin estos parámetros de eficiencia energética. Sobre las soluciones al calor en el interior de las viviendas, el diseño urbano de Pamplona y la conveniencia de potenciar refugios climáticos y otro concepto de ciudad más híbrido habla en este reportaje el arquitecto Raúl Montero, del estudio Rue Arquitectos y miembro de la junta directiva de la delegación en Navarra del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro (COAVN).
UN DISEÑO URBANO CON ESPACIO HÍBRIDOS
Raúl Montero recuerda que Pamplona es una ciudad de la que tradicionalmente se ha dicho que a lo largo del siglo XX ha tenido “muy buen urbanismo”. No obstante reconoce que en cuestiones climáticas “la realidad es muy tozuda y está poniendo en evidencia que en algunas cosas nos estamos quedando atrás”. Añade que en nuestro entorno hay ciudades como Vitoria “que igual se han puesto más las pilas en ese sentido”. Y lo han hecho implementando “refugios climáticos” o “espacios más híbridos, más naturales, frente a estas urbanizaciones a veces tan diseñadas o tan intervencionistas que se proponen aquí y de las que a veces hacemos un poco de gala”.
“Aquí en Pamplona -continúa Montero- tenemos nuestros tradicionales parques y esa tradición o escuela que hemos llevado a cabo durante mucho tiempo ha funcionado, pero pienso que es hora de ir más allá”. El arquitecto pamplonés defiende la necesidad de que la ciudad no esté tan sectorizada, “con zonas de parque y de edificación muy acotadas y separadas entre sí”. Frente a ello, pone el ejemplo de ciudades alemanas “en las que la ciudad está dentro del bosque o el bosque dentro de la ciudad”. De ahí el concepto de “híbrido”. Y es que, cuantas más zonas pavimentadas en la ciudad, menos intercambio de calor se genera entre suelo y cielo, y el suelo no hace más que captar calor.
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Por eso, de los desarrollos urbanos recientes de Pamplona, Montero pone un ‘pero’ a Lezkairu. “Para mí hubiese sido más apropiado, en lugar de hacer un parque tan grande que te separa el barrio de la ciudad, haber hecho un continuo”.
Y no hay que irse fuera para descubrir ejemplos de este concepto híbrido que defiende Raúl Montero.
Así pone de ejemplo la plaza Puente la Reina del barrio de la Txantrea, donde el despacho Rue Arquitectos tiene su sede. La plaza tiene en el centro una zona de parque natural con distintas especies de árboles que dan sombra; el parque a su vez está rodeado por una amplia zona peatonal y unos columpios infantiles, mientras que las zonas de tránsito de vehículos quedan bastante alejadas, a ambos flancos de la plaza. “Creo que esta escala de plaza se ha perdido en el nuevo urbanismo”, lamenta el arquitecto. “Si la trama urbana la vas esponjando con este tipo de espacios -explica-, no hace falta que tengamos una gran extensión de parque como la Vuelta del Castillo, en la que nos veamos obligados a atravesar una solanera de 10 minutos para llegar a ella. Es importante tener parques como la Vuelta, pero no todo tiene que ser parque de ese tipo”.
En este punto, Raúl Montero introduce el concepto de la movilidad urbana. Pensar en la hora punta de una ciudad como Pamplona en cualquiera de sus avenidas en plena ola de calor no es lo más refrescante. “Abordar de forma valiente la movilidad, me parece que es un gran desafío de la ciudad del siglo XXI”.
AIRE ACONDICIONADO O VENTILADOR DE TECHO
Mirando ya al interior de los edificios, Montero apunta que los más recientes están pensados para reducir su consumo energético tanto en invierno como en verano. Desde hace ya unos años la normativa de construcción se ha vuelto mucho más exigente en temas energéticos pues existe una directiva europea que responde a los protocolos de Kioto que así lo exige. No en vano los edificios de viviendas son grandes emisores de CO2 y demandantes de consumo energético no primario. No porque en sí mismo emitan mucho, sino porque son muchísimos edificios.
