Sucesos
La alergia de Elena fue tratada a tiempo: "La niña se iba hinchando y la Guardia Civil nos abrió paso"
Juan Luis Martínez, vecino de Zubiri y padre de una niña de 18 meses, cuenta cómo tuvo que pedir ayuda a una patrulla en Zuriáin para llevarla con urgencia al centro de salud de Huarte y posteriormente al HUN


Publicado el 17/06/2026 a las 18:03
Fue un susto grande con final feliz. 48 horas después de debutar con una fuerte reacción alérgica, la niña Elena Martínez Montecino, de 18 meses, jugueteaba despreocupadamente por su casa de Zubiri y se dejaba fotografiar con uno de los agentes de Guardia Civil que el domingo por la mañana ayudaron a que un médico la viera cuanto antes.
Los agentes Jesús Chamorro, sargento del puesto de Yesa, y Tomás Cornejo, agente del puesto de Buñuel prestaban servicio este domingo 14 de junio por la mañana atendiendo a peregrinos en la OMAP (Oficina Móvil de Atención en la ruta jacobea) en las inmediaciones de las obras del semáforo de la travesía de Zuriain (N-135). Pocos minutos después de las 11.30 horas, en estado de agitación, un hombre golpeaba con insistencia su ventanilla. Era Juan Luis Martínez García, vecino de Zubiri, que llevaba a su hija pequeña, Elena, de 18 meses, en el asiento trasero del coche a un centro médico. La niña presentaba síntomas de haber sufrido una reacción alérgica. “Habíamos estado celebrando un cumpleaños y la niña había comido varias cosas, tortilla, aceitunas... De repente empezó a salirle una urticaria por la piel, bultitos por la cara, hinchársele los ojos... Rápidamente vimos que algo no iba bien y que había que llevarla al centro de salud”. Hasta ese momento, explica su padre, no habían tenido ningún episodio previo similar, aunque sí tienen familiares directos que también son alérgicos a algunos medicamentos, por ejemplo.
La fase más crítica fue la que pasamos en el coche, porque la niña se iba hinchando, tenía labios abultados y casi no podía ni hablar... Con el tráfico, los ciclistas... Teníamos bastantes nervios y cuando vi el coche de la Guardia Civil en Zuriáin, junto a la obra del semáforo, me puse el chaleco y les toqué en la ventanilla”. En respuesta, los agentes decidieron abrir camino al vehículo familiar, facilitándole el tránsito prioritario en todos los cruces y semáforos de la ruta “para garantizar una llegada segura y lo más rápida posible” al centro de salud de Huarte. “Allí ya le hicieron las primeras pruebas, le administraron medicación y nos tranquilizaron, pero nos comentaron que era recomendable un chequeo más a fondo, que el seguimiento era muy importante, sobre todo en las primeras horas, y nos derivaron a Pediatría, en Virgen del Camino”. La pareja de agentes de la Guardia Civil volvió a abrir paso a esta familia de Zubiri hasta el HUN. Allí se despidieron. La pequeña pasó un tiempo en Observación, hasta que los facultativos acreditaron que la reacción había bajado y derivaron a la menor a un seguimiento posterior en la unidad de Alergología donde acreditar qué sustancia le ha provocado ese episodio.
Este martes los agentes regresaron a Zubiri, donde reside la familia, que tiene otra hija mayor, para comprobar de primera mano qué tal estaba Elena. “Ya se le veía totalmente recuperada y hasta se fotografió con nosotros (imagen que acompaña estas líneas)”, cuenta Chamorro. Es la primera vez que este sargento vive una situación así con una reacción alérgica. En su etapa en Cádiz, sí le tocaron otras actuaciones con niños. “A más de uno que se había perdido en la playa se lo devolvíamos a sus padres. Te deja una sensación muy gratificante”.