Aniversario
Miravalles-El Redín: seis décadas escolares centradas en la persona
El colegio Miravalles-El Redín cumple sesenta años en los que ha educado a 5.200 pamploneses. Tres familias impulsaron la construcción de El Redín (chicos) en 1966 y Miravalles (chicas) en 1974. Desde hace dos cursos, son un único centro mixto


Publicado el 17/05/2026 a las 05:00
Un colegio con rigor académico, centrado en la persona y en el que el espíritu cristiano lo impregnara todo. Con aquella ilusión soñó el farmacéutico pamplonés Miguel Sánchez-Ostiz. Y aliado con dos amigos, a los que se sumaron otras familias de Pamplona, convirtieron aquella quimera en realidad. En el curso 1965-1966 comenzaron las clases en el recién construido edificio del colegio masculino El Redín, al otro lado de las murallas de Pamplona, junto al baluarte del mismo nombre y obra del arquitecto Javier Carvajal.
Las familias fundadoras siguieron tejiendo su sueño y en septiembre de 1974, se inauguró un centro homólogo para chicas: Miravalles, en Huarte-Pamplona. Hoy, sesenta años después, los dos centros son uno solo. Y el modelo de educación diferenciada (separación por sexos) ha dado paso a la mixta en todos los niveles desde el curso 2024-2025 para poder mantener el concierto económico con el Gobierno de Navarra.
El colegio, con más alumnos de toda la comunidad, suma 2.321 escolares desde los 2 años hasta los 18 (2º de Bachillerato). Con motivo de la celebración de sesenta aniversario del centro, directivos, profesores y antiguos alumnos recuerdan la historia de estas aulas, por las que han pasado alrededor de 5.200 escolares y en las que ahora trabajan 234 empleados, entre personal docente y no docente.
Corría el comienzo de la década de los sesenta, cuando tres familias pamplonesas (Sánchez-Ostiz Gutiérrez, Azqueta Larralde y Eugui Hermoso de Mendoza) comenzaron a buscar terrenos para levantar el centro. Finalmente, se eligió la zona de Aranzadi. “Entonces había muy buenos colegios en Pamplona pero mi padre quería fundar uno con mentalidad laical inspirado en el carisma de San Josemaría (fundador del Opus Dei). Tomaron como referencia el colegio Gaztelueta de Bilbao y fueron muy audaces”, recuerda una de las hijas de Miguel Sánchez-Ostiz, María Ángeles, antigua alumna de Miravalles y actualmente profesora de Lengua y Literatura en Primaria.
Mientras habla, asiente la directora del centro, la burgalesa Conchi Fuente Pérez. “El objetivo de las familias era ofrecer a sus hijos una buena formación académica, humana y cristiana. Con el paso de los años, la esencia sigue siendo la misma. La clave es que el colegio y la familia estén cohesionados”. De este modo, comenzó su andadura el quinto colegio de Fomento (cooperativas de padres con apoyo religioso del Opus Dei) y el primero que se construyó desde cero (los cuatro anteriores se habían levantado en edificios ya existentes). Miguel Sancho fue su primer director.


UN TUTOR PERSONAL
La atención al alumno, coinciden directivos, docentes y antiguos alumnos, ha sido la seña de identidad del centro. “Todos los niños y niñas tienen un tutor personal, que tiene un trato muy estrecho con ellos y con las familias. Se habla de todo. De lo académico, lo familiar, lo personal... Para mí, como alumna, fue importantísimo”, recuerda María Ángeles Sánchez-Ostiz.
Una figura que, junto con la unión de colegio y familia, es, según la directora, “el pilar del centro”. “El ámbito educativo fundamental es la familia y el segundo, el centro. Por eso, de cara a los niños, es importante la cohesión”. El centro cuenta actualmente con seis líneas (grupos) en todos los niveles y es bilingüe desde los 2 años. Según explican los responsables, la mitad de las materias se imparte en inglés y la otra mitad, en castellano.
Además, desde 3º de Primaria (19 años) y hasta 4º de ESO (16) los escolares estudian francés, lengua que pueden elegir de manera optativa en Bachillerato. Así, al terminar su formación con 18 años, obtienen un nivel C1 en inglés y B2 en francés (quienes han seguido con esta lengua en Bachiller). El centro cuenta además con docentes nativos de habla inglesa para impartir las clases de conversación en grupos reducidos. Y ofrece también estancias en el extranjero (Reino Unido, Irlanda o Chicago). “Desde finales de los años ochenta, cuando no era nada habitual, fue un colegio pionero en el bilingüismo y ya se compraban libros de Ciencias en inglés”, recuerda Conchi Fuente.
A finales de los noventa, el edificio que albergaba el colegio Miravalles (femenino) en Huarte se “quedó pequeño” y se levantó un nuevo centro en el año 2000 (obra del arquitecto Juan Miguel Otxotorena) en Cizur Menor. Se buscó, recuerdan, una zona en expansión urbanística y el colegio cuenta con 36 aulas, laboratorios, un polideportivo...
EDUCACIÓN DIFERENCIADA QUE PASA A MIXTA


