Foro DN en vivo

Escolares de la ESO se interesan por cómo afrontan los jubilados su nueva etapa vital

El colegio Claret Larraona de Pamplona ha acogido el foro sobre envejecimiento organizado por Diario de Navarra, en el que han participado escolares de 14 y 15 años

Alumnos de tercero de la ESO del colegio Claret Larraona, durante el foro de envejecimiento organizado por Diario de Navarra.
AmpliarAmpliar
Alumnos de tercero de la ESO del colegio Claret Larraona, durante el foro de envejecimiento organizado por Diario de Navarra.Eduardo buxens
Alumnos de tercero de la ESO del colegio Claret Larraona, durante el foro de envejecimiento organizado por Diario de Navarra.

CerrarCerrar

Sonsoles Echavarren

Publicado el 30/05/2026 a las 05:00

Sobre cómo se sienten tratados por la sociedad, la labor del voluntariado o si extrañan su antiguo entorno laboral. Sobre estas y otras cuestiones se interesaron los alumnos de 3º de ESO (14-15 años) del colegio Claret Larraona de Pamplona y así se las plantearon a los tres jubilados ponentes del foro de Diario de Navarra sobre el envejecimiento, que tuvo lugar en el citado colegio.

 Los escolares habían trabajado está cuestión en clase con su profesor de Geografía e Historia, Eduardo Ortiz. Mikel Ansó quiso saber si cualquier persona puede hacer voluntariado. “Basta con tener un pelín de sensibilidad y saber con qué tipo de personas te interesa estar”, respondió Ramón Poza, de 70 años, y que es voluntario con personas mayores en la Fundación Profesionales Solidarios. “Hay muchas entidades que requieren voluntarios de vuestra edad, para acompañar campamentos u otras actividades. ¡No esperéis a jubilaros para ser voluntarios!”, les animó Montse Port, de 68 años y que colabora con la ONG Apoyo Mutuo.

 Otra alumna, Julia Macarro, se interesó por si los ponentes se sienten tratados como vulnerables por parte de la sociedad. “A mí no me gusta que coloquialmente se llame a la gente mayor ‘abuelo’ porque algunos no lo son. Es un trato paternalista”, confesó Jose Murugarren, de 65 años, y añadió que a su suegra, de 88 años, le incomoda que cuando está en círculos sociales no le expliquen las cosas porque piensan que no las va a entender. 

Ramón Poza se expresó en el mismo sentido. “No me gusta que se asocie la edad con la vulnerabilidad. No somos frágiles ni clases pasivas. ¡Ya hemos trabajado mucho!” Y Montse habló sobre el “empoderamiento” de los jubilados.

 “Hace poco hicimos un encuentro de matronas jubiladas de Navarra, las ‘’Majunas’. ¡Estábamos todas rejuvenecidas y descansadas!” 

COMPAÑEROS Y AMIGOS

 Carla Eraso preguntó si, al jubilarse, echan de menos “algo” de su trabajo anterior. “Yo, nada. Estoy en otra etapa de la vida. Al principio pensé que iba a seguir trabajando y colaborando con temas de masaje infantil pero ahí tengo el muñeco...”, se ríe. “Sí que he resuelto alguna duda de lactancia que me han planteado pero poco más”. 

Jose Murugarren echa en falta a sus compañeros de trabajo. “La mía es una profesión en la que metes muchas horas y se crean muchas relaciones en el entorno laboral. Cuando dejas el trabajo, te distancias. Echas de menos, sobre todo, lo afectivo y relacional”, reconoce y añade que, por eso, continúa escribiendo todas las semanas su columna de opinión. “Para mantener el contacto”. 

Ramón recuerda que, al prejubilarse, ofreció su número de teléfono a su cartera de más de 300 clientes de la caja de ahorros. “Y todavía hoy es el día en que me llaman para hacer la declaración de la renta. Si volviera a ese momento, no lo haría así. Tendría dos teléfonos: uno para lo personal y otro, para el trabajo”.

 La penúltima pregunta la planteó Danel Martínez: “¿El papel de la tercera edad está reconocido por la sociedad?” A lo que los tres se mostraron acordes. “No. Muchas personas no ven como gente que ocasiona gastos, que estamos siempre enfermos...”, recalcó Murugarren. “Aunque lo que es cierto es que cada ve se viven más años”, añadió Montse Port. Unida a esta cuestión surgió el tema de la intergeneracionalidad. “Ahora está de moda pero no debe ser una obligación -insistió Murugarren.- Existen tantos ámbitos de la vida en los que te relaciones con personas de distintas edades de manera natural (como las clases de baile, idiomas, los talleres de poesía...) que no hay que forzarla”.

 Ramón Poza recalca que no se ha explicado bien en qué consiste la jubilación y cómo funcionan las pensiones. “En España tenemos un sistema de pensiones de reparto. Nosotros no ‘costamos’ dinero ni estamos siendo unos aprovechados porque ya hemos aportado. Todos somos solidarios con todos”. 

Y Pablo Hernández concluyó la ronda de preguntas interesándose sobre si las personas que les hacen peticiones les respetan cuando les dicen que ‘no’. “Hay de todo. Por eso, es tan importante saber poner límites. No por eso eres una mala persona”. Mientras la escuchaba asentía Ramón. “La verdad es que yo siempre digo lo mismo pero, a mi edad, aún no he aprendido a decir que no. Me resulta difícil”, confesó. Porque ahora, coinciden, es el momento de vivir y hacer las actividades a las que no habían podido dedicar tiempo por el trabajo. Y Murugarren concluye:“Iba por toda Pamplona buscando academias que dieran clase de baile a las 9 de la mañana. Ahora no tengo problema”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora