Visita a España
Aritz Bueno, pamplonés de 23 años: "Me quedo con cómo él nos ha hablado, de corazón a corazón"
Cientos de navarros volvían el pasado domingo 7 de junio a sus casas tras acoger en Madrid al papa León XVI en unas jornadas de reflexión, cantos y convivencia. Una experiencia inolvidable, sobre todo para los jóvenes que nunca habían asistido a una cita de este tipo


Actualizado el 08/06/2026 a las 08:07
Ha sido una experiencia muy bonita y enriquecedora para todos; nos lo hemos pasado súper bien y nos ha hecho darnos cuenta de que podemos vivir cerca de Dios muy fácilmente”, contaba Abril Ruiz San Juan, tudelana de 14 años. Ella, como cientos de navarros, ha sido una de las que se desplazó a Madrid el pasado sábado. Estudiante del Colegio La Anunciata de Tudela, acudió a la capital junto con otros 14 compañeros del mismo curso. Ninguno quería perderse la visita a España del Papa León XIV, que ya mañana pondrá rumbo a Barcelona.
A ellos se sumaban otros alrededor de 1.500 jóvenes que había movilizado la Fundación Educativa Santo Domingo, a la que pertenece su centro. La magnitud de su convocatoria, añadida al millón y medio de personas reunidas en los actos, no les dejó indiferentes. “Me ha sorprendido un montón la cantidad de gente que ha venido a ver al Papa”, confesaba Ruiz.
“El sábado, después de la vigilia, llegamos al colegio a la una de la madrugada para dormir y a las tres ya estábamos yendo a Cibeles para la misa del Corpus Christi”, relataba Amaia Labarta Rodríguez, coordinadora de pastoral del centro de 53 años. “En la vigilia nos tuvimos que quedar fuera. Como no pedían las entradas para acceder, ocuparon nuestros sitios”, lamentaba.
Sin embargo, ni ese disgusto ni el cansancio que cargaban el pasado domingo al subirse al autobús de regreso estropearon el recuerdo. “Los momentos de silencio, el ver a miles de chavales que se callaban y se ponían de rodillas, impresionaba”, reconocía la coordinadora.
En ello coincidía Josemi Arellano Macua, párroco de Valtierra y Arguedas, quien también acudió junto a 35 estudiantes pertenecientes a diferentes parroquias de la Ribera: “A mí me impactó ver tantísimos jóvenes, la oración, los cantos, cómo se percibía la alegría de ser cristiano, hijo de Dios”.
“VOLVEMOS CON MUCHA ESPERANZA Y ALEGRÍA"
La logística era todo un reto para los organizadores de diferentes grupos. Ejemplo de ello han sido los 360 peregrinos que acudieron de la Delegación de Juventud Navarra. Margarita Jaurrieta Manresa, la coordinadora de 26 años, detallaba que ellos los dividieron en 17 grupos, cada uno con dos monitores: “Es cierto que tienes que gestionar autobuses, alojamiento, comida para todos, entradas... pero siempre puntualizamos que, aunque nosotros lo movemos, este viaje está montado desde arriba. Es decir, el Espíritu Santo es el que permite que podamos hacer todas las cosas”.
De camino a Pamplona, confesaba su emoción compartida: “Volvemos con una gran confirmación en el amor de Cristo y, sobre todo, con mucha esperanza y alegría”. Jaurrieta se quedó con uno de los mensajes que transmitió León XIV: “Que los jóvenes sean siempre ellos mismos, que sean auténticos y den testimonio de fe en todos los lugares”.
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“EL PAPA HABLABA DE CORAZÓN A CORAZÓN"
Marina Blanco Cañal calificó la experiencia como “muy emocionante”. “En la Vigilia de los Jóvenes disfrutamos mucho cantando y bailando antes de que llegara el Papa”, explicaba la joven madrileña de 24 años.
Para ella, la presencia del León XIV en la capital española supuso mucho entusiasmo: “Poder acogerlo y poder demostrar nuestra alegría por tenerle entre nosotros fue una pasada”. Las interacciones de los jóvenes con el pontífice tampoco podían dejarse de lado. “La conversación con el Papa fue espectacular. Por eso, en estos momentos intento ser como una esponja y escuchar con atención todo lo que él nos quería decir”, comentaba.
Las palabras del pontífice calaron en cada uno de los corazones que escuchaban su homilía, por esa razón, la joven estudiante tenía ganas de recoger toda su palabra y pensarlo con detenimiento. “Ahora tengo ganas de releer todo lo que nos ha dicho estos días y rezar sobre ello”, reconocía Blanco.
Un grupo de la parroquia San Miguel de Pamplona encontró en la música de la vigilia un momento único: “Cuando cantaba ‘Tú eres mi único rey’ y de repente me di cuenta de que miles y miles de personas estábamos alabando al Señor, fue muy bonito”, comentaba Juanjo Garrido Romero de 33 años. Para Aritz Bueno, otro de ellos, las palabras del pontífice dejaron huella: “Me quedo con cómo él nos ha hablado, de corazón a corazón. LeónXIV es la humildad encarnada”.