La educación diferenciada (separación de alumnos por sexo) ha sido el modelo educativo elegido por las familias del colegio desde su fundación en 1966. Sin embargo, a partir del curso 2024-2025, Miravalles y El Redín, que ya eran un único centro, han pasado a un modelo de educación mixta (chicos y chicas en la misma clase). Igual que el otro colegio de educación diferenciada (Irabia-Izaga) que también existía en Navarra.
¿El motivo? Mantener el concierto económico con el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra que amenazó con retirarlo si seguían separando a sus alumnos por sexo. Si los colegios seguían persistiendo en su empeño, pasarían a ser privados y a no recibirían ninguna financiación pública. “Se tuvo que tomar una decisión pensando en las familias y en el equipo de profesionales. Si queríamos mantener el concierto, debíamos renunciar a la educación diferenciada”, explica la directora.
“Pero la transición ha sido fluida, sin problemas. El pilar y la esencia del colegio se mantiene: el rigor académico, formativo, la confianza de las familias y la implicación de los profesionales”, insiste. Así, desde el curso pasado, el reparto de los cursos es el siguiente. La sede de Miravalles (Cizur Menor) acoge las aulas de 2 años, Educación Infantil (3-6), Primaria (6-12) y 1º y 2º de ESO (12-14). Los dos últimos cursos de la Secundaria Obligatoria (3º y 4º, 14-16 años) y los dos de Bachillerato (16-18) se imparten actualmente en la sede de El Redín (Pamplona). “Cuando crees en un proyecto, crees en lo que haces. La adaptación ha sido buena”.
María Ángeles Sánchez-Ostiz recuerda la importancia que tiene el seguimiento personal de cada niño respetando su libertad. “Es un arte ayudar a cada uno. Son joyas y cada uno necesita cosas diferentes. Por eso, es tan importante la libertad”. Hay que llegar a lo académico a través de lo humano, subraya Conchi Fuente, dando “una gran importancia a la educación emocional”, que se erige como un necesidad “en este contexto tan agitado que vivimos”.


Aunque la identidad cristiana impregna todo, existe un “respeto total” por la libertad religiosa de las familias. “Si en algo tenemos que vivir la libertad es en la fe”. El objetivo principal que ha perseguido siempre el centro ha sido la educación de personas “como buenos ciudadanos”. “Que sean capaces de convivir aunque piensen de manera diferente”.
CIENCIAS, LETRAS Y ARTE
El centro presta una gran importancia a las materias de la línea STEM (ciencias, tecnología...) pero también a las letras y las artes. Así, la profesora María Ángeles Sánchez-Ostiz ha impulsado el proyecto ‘Aprender Lengua con Literatura’, a través del que leen noveles para “aprender de los grandes”. Los escolares leen ‘La isla del tesoro’, ‘Charlie y la fábrica de chocolate’, ‘La historia interminable’, ‘Crónicas de Narnia’ o ‘El principito’. “No se puede escribir si no se lee. Es muy importante el aprendizaje significativo a través de la lectura”.
El arte y la belleza son otras de las líneas de identidad del centro. La galería principal de entrada al colegio acoge diferentes obras (actualmente, la ‘Mujer orante’ del escultor Javier Viver). Se ha creado, subrayan, la Cátedra de arte del colegio, en colaboración con el Museo Universidad de Navarra. “Es un nuevo reto”.
María Ángeles Sánchez-Ostiz resalta la confianza que siempre han mostrado los equipos directivos en los docentes. “Cuando llegas al despacho con proyectos personales, nunca estás sola. Dan cauce a nuestra creatividad”. Una realidad que comparte Pili Fuente. “Cuando llegue a este centro, me llamó la atención la calidad de los profesionales”. Cualquier profesor, agrega Sánchez-Ostiz, tiene una misión importante. “Antes de salir del aula, has tenido que mirar a la cara a cada uno de tus alumnos. La atención a los escolares no se limita solo a las tutorías sino a esa mirada tan especial”.
Para conmemorar el aniversario y con el lema “Sesenta años siendo tu colegio”, se celebró un evento dirigido a familias el pasado 12 de marzo y al que acudieron cerca de mil personas. El acto rindió un agradecimiento a las familias fundadoras. El evento, dirigido por los periodistas y antiguos alumnos Miren Elía y Txerra Pardina, se celebró en el polideportivo de la sede Miravalles y combinó música, proyecciones audiovisuales, coloquios y diversas intervenciones. Un coro de más de cien alumnos de Secundaria y Bachillerato interpretó una versión de ‘Viva la vida’, de Coldplay, con letra adaptada.