Montero señala que ahora mismo los edificios nuevos son “mucho más herméticos” y “mucho mejor aislados”, lo que permite “unos sistemas de calefacción y frío más eficientes”, que a su vez se traduce en “menos emisiones y un consumo menor”. Aquí juegan un papel importante las fachadas ventiladas, que disponen de una capa de aire que separa la capa exterior y el aislante. No obstante, subraya que si para invierno funcionan muy bien, “para verano estamos viendo que no funcionan tan bien”. Así, ante la persistencia de días y noches calurosas como las de este verano, Montero señala que esos edificios tan “herméticos” y “bien aislados” hay que saber utilizarlos, “ya que una vez se mete el calor dentro también es más difícil sacarlo”. En este sentido subraya que es muy importante “ventilar todas las mañanas correctamente y cerrar ventanas y bajar persianas cuando hace calor”.
Asimismo, subraya que es importante trabajar en elementos que proyecten sombra, como toldos, que impidan que se nos calienten los edificios. “Igual el toldo a veces es mejor aliado que un aire acondicionado”, subraya. “También es cierto que como estemos una semana seguida cerca de 40 grados, pues ni el toldo te salva”.
En esa tesitura están este verano muchos pamploneses y ciudadanos de otras localidades navarras, que no están dispuestos a aguantar otro verano como el actual. ¿Me vale con poner un ventilador en el techo de los dormitorios o pongo un aire acondicionado? Elegir entre una u otra opción es una decisión que, según Raúl Montero, depende mucho del edificio y de la orientación de la vivienda si la fachada es sur, norte... pero también de si tiene un buena ventilación cruzada (ventanas que den a fachadas diferentes).
Así, por ejemplo, aunque en el Casco Viejo predominan construcciones muy antiguas, las viviendas suelen ser muy estrechas, herencia del gótico, y no tienen mucha fachada, por lo que su tendencia es a estar “más fresquitas” siempre y cuando no sean un último piso. Si a eso se le añade una ventilación cruzada norte-sur “pues igual yo creo que ahí con un ventilador vas bien”, sugiere.
En cambio, en una vivienda orientada al sur o sureste con una fachada menos aislada y que carece de ventilación cruzada, la opción del ventilador no va a solucionar mucho “porque si el interior de la vivienda ha alcanzado los 32 grados, el ventilador solo va a remover ese aire caliente”. En todo caso el arquitecto señala que cada casa tiene “una solución” y cada persona sufre el calor “de distinta forma”.
LOS PRECIOS DE UNA SOLUCIÓN CON VENTILADOR O AIRE ACONDICIONADO
El tema de los precios también puede influir entre una solución de climatización u otra. Hoy, en el mercado se pueden encontrar buenos ventiladores de techo por unos cien euros y su instalación no requiere de obra, pues se aprovecha la toma de la luz. Además, existen aparatos silenciosos, con un consumo eléctrico relativamente bajo y con diseños modernos. Aunque la solución del aire acondicionado es más cara, los precios de instalación se están ajustando cada vez más en el mercado y se pueden encontrar soluciones desde los 600 hasta los 5.000 euros o más. No obstante, esto depende de muchos condicionantes, como el tamaño de la vivienda, el modelo elegido y si es necesario realizar obra o no. Así, un split sencillo (sistema de aire acondicionado con una unidad interior que expulsa el aire y otra exterior que contiene el motor y compresor) será la solución más económica, entre 600 y 1.300. Un multisplit para varias estancias sube a 1.500-3.200 euros. En cambio, un sistema integral con sistemas por conductos que requieren obra, como falsos techos y una planificación más compleja, el presupuesto de instalación puede estar entre los 2.000 y 5.000 euros o incluso más.
Pero el handicap que se encuentra quien quiere poner aire acondicionado en su casa, es que las distintas normativas sobre la materia no permiten sacar a fachadas las unidades exteriores de los aires acondicionados, por lo que estos se debe colocar en zona de terraza o tendedero no visible o patio interior, siempre y cuando se cuente con el permiso de la comunidad de vecinos. En cualquier caso, las nuevas necesidades de climatización tanto de los edificios privados, como de los públicos, van a abrir un debate sobre esta cuestión.